Dulanz
Chivite, nos queda claro
Alzórriz no se toca, que va sobrado de confianzas. Ver para creer


Actualizado el 14/05/2026 a las 10:29
La comisión de investigación del Parlamento de Navarra que investiga adjudicaciones de obra pública echo la persiana con la comparecencia de la presidenta Chivite. La guinda del pastel. Entre otras muchas cosas, salió a colación el asunto de Ramón Alzórriz, su entonces mano derecha y ariete implacable, y que le hubiera ocultado, eso dice ella, que su pareja había trabajado en Servinabar, sí, esa que investiga la UCO de la Guardia Civil y en el ojo del huracán, y por lo que finalmente presentó su dimisión.
Chivite soltó que por eso tomó la decisión de retirarle su “confianza personal, que no la política”. “Hasta donde yo sé no ha cometido ningún delito. Mantengo la confianza política”. Ni los hermanos Marx. Cada uno elige los compañeros de viaje que le da la gana. Faltaría más. Pero, presidenta, no intente vendernos la burra. Que por mucho que mueva el cubilete la bola está donde está. Queda claro: Alzórriz no se toca, que va sobrado de confianzas. Ver para creer.