Íñigo Aguirrezábal: “La intervención en el precio de la mascarilla es injusta”
Sólo una semana. Es lo que la cooperativa farmacéutica de distribución Nafarco piensa que tendría que haber esperado el gobierno para intervenir el precio de la mascarilla. Lo explica su director gerente


Actualizado el 23/04/2020 a las 06:00
El ministro de Sanidad del Gobierno de España, Salvador Illa, abrió el pasado martes la caja de los truenos al anunciar la intervención en el precio de la mascarilla. Eso significa que las farmacias tienen que venderla a 0,96 euros, independientemente de cuánto les haya costado. Al día siguiente de este anuncio, el teléfono y el ordenador de Íñigo Aguirrezábal Uribesalgo, director gerente de la cooperativa farmacéutica de Navarra Nafarco echaba humo. Las consultas de las farmacias a las que atiende, que son 500 de una red de cerca de 600, no se hicieron esperar. Porque, con esta intervención en el precio, las farmacias tienen que vender la mascarilla por debajo de su coste. ¿Y quién asume la pérdida? La farmacia y la distribución pierden un 50%, según explicó el miércoles el directivo. Tildó esta medida de “locura y dislate”, lamentó que la decisión se haya tomado sin contar con los agentes implicados y que el gobierno no haya dejado tiempo al sector para organizarse. Reconoció estar “enfadado ante una decisión injusta”.
LAS QUIRÚRGICAS
Esta intervención en el precio se produce sólo en las mascarillas quirúrgicas, que son las más sencillas, de tres capas, de usar y tirar, que evitan que el que la lleva contagie, pero no impide ser infectado por los demás al cien por cien, añadió. Nafarco recibió en la primera quincena de abril 90.000 mascarillas de este tipo que había comprado a intermediarios nacionales. “Hasta ayer (por el martes) esa mascarilla se ha vendido entre 2 y 2,2 euros. Y de un día para otro nos dicen que la farmacia tiene que venderla a 0,96 euros”, añadió. “Han tomado esta decisión sin avisarnos, sin contar con los agentes implicados y sin dejarnos capacidad de reacción. El gobierno toma la decisión de manera unilateral, tarde y para mañana”, añadió
Parte de esa 90.000 mascarillas quirúrgicas ya se habrá vendido a su precio. Ahora la farmacia tendrá que vender el resto al precio intervenido, con las pérdidas ocasionadas. “Esas pérdidas las asumimos las farmacias y la cooperativa”, apuntó.
El director gerente aludió a una complicación añadida y es que el ministro anunció la medida el martes en los medios de comunicación, pero no entra en vigor hasta que se publique en el Boletín Oficial del Estado. “Entonces, ¿quién va a vender hoy (por el miércoles) la mascarilla a dos euros después de lo que ha dicho el ministro, aunque entre en vigor dentro de unos días? Como el gobierno no es el que atiende al paciente que acude a la farmacia, para ellos no cuentan los tiempos”, lamentó.
El problema se ha precipitado porque al comienzo de la crisis Nafarco no podía comprar mascarillas por las directrices del Gobierno que priorizaba el uso sanitario. Por lo que la cooperativa, para abastecer a la farmacia cuando se recomendó el uso de la mascarilla, acudió a intermediarios nacionales, a los que compraron a un precio superior al que se podía conseguir en China. Ahora, hace una semana, Nafarco ha hecho un pedido conjunto a China con otras cooperativas farmacéuticas del norte de España “para poder vender al precio que nos ha marcado la Administración”. En total está prevista la llegada de cinco millones de mascarillas, de las que 330.000 quirúrgicas corresponden a Nafarco. Este pedido está previsto que llegue en dos vuelos a Foronda (Vitoria) el cinco de mayo.
"FUERA DE JUEGO"
Íñigo Aguirrezábal criticó que la Administración haya fijado el precio de la mascarilla en función del obtenido por un distribuidor nacional al que le llegó el producto hace dos días. “A los demás, nos ha dejado fuera de juego”, apuntó. “El proceso tenía que haber sido progresivo, esperar a que a todos nos hubiera podido llegar el producto desde China. Porque ahora hay un montón de producto en canal y nos los tenemos que ‘comer’ los intermediarios porque no nos han dado tiempo a venderlos. Estamos enfadados porque no nos han dado tiempo a adecuar los precios de compra al de venta que nos exigen. Es totalmente injusto porque somos nosotros quienes tenemos que buscar el proveedor de un producto que intervienen. Nos ha faltado una semana para poder tener las mascarillas de China al precio que pide el Gobierno”, dijo.
Íñigo Aguirrezábal afirmó que no está en contra de que la Administración intervenga el precio. “Si algún sector está acostumbrado a tener intervenido los precios es el de las farmacias. Así que estamos acostumbrados. Pero si nos regulan, que dejen organizarnos, cosa que no han hecho”, lamentó. Y recordó que el Consejo General de Farmacéuticos ofreció al Gobierno hacer una distribución de mascarillas con el precio coordinado al que se hubiera podido obtener. Pero no recogió el guante”, criticó. Y añadió: “Lo lamentable es que después de un mes trabajando para poder ofrecer 24.000 referencias de medicamentos y parafarmacia, parece que el esfuerzo de los farmacéuticos y la distribución se ha limitado a la oferta de las mascarillas”.
A pesar de esta situación, el directivo lanzó un mensaje de tranquilidad: “En una semana habrá mascarillas suficientes y al precio que está pidiendo el Gobierno”.
En el pedido recibido recientemente, junto con las 90.000 mascarillas quirúrgicas, también han llegado 40.000 del tipo FFP2, para las que el precio no está intervenido de momento. Son mascarillas que, según explicó Íñigo Aguirrezábal, director gerente de Nafarco, ofrecen protección para no contagiar y no ser contagiado y tiene una utilización de 24 horas de uso, que no tienen por qué ser continuas, “siempre que se utilice, se quite, se ponga y se guarde adecuadamente”. También son llamadas KN95 y se compraron a distribuidores nacionales.
En el pedido de China que llegará previsiblemente el próximo 5 de mayo, además de las 330.000 mascarillas quirúrgicas, viajan para Nafarco 150.000 de tipo FFP2. Para disponer de producto hasta esa fecha, la cooperativa ha comprado a distribuidores nacionales otras 50.000 de este tipo para asegurar el suministro.
Ante las posibles críticas sobre los precios de venta en farmacia, Íñigo Aguirrezábal afirmó que, “salvo raras excepciones, las farmacias no han abusado y han trasladado al precio el coste al que han comprado”. Apuntó que estas mascarillas cuestan al cliente unos siete euros.
Estas mascarillas FFP2, que como las otras no pueden lavarse, son las que utilizan los trabajadores de Nafarco.