Testimonio
Daniel Pinillos, navarro en La Palma: "Lo que más impresiona de la erupción es el ruido"
Tiene 44 años, es consultor SEO y se encontraba en La Palma cuando entró en erupción el volcán Cumbre Vieja
Actualizado el 21/09/2021 a las 16:28
Daniel Pinillos, consultor SEO navarro de 44 años, había viajado a las islas Canarias por trabajo y placer. Por trabajo debido a que está poniendo en funcionamiento una empresa, dataxquare.com donde ofrece servicios de consultoría y una software en la nube para automatizar el posicionamiento en Internet; y por placer porque, dado que iba a estar una temporada larga en las Islas Afortunadas, cogió a su esposa Bea, de 40 años y a su hija Maider, de cuatro, y se fueron los tres a conocer la zona.
La nueva firma de Pinillos tiene su sede en la isla de Gran Canaria, pero la casualidad hizo que la familia eligiera La Palma para empezar a conocer el archipiélago. Una caprichosa coincidencia que le llevó a estar en el lugar adecuado en el momento oportuno. Y es que cuando el volcan Cumbe Vieja entró en erupción el pasado domingo, 19 de septiembre, Pinillos y su familia se encontraban en una de las mejores posiciones para contemplar el espectáculo.
"Salimos a conocer esa parte de la isla y paramos en un mirador. Allí había mucha gente, equipos de televisión... Me quedé haciendo fotos del paisaje, en una de ellas se puede apreciar que salía un poco de humo y la cogí justo antes de la erupción", relata Pinillos.


"Estaba sacando fotos a las montañas, tomando fotos del paisaje, y de repente vi un humo que salía y pensaba que era un incendio. Al segundo ¡BUM! Pegó una explosión enorme y dije 'Eso es el volcán'", dice Pinillos, cuyo primer impulso fue entrar corriendo al bar a avisar a su esposa de lo sucedido, al grito de "el volcán, el volcán".


Su alarma hizo que los medios de comunicación colocados en el punto estratégico y el resto de personas presentes se lanzaran al mirador a contemplar la fuerza de la naturaleza. En ese momento tomó el vídeo con la primera erupción del Cumbre Vieja.
"Lo que más me impresionó fue el ruido. Era como el motor de un reactor constante", asegura un Pinillos al que le acompañaban de fondo los ladridos de los perros, más sensibles ante este tipo de fenómenos y que los detectan con anterioridad. "Miedo, respeto y admiración", asegura. "Te engancha", dice, confirmando que "fue una experiencia única, con una sensación de miedo y respeto por la naturaleza pero, al mismo tiempo, con una enorme emoción por ver algo así en directo".
Una vez pasado el susto inicial, Pinillos y su familia tomó la carretera para regresar a su hotel. Pero la lengua de lava había empezado a descender y el volcán se encontraba próxmo a su lugar de alojamiento. "Tuvimos problemas al volver. En El Paso se habilitó un desvío y casi no podemo pasar. Finalmente, y por los pelos, conseguimos volver al complejo".
Pero antes de llegar al hotel Pinillos pudo pararse de nuevo y grabar la lengua de lava que descendía por la ladera. "Por la noche se ve mucho mejor, es impresionante", asegura este consultor SEO navarro que, junto a su esposa y a su hija, vivió una experiencia inigualable en primera persona. Una experiencia que fue todo un volcán de emociones.

