Pamplona
La UPNA se opone a las torres de viviendas en avenida de Cataluña
La universidad considera que las torres previstas junto al campus generarían una barrera física y simbólica; y reclama una ordenación integrada con la zona


Publicado el 02/06/2026 a las 19:18
La Universidad Pública de Navarra ha aprobado un pronunciamiento institucional en el que expresa su preocupación por el proyecto urbanístico previsto en la avenida de Cataluña, junto al campus de Arrosadía. Aunque el centro educativo apoya la creación de vivienda, incluida la protegida, así como la regeneración urbana y la ampliación de zonas verdes, considera que las propuestas actuales contemplan edificaciones de gran altura y densidad que alteran la idea con la que se planteó la modificación urbanística del entorno. Un proyecto que, a su manera de ver, plantea problemas relevantes para la integración del campus en Pamplona.
DENSIDAD EN LA ZONA
Dejando clara su participación en la modificación del PSIS de Arrosadía, junto a Gobierno y Ayuntamiento, la idea era ‘desbloquear’ una ordenación urbanística pendiente, mejorar la integración entre el campus y la ciudad, crear nuevas zonas verdes y responder de forma ordenada a las necesidades de Pamplona.
La universidad entendía que el desarrollo previsto sería compatible con la función de la avenida de Cataluña como espacio de conexión entre el barrio y el campus. Sin embargo, ahora señala que nunca interpretó que el desarrollo pudiera concretarse en una sucesión de torres de gran altura y elevada intensidad, capaces de modificar sustancialmente la escala urbana, el paisaje y la funcionalidad del entorno norte del campus. Por ello, la UPNA sostiene que la propuesta actual introduce una alteración relevante respecto al acuerdo, con posibles consecuencias urbanísticas, ambientales, funcionales y paisajísticas.
BARRERA FÍSICA Y SIMBÓLICA
El centro académico insiste en la necesidad de preservar la conexión con el campus, tanto visual como peatonal y funcional. “Arrosadía no debe quedar situado detrás de un frente residencial de gran escala que actúe como farallón divisor, ya que generaría una separación tanto física como simbólica”, expresan.
De este modo, la plaza Xabier Mina, por su posición, dimensión y función potencial, debe ser tratada como un espacio estratégico de convivencia. “Cualquier propuesta debe respetar el papel de esta plaza como espacio abierto y conectado con la UPNA. La implantación de volúmenes excesivos o de edificaciones que cierren visual o funcionalmente este espacio podría condicionar negativamente relación entre la ciudad y el campus.
ESPACIO SINGULAR
Asimismo, entienden, la nueva ordenación debería mantener una relación proporcionada con la morfología de la zona, en la que necesariamente tiene que tenerse en cuenta las proporciones del campus de Arrosadía. “No está de más recordar que fue diseñado por uno de los arquitectos más relevantes del siglo XX, Francisco Javier Sáenz de Oiza, lo que hace de la UPNA uno de los espacios arquitectónicos contemporáneos más singulares y valorados de Pamplona”, declaran.


MOVILIDAD DISEÑADA
En cuanto a la movilidad, decir que el campus de Arrosadía recibe diariamente a una comunidad muy numerosa de estudiantes, personal docente e investigador, técnicos, administrativos... además de usuarios de las instalaciones, tanto universitarias como deportivas. Por ello, la UPNA califica de “imprescindible” que exista un estudio de movilidad integral, previo y suficiente.
“Se deben evaluar con rigor los efectos del nuevo desarrollo residencial, la reordenación del aparcamiento, los accesos al campus, los recorridos peatonales y ciclistas, el transporte público, la carga y descarga, la accesibilidad y la seguridad de los desplazamientos, enumera el texto firmado por el rector. “El plan de movilidad no debe concebirse como una medida correctora posterior, sino como una condición previa”, añaden.
PETICIÓN CONSCIENTE
Por todo ello, la UPNA solicita al Ayuntamiento de Pamplona que, en la redacción y tramitación del PEAU, reconsidere la solución de torres de gran altura en el frente de la avenida de Cataluña; evite el efecto barrera; y valore alternativas más proporcionadas, mejor integradas en la trama urbana y más coherentes con el acuerdo de modificación del PSIS.
PAMPLONA, AL FRENTE
De cara al proyecto, merece la pena recordar que hace apenas un par de semanas Gobierno de Navarra dio el paso definitivo para modificar el Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) de la Universidad Pública de Navarra, un instrumento urbanístico vigente desde 1990 que había sido objeto de seis modificaciones anteriores.
Con este cambio, se excluyen cerca de 99.000 metros cuadrados situados frente al aparcamiento de El Sadar, así como de dos edificios residenciales y su entorno ubicados al norte de las instalaciones deportivas del campus. Como contraprestación, la UPNA incorporará 33.000 metros cuadrados junto al río Sadar, destinados a futuras ampliaciones. Se trata de un espacio actualmente ocupado por antiguas naves industriales en desuso.
La modificación despeja el camino para que el Ayuntamiento de Pamplona impulse su proyecto residencial en Arrosadía. El planeamiento municipal prevé la construcción de 400 viviendas al sur de la avenida de Cataluña, de las que la mitad serán protegidas (VPO, VPT o régimen de alquiler asequible). Se calcula que la construcción de las viviendas empezará en 2028. Finalmente, el solar que se utiliza como aparcamiento pasará a integrarse en la ampliación de las zonas verdes.