Consumo
Juan Carlos Oroz: “De pagar por la luz 1.600 euros he pasado a 3.300”
El restaurador explica que el encarecimiento de costes pilla a la hostelería débil después de sufrir restricciones


Publicado el 17/10/2021 a las 06:00
“Aquí no había costumbre de cobrar el pan en los menús diarios. Era algo como secundario pero cada vez es más habitual el cobrarlo en la factura porque, al fin y al cabo, es un gasto. En otras comunidades siempre se ha cobrado”, comenta el hostelero Juan Carlos Oroz. Responsable de Chez Belagua, en la calle Estafeta, y portavoz de la Asociación de la Pequeña Empresa de Hostelería de Navarra (Anapeh), Oroz reconoce el escenario generalizado de aumento de costes en estos negocios, muchos de ellos familiares.
Entre ellos destaca la escalada de la factura de electricidad que llega a la hostelería y restauración. “Se ha duplicado. Es increíble lo de la luz y el gas. En mi caso he pasado de unos 1.600 euros al mes a unos 3.300. Es que estamos todo el día con luz y las cámaras y congeladores están encendidos las 24 horas”, indica.
No es lo único que se les ha encarecido. Explica que el café, uno de los productos más habituales, ha subido y que los proveedores avisan de que el incremento se va a mantener. “Ha debido de ser la tormenta perfecta porque hay poca producción y, además, en China han debido de descubrir el café, lo que aumenta la demanda”. Un café, en el centro de Pamplona, ronda entre 1,30 y 1,50 euros. Oroz cree que “una mayoría” de hosteleros tratará de absorber el aumento del precio del café, aunque no descarta que algunos, agobiados por el encarecimiento de costes, terminen por repercutir al cliente una parte en un horizonte temporal no muy lejano.
“El café suele dejar margen al hostelero pero todo tiene un límite. Hay que pensar que todo este alza de costes nos pilla en muy malas condiciones, después de tener restricciones, sin barra, con aforos reducidos. Hemos sufrido mucho”, apunta.
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Otro de los productos que cuenta les ha subido es la carne, el chuletón. “Parece que con la apertura de toda la hostelería casi a la vez en Europa no hay género y, al final, el proveedor que tiene sube los precios”.
