Covid-19
El policía foral Damián Roku-Epitie abandona el hospital 86 días después
Ha estado acompañado por numerosos amigos y compañeros del cuerpo, así como sanitarios


Actualizado el 14/07/2020 a las 13:37
Este martes ha recibido el alta en el Complejo Hospitalario de Navarra Damián Roku-Epitie Monreal, un policía foral de 52 años que ha permanecido ingresado 86 días a consecuencia de la COVID-19.
La noticia la han dado en las redes sociales sus compañeros, que junto a un grupo de sanitarios lo han recibido a la salida del centro con aplausos y una pancarta en la que se leía "Damián lo has conseguido. El lunes tienes turno".
El agente, que ha recibido como recuerdo un cuadro con el escudo de Navarra, ha agradecido a todos su presencia y "abrumado" ha recordado todos los mensajes de apoyo y ánimo que ha recibido durante su hospitalización, un "apoyo súper importante para mí y para mi familia, a la que no habéis dejado sola".
"Gracias a todos. Vamos adelante. Esto es una lucha de todos", les ha dicho emocionado.
Ya el pasado 22 de junio sus compañeros quisieron compartir también en las redes sociales que Damián salía de la UCI porque había ganado la más importante batalla al coronavirus.
"Tras 64 días en la UCI por #COVID19 nuestro compañero Damián pasa a planta. Es grande, es luchador... es de los nuestros. Gracias @salud_na eskerrik asko", decían ese día, y hoy han completado la historia con la frase "el compañero Damián, a casa".
Hijo de padre guineano y madre de Fustiñana, Damián lleva 25 años en la Policía Foral y fue ingresado en el hospital dos semanas después de dar negativo en la prueba que se le hizo junto a otros compañeros de la Brigada Asistencial.
Él mismo pidió que se la repitieran porque notaba problemas respiratorios pero no hubo tiempo, tres días antes de que se la hicieran acudió a urgencias y quedó ingresado, primero en planta y después en la UCI.
Superada la fase crítica después de 64 días, recuerda lo mal que lo pasó entonces cuando casi no podía moverse, tampoco podía hablar ni tenía fuerzas para levantar los brazos. Una situación muy difícil en la que le daba fuerzas pensar en su familia y un personal sanitario cuya profesionalidad destaca.
