Complejo Hospitalario de Navarra
Las operadas de cáncer de mama dispondrán de una prenda en lugar de vendajes
Saray, en colaboración con la Unidad de Cirugía Mamaria del CHN y las empresas Selene y Anita, proporcionará a mujeres operadas con cirugía conservadora por cáncer de mama un sujetador que permite evitar parte de los apósitos postquirúrgicos


Actualizado el 17/09/2019 a las 09:12
Hasta 300 pacientes al año en Navarra. Es la cantidad de mujeres operadas de cáncer de mama con cirugía conservadora, cuando se extirpa sólo una parte del pecho, que podrían beneficiarse sin coste alguno del sujetador quirúrgico, una prenda que se les pone en el mismo quirófano, que evita la colocación de parte de los apósitos postquirúrgicos y que proporciona más comodidad a las mujeres operadas.
La Asociación Navarra de Cáncer de Mama, Saray, sigue trabajando para llenar los huecos que no cubre la Seguridad Social en la atención a las pacientes con cáncer de mama. Y en este marco surgió la colaboración entre la Unidad de Cirugía Mamaria del Complejo Hospitalario de Navarra, que remite a las pacientes a Saray, y la entidad, que proporciona los sujetadores, para facilitar, en la medida de lo posible, el postoperatorio de las mujeres que acaban de ser intervenidas.
Hasta ahora, las mujeres operadas recibían el consejo del personal de Enfermería entrenado. Y se recomendaba utilizar durante el postoperatorio inmediato un tipo de sujetador sin aros, de tipo deportivo. Sin embargo, las mujeres no siempre tenían un acceso fácil o inmediato a estas prendas, por falta de conocimiento o, incluso, por coste (su precio de mercado oscila en torno a los 180 euros).
El sujetador quirúrgico no es una prenda nueva. Según los especialistas, en países como Alemania está ampliamente extendido pero no así en otros. Ahora, Saray ha llegado a un acuerdo con dos empresas de corsetería, Selene y Anita, para desarrollar el proyecto ‘Donación de sujetadores quirúrgicos’, explicó Yaki Hernández, directora técnica de Saray, y poder donar este tipo de sujetadores a las mujeres.
Vicky Aristu, jefa de producción de Selene, explicó ayer que la empresa navarra ya disponía de este modelo de sujetador pero en colaboración con Saray se ha mejorado, sobre todo en comodidad, para adaptarlo a las necesidades de las pacientes. “Queremos que ninguna mujer navarra que haya tenido este problema tenga que pagar por el sujetador con el que vaya a salir del quirófano”, dijo Aristu. De ahí que vayan a ceder las prendas a Saray.
Por su parte, Luis Franco, delegado de la zona norte de Anita, explicó que la empresa ha participado en un estudio piloto en seis hospitales sobre el uso de este sujetador con óptimos resultados. “Los parámetros mejoran sensiblemente respecto a los apósitos habituales”, dijo Franco. La empresa ha llegado a un acuerdo con Saray para facilitar estas prendas a un precio reducido y participar así en el proyecto.
La Unidad de Cirugía Mamaria del Complejo Hospitalario de Navarra es clave en esta iniciativa. Pedro Armendáriz Rubio, jefe de la unidad, puso ayer de manifiesto que cada año se opera en Navarra de cáncer de mama a cerca de 450 mujeres. En un 75% de los casos, entre 250 y 300, se realiza cirugía conservadora. “El sujetador complementa los vendajes quirúrgicos. Hay que poner muchos y con adhesivos y a veces son lesivos para la piel. Los sujetadores permiten poner menos apósitos y mejorar la calidad de vida de las pacientes”, apunta.
Según Armendáriz, los sujetadores quirúrgicos tienen una serie de ventajas, como refuerzos en los laterales, que ayudan en el postoperatorio. El estudio apunta, además, que podrían disminuir las complicaciones, como el sangrado, hematomas, etc. “Un tratamiento del hematoma es comprimir y este tipo de sujetadores tiene un tejido un poco más rígido que otros y realiza una compresión”.
Además, desde el punto de vista emocional la idea es que la mujer se sienta más segura y eliminar la incertidumbre. Según Inma Elizari, jefa de Unidad de Enfermería del H4, hasta ahora se explicaba cómo debían ser estas prendas tras la operación y podían tardar días en tenerlas disponibles.
1 Desde la Unidad de Cirugía Mamaría. Los responsables de la Unidad de Cirugía Mamaria del CHN derivan a las pacientes a Saray antes de la intervención. Una vez en la asociación, se busca el sujetador quirúrgico más adecuado, en función de sus medidas, y la paciente lo lleva al hospital cuando ingresa
2 Donación. Saray dona el sujetador a las mujeres que lo necesiten (no todas son candidatas). Debe ser en cirugía conservadora. A su vez, la empresa Selene dona las prendas y Anita ha llegado a un acuerdo con Saray.
3 Comodidad. El sujetador se ata por la parte delantera. Los tirantes también se ajustan por delante. Las mujeres salen de quirófano con la prenda puesta. Hasta ahora, les informaban tras las operación y podían pasar días hasta encontrar una prenda interior adecuada.