Confinados 344 escolares de quince colegios en las últimas horas
Suponen el 3,26% del total de grupos educativos de Infantil y Primaria


Actualizado el 10/10/2020 a las 08:45
"Queremos que esto se acabe ya. Estudiar. Estar con nuestros amigos y familiares. Por favor, cuidémonos unos a otros. No queremos estar más tiempo confinados, ni encerrados”. Ihab habla con voz pausada en el mensaje de audio de wasap que ha compartido en el grupo de padres de la clase de 5ºB del Colegio Público Cardenal Ilundáin. El jueves, justo a la salida del colegio, Ihab y sus compañeros supieron que su clase volvía a estar confinada. Por segunda vez. Cuando apenas ha transcurrido un mes desde el inicio de las clases. Una situación que ha llevado a los pequeños de 10 años a compartir sus sentimientos en un torrente improvisado de audios de voz en los que muestran su “tristeza” pero, también, su “desacuerdo” ante un protocolo que ni sus padres ni mucho menos ellos comprenden.
“Estamos hartos. ¿Por qué nos tenemos que quedar todos en casa aunque demos negativo? ¿Por qué nos obligan a ponernos mascarillas y a echarnos gel desinfectante a cada rato? Tomamos precauciones continuamente pero cuando paso cerca de un parque infantil, la mayoría de los niños no llevan puesta la mascarilla”, completa Ihab. “Tengo que estar en casa encerrada enfrente del ordenador y haciendo las tareas que me manda la profesora. Lo considero muy malo. No estoy nada de acuerdo”, se queja Casandra. “No entiendo por qué tengo que quedarme en casa otra vez. Puedo ser positivo y vivo con mi hermana. ¿Por qué ella puede ir al cole y yo no? ¿Por qué mis profes pueden ir al cole y yo? Tengo dos primas que van al instituto. Allí, si tienen un compañero positivo pueden ir a clase. ¿Por qué yo no?”, se pregunta Iker.
Tampoco los padres encuentran respuesta . Varios de ellos ya se lo han trasladado a los departamentos de Educación y Salud con el ánimo de que el renovado “esfuerzo” al que les obligará el segundo confinamiento no caiga esta vez en saco roto y se terminen “flexibilizando” las medidas de confinamiento en los denominados grupos ‘burbuja’. Algo en los que los responsables aseguran estar ya trabajando.
Al grupo de 5ºB de Cardenal Ilundáin le tocó estrenar protocolos. Estíbaliz Rudi Izura, una de las madres del grupo, cuenta que fue el 13 de septiembre, tras la primera semana de curso, cuando les comunicaron que la clase estaba confinada por contacto estrecho tras haberse detectado un positivo en el aula. Entonces, tuvieron que vivir durante casi una semana con la angustia de no saber si los pequeños eran positivos y podían haber contagiado al resto de familiares con los que habían estado. La primera citación de Salud para realizarse la prueba PCR les fue llegando de forma escalonada a partir del día 20. No hubo PCR de confirmación y tras dar negativo los pequeños pudieron regresar a las aulas.
CITACIÓN POR SORPRESA
Ahora, el guión ha cambiado. El jueves, cuando sus hijos todavía estaban en el colegio, los padres fueron recibieron por SMS la citación de Salud para la primera PCR. En el colegio no sabían nada y hubo padres que hasta restaron importancia a la cita pensando que se trataba de una citación para la segunda PCR que nunca les llegaron a realizar a sus hijos. A Estíbaliz, que trabaja como autónoma en la Rochapea en temas de autocuidado emocional, fueron las decenas de wasap que se encontró en el grupo del colegio de su hija los que le alertaron de que algo había pasado.
Ahora, trata de exprimir la vivencia con ánimo constructivo y haciendo ver a los compañeros de su hija que son niños sanos, lo están haciendo bien y no son responsables de cómo se tienen que organizar los adultos estos días ni de las tensiones que la situación ocasiona a las familias. “Tenéis todo el derecho a expresar como os sentís y a construir después algo positivo con ellos. Tener súper claro que vosotros lo estáis haciendo fenomenal y sois responsables de hacerlo bien”, les trasladó a través de un audio de voz de wasap antes de compartirles “un súper truco” para que se sintieran mejor. Para canalizar esa sensación de “miedo, rabia, impotencia, injusticia, tristeza, agobio” que dicen sentir. Sensaciones que, ayer, los niños de 5º B de Cardenal Ilundáin pudieron compartir cara a cara durante algunos instantes aunque en un espacio más frío y menos amable, el pabellón de Refena, que el que les ofrece su colegio.

