Energía

Navarra plantea cubrir 57 km del Canal de Navarra con placas solares

Supondría invertir unos 147 millones y permitiría al Gobierno navarro fijar un precio público de la luz

Imagen de un canal cubierto con placas solares en California
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Imagen de un canal cubierto con placas solares en California
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M. Carmen Garde

Actualizado el 23/09/2021 a las 12:20

El Gobierno de Navarra proyecta cubrir con placas solares una parte importante de la primera fase del Canal de Navarra (57 kilómetros de los 98 construidos a cielo abierto y tres balsas de la 1ª fase) con el fin de optimizar esta infraestructura hidráulica. El proyecto, que todavía está en fase inicial y aún deberá definirse en todos sus parámetros y modelo de gestión, permitiría al Gobierno de Navarra establecer un precio público de la luz para consumidores, empresas y agricultores que se beneficiasen de la energía que se generase con las placas. "El precio de la energía podría ser en torno a un 50% más barata que la de mercado", ha afirmado el consejero de Ordenación del Territorio, José María Aierdi, en una rueda de prensa, junto a la consejera de Desarrollo Rural, Itziar Gómez. El consumo de energía de toda Navarra al año asciende a 5.159 gigavatios. Esta iniciativa, enmarcada en la economía circular, permitiría generar 203 gigavatios (el 6,5% del total). "Para hacerse idea, se generaría una energía similar al consumo eléctrico del 60% de todos los hogares de Navarra", ha detallado Aierdi.

La estimación del coste del proyecto, según un estudio elaborado, podría rondar los 147 millones de euros y, según han indicado, es buen candidato a recibir fondos europeos, para lo que se expondrá en la Unión Europea, aunque según Aierdi, sin ninguna subvención, "seguiría siendo viable económicamente" ya que una de las posibilidades sería asociarse o colaborar con algún distribuidor y comercializador de energía, de manera que aportase la totalidad del coste de la inversión, de manera que no saldría ni un euro de las arcas forales. Que el Gobierno de Navarra participase en esa posible sociedad permitiría que el Ejecutivo navarro, además del precio, decidiera el destino de esa energía. "Por ejemplo, podemos marcar al operador que la lleve electricidad a Burgui o a otra zona del Pirineo o en despoblación. El suministro podría ser directamente a una empresa ubicada en una zona próxima al Canal de Navarra o bien a través de verter la energía a la red".

Aunque el Ejecutivo navarro lleva tiempo trabajando la idea y ya tuvo buena acogida en su presentación a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, el siguiente paso para sacar adelante este proyecto es una reunión en Madrid para abordar hasta qué punto el Gobierno de Sánchez quiere colaborar e implicarse en el proyecto. Y es que el Canal de Navarra es propiedad y está gestionada por la sociedad pública Canasa, participada al 60% por el Gobierno central y un 40% por el Gobierno de Navarra. "Puede querer participar o bien se podría llegar a un acuerdo de alquiler", ha señalado Aierdi.

Asimismo, el Gobierno de Navarra tiene agendada una reunión en Bruselas con la Comisión Europea, que ya tiene conocimiento de este proyecto, para poder presentárselo de primera mano y de donde esperamos un importante respaldo teniendo en cuenta que se trata de un proyecto de economía circular alineado con los objetivos del Pacto Verde Europeo y el primero de estas dimensiones de Europa.

Una vez que se estudie jurídicamente este proyecto por parte de Canasa, con el asesoramiento de la Abogacía del Estado, se determinará el modelo de gestión y los procedimientos de concurrencia que proceda aplicar, como la selección de las empresas que ejecuten el desarrollo del proyecto.

Según un estudio presentado al Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente por la empresa Energi.k junto a Naga Solar, uno de los grandes grupos inversores de Europa del modelo PPA en fotovoltaicas y con ingenierías navarras punteras que trabajan en todo el mundo, se trata de un proyecto técnica y financieramente viable, ya que evitaría los peajes en sombra. Son unos costes que no tendría que asumir el Gobierno, ya que, siguiendo el modelo europeo de PPA (Power Purchase Agreement) se evita el endeudamiento fijando un modelo de financiación y de precio de la energía a largo plazo y de titularidad pública.

Dicho estudio señala también que antes de la fuerte subida del precio de la electricidad iniciada a principios de año, la industria estaba pagando un precio medio de 0,80 euros Kw/hora y la ciudadanía alrededor de 1,20 euros. Este proyecto permitiría fijar un coste fijo de producción durante 30 años de en torno a 0,45 euros Kw/hora y, además, contando con la titularidad pública de la infraestructura independientemente del modelo de gestión que finalmente se decida. Esto es así porque a través del nuevo proyecto Navarra podría ser propietaria de la energía que consume.

AGUA, ENERGÍA Y CONECTIVIDAD

Además de la aportación de valor de la energía eléctrica al proyecto hidráulico ya existente, este proyecto abre una nueva vía de fórmulas innovadoras para la incorporación de la conectividad aprovechando la infraestructura.

El Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) ha analizado ya esta posibilidad y ha mostrado su disposición a certificar la calidad del proyecto, así como los elementos de I+D+I.

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