Homenaje
Las lecciones de Unzué y la ELA en un mural
Orkoien completa el homenaje al ex futbolista, natural de la localidad, con un graffiti en el campo de fútbol. Lo pinta Koldo Calvo e incluye uno de los mensajes motivadores que lanzó al hacer pública su enfermedad


Publicado el 03/07/2021 a las 06:00
"La vida merece la pena incluso cuando las cosas parece que se están derrumbando”. La sentencia, una de esas frases que Juan Carlos Unzué ha pronunciado en conversaciones y entrevistas desde que hace poco más de un año hiciera público que padece ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), podrá leerse en su localidad natal, en la que vivió junto a su familia y en la que aún siguen su madre, algunos hermanos, sobrinos y primos. En el pueblo en el que empezó a jugar a fútbol y encontró su sitio de portero que después le llevó a jugar en Osasuna, Barcelona o Sevilla y a entrenar equipos de élite. El estadio llevará su nombre en una suerte de homenaje que tenían pendiente y que aceleró la enfermedad por cuyo conocimiento e investigación trabaja. Será parte de un mural que esta semana pinta el artista de Barañáin Koldo Calvo en la pared que da acceso al recinto deportivo. Junto a la frase se verá también su rostro, mirando de frente, y su figura bajo la portería en un campo de fútbol.
La idea del mural era una sorpresa que prepararon en el Ayuntamiento, al que las restricciones de la pandemia y los cierres perimetrales por el estado de alarma y algunos condicionantes presupuestarios han impedido completar el homenaje. La decisión de darle el nombre de Unzué al campo de fútbol se acordó en julio del año pasado. Se decidió también organizar un acto benéfico para recaudar fondos para los enfermos y para fomentar la investigación de esta enfermedad neurodegenerativa, que no tiene cura y tan sólo algunas terapias. Pero la sorpresa se desveló cuando Calvo terminó de pintar el rostro del ex futbolista en una pared de 35 m. Las redes sociales funcionaron como altavoz y a través de ellas llegó incluso a un agradecido Unzué. En Orkoien, su sobrina Marta también organizó un festival de zumba y pilates para recaudar fondos.
Koldo Calvo Badiola (en las redes Koldo Graffiti Pamplona) dibuja el mural subido en un andamio de 7 m. Con ayuda de un amigo para moverlo y pintar. Artista figurativo más que “escritor de graffitis”, autor de trabajos en Barañáin (mural de la biblioteca o la casa de la juventud), tiene 32 años y estudió bachillerato artístico y antes aprendió a pintar con spray de forma autodidacta. “Mi tío tuvo la enfermedad y es una putada”, contaba en medio del trabajo, que lleva a cabo fuera de sus turnos como operario en Acciona.