Directora del programa ambulatorio de Proyecto Hombre

Cristina Illescas: “Pueden aumentar los problemas con el alcohol”

En Proyecto Hombre creen que no será hasta la vuelta a la normalidad cuando afloren las verdaderas consecuencias de esta época de confinamiento. Les preocupan especialmente las personas solas, sin un entorno social

Cristina Illescas: “Pueden aumentar los problemas con el alcohol”
AmpliarAmpliar
Cristina Illescas: “Pueden aumentar los problemas con el alcohol”
Cristina Illescas: “Pueden aumentar los problemas con el alcohol”

CerrarCerrar

Ainhoa Piudo

Actualizado el 13/04/2020 a las 06:00

Proyecto Hombre atiende en sus distintos programas a tres colectivos distintos. Uno, las 35 personas que viven en la comunidad terapéutica que la entidad tiene en Estella, con otras 20 en espera para ingresar. Dos, las 150 personas que reciben tratamiento ambulatorio (Aldatu), modalidad que también acumula 20 personas en lista de espera. Y, por último, los 41 adolescentes y sus respectivas familias que reciben atención a través de Suspertu.


¿Cómo les está afectando esta situación?

En la comunidad terapéutica se han suspendido las visitas de la familia y las salidas de fin de semana. Hemos tenido que echarle mucha imaginación y poner en marcha una serie de medidas de seguridad, como marcar distancias, hacer tandas para las comidas o alargar los turnos de profesionales para que haya menos tránsito de gente. El ritmo diario nos ha cambiado bastante, pero estamos contentos porque no ha habido ningún contagio. Otra cosa es cómo se sienten ellos, claro. Es una situación difícil de manejar, sin salidas, sin contacto más allá del telefónico.

¿Los que viven en comunidad son los casos más graves?

Sí. Lo que se puede hacer por vía ambulatoria, intentamos hacerlo así. Pero hay gente que es incapaz de parar de consumir y requiere un entorno más controlado. Suelen ser casos con mayor deterioro por arrastrar situaciones más largas de consumo. También hay casos que pueden no ser tan graves, pero carecen de un entorno familiar o de una situación social adecuada. En el tratamiento ambulatorio, en cambio, la gente sigue con su vida, muchos están trabajando, tienen su familia, su círculo social. En este momento creo que son los que están en una situación más vulnerable, porque son a los que más hemos disminuido la atención.

¿Cómo lo están haciendo?

Mantenemos las intervenciones por skype o por teléfono, pero está claro que la cosa se queda bastante limitada. Son personas que suelen tener menos capacidad de gestionar situaciones emocionalmente complicadas, como es esta. Tienen dificultades para manejar la ansiedad, el aburrimiento, los estados anímicos negativos. Estamos viendo que, así como las primeras semanas todo el mundo se mantenía bastante bien, ahora ya se están empezando a disparar síntomas como la ansiedad.

También los profesionales tendrán que estar manejando la impotencia de no poder ayudarles más en la distancia.

Sí, es algo muy nuevo para nosotros y lo complica todo. Es muy difícil intervenir cuando llamas a una persona y te dice que está muy mal y que está bebiendo. Sientes impotencia y también nosotros tenemos que manejar la frustración lo mejor que podemos. Quizá sí les estamos pudiendo atender más veces. Si antes venían una vez por semana, ahora les estamos llamando más para que se mantengan lo mejor que puedan, pero la situación es complicada. Sobre todo, sin saber el tiempo que va a durar esto.

¿Están detectando casos nuevos, gente para la que el desencadenaste ha sido el confinamiento?

De momento, no. Creo que la gente se hace a la idea de que está todo paralizado. Lo que sí prevemos es que pueda aumentar la problemática con el consumo de alcohol.

Uno de los productos estrella en la lista de la compra...

Sí. También es verdad que se deja de consumir todo lo que se consume en los bares. Pero nos genera mucha preocupación la gente que vive sola, que está en un momento más depresivo o que tenga una situación negativa a nivel social. En cualquier caso, tardaremos en ver las consecuencias. El repunte, de haberlo, será después. No lo sabemos con certeza, claro, pero es algo que sí nos preocupa. Sobre todo con el alcohol. Con otras sustancias, en cambio, entendemos que no está sucediendo lo mismo, por la dificultad del acceso que hay ahora mismo. Aunque aun así, se mantiene el consumo.

¿La gente se las ingenia?

Parece que la gente que las vende no está muy confinada, por decirlo de alguna manera. Pero sí es verdad que es más difícil. Lo que pensamos es que la gente que antes consumía otras sustancias puede estar ahora consumiendo alcohol. Es un perfil acostumbrado a a recurrir al consumo como modo de gestionar la ansiedad, el aburrimiento y otros estados emocionales negativos. Es la manera de sentirse bien en ese momento aunque luego eso tenga muchísimas consecuencias.

¿Se puede dar algún consejo general o trabajan solo con pautas individualizadas?

Sí hay algunas pautas generales, y son las que nos están diciendo por todos los sitios. Mantener una rutina, mantener los horarios, mover un poco el cuerpo, hacer tareas, mantener contactos sociales por teléfono. Estar todo el día tumbado y viendo la tele va a repercutir, sin duda, en el estado de ánimo y en el nivel de ansiedad.

¿La adicción a las nuevas tecnologías se camufla estos días?

Ahora mismo estamos todos abusando. Hay que saber que corresponde a una situación especial y que luego hay que volver a la normalidad. Será un poco lo mismo que con el alcohol, que si hay un aumento del problema, lo veremos también a medio plazo.

La vuelta a la normalidad será el momento clave, entonces.

Eso es. Se necesita un periodo más largo para desarrollar el problema, de ahí la importancia de volver a la vida normal cuando se pueda y no dejarse llevar por la rutina que tenemos ahora. Está claro que estos días ha aumentado el consumo de alcohol en el hogar. Lo peligroso es que ese hábito se mantenga después, además porque siempre el consumo en casa y en soledad tienen muchos más riesgos. También va a depender de cuánto dure esta situación. No es lo mismo un hábito instaurado durante un mes que durante tres. Cuanto más tiempo, más riesgo de que se quede permanente.

Los adolescentes, a los que también atienden, ¿tienen alguna particularidad?

Sí, precisamente que están en la adolescencia, que es una etapa vital en la que lo más importante es el grupo social. Por eso es uno de los colectivos que más puede estar sufriendo en ese sentido. Por otro lado, también es verdad que el consumo o los comportamientos de riesgo están más controlados, porque están aislados con el grupo familiar. Esta situación nos está dejando también cosas bonitas, como el que las familias hayan vuelto a compartir espacios que antes se compartían menos. Así como hay hábitos que después del confinamiento tenemos que eliminar, este sería bueno mantenerlo.

Sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias ante el coronavirus. Frente a las noticias falsas, haz caso solo a fuentes oficiales y a la información, veraz y contrastada, de los medios de comunicación. Si tienes dudas o presentas síntomas puedes llamar a tu centro de salud en días de labor; si solo requieres información, llama al 948 290 290; si tienes síntomas claros, si has viajado a una zona afectada o has tenido contacto con alguien que ha dado positivo, puedes llamar al 112. La manera más eficaz para evitar la propagación del coronavirus es el lavado de manos con jabón; las mascarillas se recomiendan cuando hay síntomas o contacto con personas mayores con bajas defensas.
 

 

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora