Jacobeo
Virgen de Éfeso, devoción en Pamplona
La réplica de una imagen de Toledo bendecida en Éfeso (Turquía) y que recorre España con motivo del año Jacobeo fue homenajeada ayer en la catedral de Pamplona. Por la tarde, peregrinó hasta Irurtzun y hoy sigue su recorrido a Zamartze


Actualizado el 16/05/2021 a las 06:00
A las 10.15 de la mañana de ayer cuatro hombres bajaban una imagen de la Virgen de la parte trasera de una furgoneta. Frente a la catedral de Pamplona y ante la sorpresa de los viandantes. “Que la porte también el chico joven”, animaba una mujer que la fotografiaba con su móvil. “¡Qué bonita es nuestra madre! ¿Verdad? Que se vea que la juventud también la quiere”, insistía. Bajo una fina lluvia que apenas calaba y acompañada por media docena de personas, la imagen de la Virgen alcanzó el pórtico del templo y descansó allí para recibir el saludo de todos los que se acercaban. Era la Virgen de Éfeso. Una réplica de una Inmaculada del siglo XVII de Toledo y bendecida en Éfeso. En aquella localidad, al oeste de Turquía y a orillas del mar Egeo, sitúa la tradición cristiana la casa de María, donde pasó sus últimos días tras la muerte de Cristo. Esta imagen recorre, desde mayo y hasta octubre, distintos lugares de España, con motivo del año Jacobeo. En esta peregrinación, organizada por fieles laicos, ayer alcanzó Pamplona y hoy parte hasta Zamartze. La Virgen llegó a Navarra el 4 de mayo (entró por Cortes, procedente de Zaragoza) y saldará el miércoles 19, con destino a Guipúzcoa. A las 10.30 horas de ayer, el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, ofreció una misa en la catedral de la capital navarra en su honor. Terminada la eucaristía, la comitiva recorrió en autobús y caminando la distancia hasta Irurtzun, donde llegó a media tarde.
Ante un templo bastante concurrido (se llenó la nave central, manteniendo las distancias de seguridad entre fieles en los bancos), el arzobispo recordó la devoción por la Virgen. “Esta no es la primera pandemia que sufrimos. Hemos tenido la del cólera, la gripe... Y todo el mundo iba a la ermita o al templo a pedir ayuda a la Virgen. Como ahora. Como ha pedido el Papa Francisco”, apuntó. Y recordó que, además de la pandemia de la covid, vivimos en la del “miedo, la congoja y la tristeza”. “Nos sentimos sin fuerza. Por eso, ha sido una buena iniciativa traer esta imagen desde Turquía, donde vivió la Virgen con San Juan Bautista”.
7.200 KM POR ESPAÑA
Uno de los impulsores de la organización de la comitiva en Navarra ha sido Álvaro Larraz Recari, técnico de mantenimiento de 39 años y natural de Cáseda. “Me enteré a través de un amigo. Es importante recuperar las romerías en mayo. La gente necesita algo de desahogo y de esperanza. Estamos teniendo una muy buena acogida y apoyo de las parroquias”, apuntaba Larraz, que intenta inculcar esta tradición y devoción en su hijo de 7 años. La misma que tiene Gema Garro Benito, pamploneses de 75 y una de las voluntarias del grupo de logística. “Que venga a vernos nuestra madre es un honor, una experiencia preciosa”.
La que también está viviendo la familia de Ambrosio Arizu, argentino con ascendencia en Unzué; su mujer, Maureen Bracht, cinco de sus hijos y sus “once nietos y medio”, que ayer corrieron y gatearon por las naves de la catedral. “Hay que inculcar a los niños la naturalidad de la fe”, apuntó el coordinador de la peregrinación por España, un consultar de estrategias empresariales instalado en Madrid desde 1988.
Entre los pamploneses también mostraron su devoción las familias de Marta Fernández Galar, de 45 años; Natalia Pérez Mendióroz, de 47; y Marian Garde Pérez, de 42, que, junto con los nueves hijos de las tres, entre los 7 y los 14 años, peregrinaron caminando hasta Irurtzun.