Nuevos cargos en el Comité de Ética en la Atención Social de Navarra


Publicado el 05/11/2020 a las 19:36
El Comité de Ética en la Atención Social de Navarra (CEASNA), órgano consultivo de la Administración, quiere dar un impulso a su actividad, para lo que ha renovado tres de sus siete componentes con "vocación de ganar en visibilidad para que la sociedad navarra conozca sus funciones en el ámbito de los servicios sociales", según ha explicado el Gobierno de Navarra en un comunicado.
En concreto, se ha decidido la incorporación de Olga Cuairán Yeregui, técnica del ámbito de los servicios sociales, Paz Francés Lecumberri, profesora de la Universidad Pública de Navarra, y Cristina Gárriz Murillo, jefa del Área de Enfermería de Salud Mental.
Estas tres profesionales sustituyen a Maite Pérez Echarri, Estíbaliz Zubieta Satrústegui y Beatriz de Pablo Murillo, que salen del Comité al cumplir el tiempo máximo de 9 años y a quienes la consejera de Derechos Sociales del Gobierno foral, Mari Carmen Maeztu, ha agradecido su labor desde la constitución de este órgano en 2011.
Asimismo, se renueva el nombramiento de Myriam Gómez García, por otros tres años, y continúan María de Araoz Ezpeleta, Marian Garjón Parra y Eider Jaime Aríztegui, que aún no han agotado la designación inicial.
Maeztu ha indicado que "se completa con las nuevas incorporaciones tres perfiles que no estaban representados hasta este momento, lo que sin duda ampliará la visión de este órgano sobre los asuntos que se sometan a su consideración". Ha señalado, asimismo, que en el Plan Estratégico de Servicios Sociales de Navarra 2019-2023 este Comité está llamado a desempeñar un papel importante, así como en la aplicación de la ley foral de Servicios Sociales, y los cambios que el Departamento quiere introducir en temas como la norma de sujeciones físicas o farmacológicas o el nuevo modelo de atención centrado en la persona.
En su nueva etapa, el CEASNA quiere subrayar su función de garantizar el respeto de la personalidad, dignidad, intimidad y no discriminación de las personas usuarias de los servicios sociales, también en la práctica asistencial ordinaria. Además, presta asesoramiento ético a otras partes implicadas en el sistema, como profesionales, familias, representantes legales o instituciones y entidades.
Si bien el Comité goza de autonomía para el desarrollo de sus funciones, depende orgánicamente del Departamento de Derechos Sociales, que se ha comprometido a dar soporte a facilitando un espacio de reunión y creando una sección propia en la web del Departamento, además de colaborar en la organización de jornadas en torno a la ética en los servicios sociales.
La consejera Maeztu ha avanzado dos cuestiones sobre las que el Departamento solicitará el dictamen del Comité: las implicaciones éticas derivadas de las limitaciones para las salidas y visitas de personas mayores en residencias y sobre la nueva normativa sobre infancia, adolescencia y familia, que sustituirá a la vigente de 2005.
La elección de las personas se ha hecho de acuerdo con los colegios profesionales de su campo de intervención y a propuesta de los mismos. En concreto, han tomado parte en la propuesta los colegios de Terapeutas Ocupacionales, de Educadores y Educadoras Sociales, de Enfermería y Médicos de Navarra. También se ha contado con la colaboración de la Universidad Pública de Navarra y la Universidad de Navarra.
Con la incorporación de estos perfiles, las personas que componen el nuevo Comité cumplen los requisitos de formación y experiencia mínimos exigidos por la normativa. Al mismo tiempo se ha diversificado el perfil, entrando representantes de atención a personas en el sector público.
Está compuesto por siete personas que no perciben ninguna remuneración: tres profesionales de los ámbitos de servicios sociales, educación y salud, relacionadas con la atención a las personas usuarias en el sector público; tres profesionales de prestigio en el sector de la gestión de los servicios sociales y otra con licenciatura en Derecho y especializada en la legislación que rige este ámbito así como en los derechos y deberes de las personas usuarias. Además, cuatro de las personas que integran el Comité cuentan con un mínimo de 120 horas de formación y experiencia en ética.
El Comité de Ética en la Atención Social de Navarra es un órgano consultivo, interdisciplinar e independiente que vela por los derechos de las personas usuarias de los servicios y tiene entre sus funciones identificar, analizar y evaluar los aspectos éticos de la práctica social.
Además, presta asesoramiento en materia de ética a todas las personas implicadas en el sistema de servicios sociales: profesionales, usuarios, familias o representantes legales, instituciones, entidades y otros agentes sociales.
Existen también comités de ética de carácter sectorial o de centro, que tienen funciones análogas en sus respectivos ámbitos.
Maeztu ha señalado que "la aplicación de la ética en los servicios sociales tiene como objeto dar una atención correcta en sus procedimientos y programas y una distribución justa de los recursos y las prestaciones, orientadas no sólo al derecho a la asistencia sino al logro de la autonomía de las personas que los utilizan y a su transformación en agentes activos en la participación y gestión de esos servicios".
La actuación del Comité puede ser promovida por las personas usuarias de los servicios sociales, sus familias o representantes legales, profesionales de los servicios sociales y responsables de la dirección y gestión de los centros, servicios e instituciones.
Se reúne como mínimo cuatro veces al año y adopta sus acuerdos por unanimidad o por mayoría no inferior a dos tercios. Las personas que lo componen deben respetar el principio de confidencialidad en lo que respecta a la documentación recibida y preservar el secreto en sus deliberaciones.