Fondos
La llegada de fondos europeos permitirá impulsar los 200 km del TAV en Navarra
Chivite ve "prioritario" el corredor, sin el que Navarra "quedaría aislada"


Actualizado el 16/06/2021 a las 09:30
El Gobierno de Pedro Sánchez prevé invertir fondos europeos en el corredor ferroviario navarro de alta velocidad. Una inyección económica que permitirá impulsar una obra ralentizada y de la que se desconoce cuándo será una realidad. El corredor, de unos 200 kilómetros, está en su mayor parte en fase de proyecto o de estudios informativos. No se ha concretado aún su conexión con la Y vasca y con Zaragoza ni el paso por la comarca de Pamplona.
El gasto de parte de los llamados fondos Next Generation en este proyecto fue uno de los mensajes que dejó este martes en el Parlamento la presidenta María Chivite, quien compareció a petición de la portavoz de Izquierda Ezkerra, Marisa de Simón. I-E quería saber la postura de la presidenta en torno a la demanda de varios sindicatos con representación en el sector ferroviario y de una plataforma que rechazan el corredor del TAV en el que se está trabajando y piden que ese tren utilice los corredores actuales mejorados y adaptados. Una opción que, por cierto, ya descartaron estudios realizados por el Gobierno la pasada legislatura.
La presidenta manifestó su respeto a esas opiniones, pero recalcó su apuesta por el corredor ferroviario diseñado, un tren de altas prestaciones para pasajeros y mercancías que promueven tanto el Gobierno central como Europa. “Sin él, Navarra se queda aislada y eso implica acto seguido perder oportunidades, competitividad y perder el futuro”. Recordó que la Comunidad foral tiene un tren y unas infraestructuras “obsoletas” del siglo XIX.
Infraestructura “prioritaria”
La presidenta insistió en que Navarra está dentro del corredor Atlántico de la red transeuropea ferroviaria, por lo que es “una infraestructura prioritaria”. Defendió que el tren debe conectar a la Comunidad foral con el resto de España y Europa, mejorando los tiempos, lo que evitará que se utilicen otros medios “más contaminantes” como el camión, para las mercancías, o el avión. “Además, la mejora de los tiempos permitirá que mercancías de carácter perecedero tengan más salida en el mercado”.
La presidenta recalcó que hay que realizar esta obra pensando en el futuro, porque “un supuesto ahorro de hoy” puede ser caro. “No podemos ir contracorriente. No podemos quedarnos aislados. Ese error nos llevaría a más pobreza por el impacto en el empleo y la pérdida de calidad de vida. Y en consecuencia, a más despoblación y a que Navarra vaya muriendo”. “Este Gobierno no va a perder el tren, porque eso significaría ir en contra del futuro”.
La mayoría lo comparte
Tanto el portavoz de Navarra Suma, Javier Esparza, como la de Geroa Bai, María Solana, defendieron este proyecto tal y como está diseñado. “No es verdad que se pueda hacer un medio apaño más barato y con capacidad suficiente”, sostuvo Solana.
Ambos reclamaron que el Gobierno foral intente incidir en el desarrollo de la obra, firmando un convenio con el Ministerio de Transportes. Un nuevo convenio, por cierto, que el PSN defendía en su programa electoral.
El portavoz de NA+ recordó a Chivite que “tres de sus cuatro socios” están contra el TAV “y “quieren el tren chu chu”. Se refería a Bildu, Podemos e I-E, que en la pasada legislatura “sí condicionaron” a la presidenta Uxue Barkos en este proyecto, agregó.
Advertencia de Bildu
El portavoz de EH Bildu, Adolfo Araiz, volvió a cuestionar el proyecto del TAV e indicó que el Ministerio de Transportes ha apostado en tramos como Castejón-Logroño por rehabilitar el actual trazado. Chivite le respondió que ese tramo no forma parte de los 9 corredores que plantea la Unión Europea, mientras la Comunidad foral sí está en uno de ellos, con un lugar “clave”, lo que hace que las soluciones sean distintas.
Araiz recalcó en su intervención que su grupo llevará sus demandas al Ministerio. “No nos vamos a quedar parados”, advirtió.
Marisa de Simón (I-E) también ve posible llevar a cabo el corredor, “rehabilitando la red actual”, algo que respaldó Ainhoa Aznárez, de Podemos.
La presidenta recalcó que la llegada del tren de altas prestaciones no es incompatible con el tren de cercanías y que el Gobierno está realizando un estudio para mejorarlo. No obstante, María Chivite indicó que por la estructura de Navarra, para el Ejecutivo es “prioritario” mejorar el servicio a la población a través del autobús interurbano.
Recalcó que el tren no puede llegar “a enclaves rurales” a los que sí pueden el autobús o el taxi. Así, indicó que el autobús que unirá Tafalla y Pamplona llegará a 18 localidades de la zona media que hasta ahora no tenían servicio.
Defendió que el transporte público hay que mirarlo en su conjunto y “no duplicar servicios”. El tren y el autobús deben ser “complementarios” y “no competir por dar un servicio parecido”. “Porque entonces estaríamos gestionando mal el dinero de la ciudadanía”, dijo.
El portavoz de NA+, Javier Esparza, pidió a la presidenta que defienda que la conexión del TAV navarro con la Y vasca sea a través de Ezkio (Guipúzcoa). Reclamó además que el Gobierno firme “cuanto antes” un convenio para influir en el proyecto, al sostener que los trabajos se están realizado “despacio” y “sin ningún tipo de liderazgo” de Navarra. Además, demandó que los 66 millones presupuestados por el Estado para esta obra se ejecuten. Esparza consideró una “buena noticia” que el Estado destine parte de los fondos europeos al corredor navarro del tren de alta velocidad, pero pidió que eso no afecte a los fondos que lleguen a Navarra, ya que es el Gobierno central el competente en estas obras y el que se ahorrará ese dinero, recordó.
Chivite no respondió ni a la petición del convenio ni a qué conexión con la Y vasca defenderá. Sí negó que la obra se haya “ralentizado” con el PSOE, ya que en 2020 se invirtieron en ella 32,5 millones, la cantidad “máxima” ejecutada en los últimos 10 años, dijo. Y sobre el gasto para 2021, echó en cara a Esparza que su partido no aprobara los presupuestos del Estado que lo recogían.
El corredor ferroviario de alta velocidad que se está construyendo es una nueva plataforma con doble vía en ancho internacional para tráfico de pasajeros y mercancías, y con capacidad para cumplir los requisitos que exige la UE.
Otras opciones ya fueron analizadas por el anterior Gobierno de Uxue Barkos, cuando era consejero Manu Ayerdi, y fueron descartadas:
1. Duplicar vía, cumplir el ancho y corregir el trazado
Esta opción requeriría una inversión muy elevada en relación con hacer una plataforma nueva, dando además menos capacidad, ya que no se haría una tercera vía, dijo Ayerdi. Además, las actuaciones se retrasarían, ya que sería necesario empezar de cero con estudio informativo, etc.
2. Tercer carril
Es una mera adaptación de la vía, construyendo un tercer carril para que puedan circular trenes de ancho internacional y convencional. Ayerdi indicó que sólo permitiría solucionar el problema del ancho de vía, no cumplir con los requisitos internacionales ni solucionaría el problema de la capacidad que necesita el corredor.
