Covid-19
Los hosteleros navarros piden recuperar su horario y el consumo en las barras
El Gobierno habla de “desescalada progresiva y sensata” pero sin concretar medidas


Actualizado el 01/09/2021 a las 23:36
Desescalada “progresiva y sensata”. Fue el planteamiento que el Ejecutivo foral ha llevado este miércoles a los representantes del sector hostelero con los que se reunió por la tarde para abordar la flexibilización de las restricciones. Un planteamiento que no incluyó para disgusto del sector concreción alguna en cuanto a las medidas ni dio respuesta a sus principales reivindicaciones que pasan básicamente por recuperar su horario y el consumo en las barras. Con las medidas actualmente en vigor, el consumo en barra no está permitido, la ocupación en mesas se limita a seis personas en el interior de los locales y a 10 en exteriores y el cierre de las sociedades gastronómicas y las peñas debe producirse a la 1.00 hora, la misma hora a la que deben bajar la persiana los bares, los recreativos y las discotecas o bares con licencia especial.
Por la mañana, tras la reunión del consejo de Gobierno, el vicepresidente Javier Remírez, rehusó ofrecer detalles de las medidas de flexibilización que plantearía para el sector a partir del 10 de septiembre, hasta cuando estarán, en principio, en vigor las actuales. Y no lo hizo, según argumentó, a la espera de la reunión de la tarde con sus representantes. Aunque sin querer precisar nada, manifestó que “todas las cuestiones”, desde el consumo en barra a la ampliación de horarios y los aforos, estaban encima de la mesa. Incidió en que lo importante era “dar pasos cortos pero firmes para que no sean reversibles. El objetivo del Gobierno es alcanzar el máximo grado de consenso para conseguir avanzar en medidas que sean compatibles con la situación epidemiológica”.
Pero tampoco durante el encuentro de la tarde se detalló por parte del Ejecutivo de qué forma se podrán ir flexibilizando las medidas que actualmente están en vigor. Y de ahí la “decepción y sorpresa” que mostraron tras la reunión los representantes de la Asociación de Empresarios de Hostelería y Navarra (AEHN) y de la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (ANAPEH). También los de la Asociación de Salas de Fiestas, Baile y Discotecas de Navarra. Todos urgen “recuperar la normalidad en el trabajo”, que pasa por esa ampliación de horarios que posibilite la apertura del ocio nocturno.
Con las medidas en vigor, las discotecas pueden abrir pero, al igual que los bares, sólo hasta la una de la madrugada y con los clientes en mesas, sin pistas de baile, lo que, en la práctica, hace prácticamente imposible que levanten la persiana. Algunas salas no obstante podrían estar ya reconsiderando su prolongado cierre de cara a este próximo fin de semana. En todo caso, unos y otros coinciden en que “si ya no hay toque de queda no tiene sentido que nos sigan limitando los horarios”.
Según relataron, los miembros del Ejecutivo foral que participaron en la reunión dedicaron la primera parte del encuentro a exponer la evolución de la situación epidemiológica. La segunda, detalló Nacho Calvo, secretario de AEHN, fue “para escuchar nuestra opinión, escuchar nuestras demandas y pedirnos después que ordenemos por orden de prioridad nuestras peticiones”.
En opinión del representante de AEHN, “que sigamos hablando de cambiar tan moderadamente las restricciones en hostelería cuando no hay toque de queda, los botellones se siguen produciendo y el 80% de la población está vacunada, cuando menos llama la atención”. Considera que, para empezar, sería positivo recuperar la normativa que regía a principios de julio cuando los bares especiales podían cerrar a las dos de la madrugada. Una límite que terminó finalmente frustrado tras la ‘explosión’ de contagios que protagonizó la quinta ola de la pandemia.
La hostelería ha venido manifestando en las últimas semanas que si los locales estuvieran abiertos posiblemente las escenas que se viven en la calle “se minimizarían, al existir una alternativa ordenada y segura en los bares, que cumplen con todas las normas de seguridad y son los primeros interesados en mantener un ocio controlado. Los botellones llevan a brotes, los brotes a nuevas olas y las nuevas olas a cierres de nuestros negocios y mayores restricciones, lo que afecta a la hostelería, duramente castigada durante estos largos 15 meses de pandemia”, defienden desde la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería donde recuerdan que ellos son “responsables de lo que ocurre en nuestros locales, no de lo que ocurre en la calle”.