Técnicos de Madrid investigan por qué se estrelló la avioneta en Noáin
La causa más probable del accidente sigue siendo un fallo mecánico, aunque no se descartan otras hipótesis


Actualizado el 22/02/2020 a las 08:13
Los agentes del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil comenzaron este viernes 21 de febrero la investigación del accidente aéreo ocurrido el jueves por la tarde en Noáin. La avioneta de Francisco Javier Miranda García, el vecino de Pamplona de 64 años fallecido en el suceso y único ocupante de la aeronave, se estrelló a escasos 750 metros del aeropuerto. Los hechos ocurrieron en el paseo de la Estación, cerca del polígono industrial Mocholí y las vías del tren. Los restos del accidente permanecían ayer en la zona, que se encontraba acordonada.
El capitán de la policía judicial de Navarra, Víctor Obarrio, explicaba en el lugar de los hechos que trabajarán de forma conjunta con una Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (CIAIAC). “Ellos se encargarán de realizar un estudio técnico del aparato para buscar fallos que hayan podido producir la caída”, señalaba.
Por su parte, los agentes del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil se encargarán de buscar indicios penales que pudieran apuntar hacia un posible crimen. Sin embargo, el capitán aseguraba que “un fallo mecánico sigue siendo la causa más probable”, pero matizaba que no descartan todavía otras hipótesis. Miranda se puso en contacto con la torre de control del aeropuerto instantes antes de que se produjese el accidente y advirtió de que volaba con fallos en uno de sus dos motores. Por esa razón, los investigadores se centran en esa línea de trabajo.
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Carlos Eugui, un piloto experimentado que pudo hablar con Miranda mientras volaba, comentaba que este pudo realizar la mitad del trayecto teniendo fallos mecánicos y que tenía intención de aterrizar en las pistas del aeropuerto. La avioneta accidentada, una Piper PA-60-602P con matrícula EC-HRJ, contaba con dos motores y, al parecer, uno de ellos pudo haber fallado. Eugui anunciaba ayer por la tarde que la llegada de los miembros de la CIAIAC estaba prevista para esa misma noche. “Seguramente empezarán a trabajar mañana por la mañana -por hoy- porque cuando lleguen no habrá luz”, explicaba.
Después se encargaron de desalojar las viviendas colindantes. “No sabíamos cuánto combustible le quedaba al aparato y podía producirse una explosión”, recordaba el capitán. Poco después, se unieron a ellos los bomberos del aeropuerto. Desde SOS Navarra explicaban que llegaron antes que los de Cordovilla porque, después de que el piloto comunicara su situación a la torre de control, estaban ya preparados. Consiguieron apagar el fuego de la avioneta y fueron los bomberos de Cordovilla los que se hicieron cargo de las llamas del vehículo estacionado en el lugar del accidente.
En el dispositivo desplegado participaron también tres ambulancias, dos de ellas medicalizadas, y agentes de la Policía Foral, que regularon el tráfico. En total fueron siete los vecinos desalojados. Todos ellos pudieron entrar en sus viviendas, acompañados por los agentes, para recoger sus enseres personales.
Sin embargo, permanecerán fuera de sus hogares mientras dure la investigación. Fuentes de Guardia Civil señalaban ayer que algunos habían pasado la noche en un hotel. Otros prefirieron hacerlo en viviendas de familiares.
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