Un aviso anónimo permite incautar el "mayor alijo" de cocaína en 10 años en Navarra
Policía Nacional detiene a 9 personas y da por descabezado un “minicártel”


Actualizado el 16/06/2018 a las 08:50
32 kilos de cocaína de gran pureza no es una cifra que diga mucho a los no iniciados en el mundo de la droga. Sin embargo, escuchar que se trata del mayor alijo de este tipo de estupefaciente incautado en Navarra en la última década ayuda a ir haciéndose una idea. Debidamente ‘cortada’, es decir, mezclada para su distribución entre los consumidores, la cantidad incautada por la Policía Nacional podría haber alcanzado en el mercado las 100.000 dosis de un gramo: una para cada tres habitantes de la Cuenca de Pamplona. “Una barbaridad que afortunadamente hemos conseguido retirar de las calles”, resumía el jefe superior de este cuerpo policial en Navarra, Daniel Rodríguez López. Aunque complicado de calcular a ciencia cierta, el impacto económico de esta droga superaría los 600.000 euros, cifró.
El alijo incautado ha sido la ‘guinda’ de una compleja operación denominada ‘Brothers’, cuya investigación se inició a finales del mes de enero. Se originó a través de un aviso anónimo vía e-mail a la comisaría, y ha permitido la detención de 9 personas, 8 hombres y una mujer, todos de nacionalidad española. Cuatro de ellos, los cabecillas, ya han ingresado en prisión. Daniel Rodríguez calificó al grupo criminal de “minicártel” y añadió que, además de los 32 kilos de cocaína, se han recuperado 65 de speed, 12 de hachís, 22 gramos cristal de MDMA y 6 comprimidos de extásis. Para la preparación de la droga, el grupo contaba también con 75 kilogramos de cafeína y otras de las denominadas sustancias de corte.
Con base en Beriáin, los investigadores han llevado a cabo también registros en las localidades de Mutilva, Aoiz, Leitza y Noáin. Este viernes, acompañado del inspector jefe González, de la Policía Judicial, y del subinspector Gallego, responsable de la investigación, Daniel Rodríguez desgranó en rueda de prensa algunas de las claves de una operación “muy relevante”.
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En primer lugar, cómo arranca la investigación. “El hilo del que van tirando los agentes fue un correo electrónico anónimo, de los que se suelen recibir en antidroga@policia.es, denunciando trapicheo en Beriáin. Se comenzó a mirar el asunto y los policías rápidamente detectaron que la red que abastecía de droga a algunas de estas personas era un entramado de importancia”. Rodríguez definió al grupo descabezado como “un grupo criminal bien organizado que tomaba medidas extremas de seguridad”.
Entre otras, reunirse en descampados o lugares abiertos, donde poder reducir las opciones de ser seguido, vigilado, etc. Tampoco utilizaban el teléfono a la hora de intercambiar información relativa al “negocio”. “Como antaño podían hacer los grupos terroristas, se pasaban las instrucciones por escrito en notas que dejaban en lugares estratégicos” con la dificultad añadida para ser interceptados. Para evitar que fuera detectada, los paquetes de droga se llegaban a guardar en contenedores refrigerados.
“MIMETIZADOS” EN SOCIEDAD
Algunos de los detenidos contaban con antecedentes y conocían bien la operativa policial, admiten los investigadores. Asimismo, se encontraban “mimetizados” socialmente, sin llamar la atención o llevar una vida ostentosa que pudiera hacer sospechar de sus actividades ilícitas. “Mantenían una importante red clientelar, distribuían a La Rioja, Aragón o País Vasco, además de Navarra, y mantenían una actividad bastante asentada, con un piso en alquiler en Beriáin que era su centro logístico, y en el que creemos que operaban desde hace 4-5 años”.
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DESDE CASTILLA LA MANCHA
Conforme avanzaba la investigación, los agentes supieron de un importante alijo de cocaína con el que la organización iba a abastecerse. Le hicieron un seguimiento, para poder incautarse de ella en Navarra. “A veces no es solo que demuestres la existencia de una organización y la red de tráfico de drogas a su alrededor, sino que puedas pillarles con ella, con las manos en la masa”, indicaba el subinspector Gallego. En esta ocasión, proveniente de Castilla la Mancha (donde a su vez, probablemente, habría llegado tras su entrada a España desde el mar, con origen en América del Sur), los policías siguieron la pista de los 32 kilos de cocaína.
El traslado de los paquetes hasta Navarra se realizó en coche. “Del transporte de la droga se encargaron dos hombres. Uno de ellos realizaba tareas de ‘avanzadilla’ para poder detectar posibles controles policiales y dar aviso al segundo vehículo, conducido por otro varón, en el cual se ocultaba la droga en un hueco preparado conocido en el argot policial como ‘caleta’, para dificultar la localización ante una posible inspección policial”. Rodríguez insistió en el mérito de haber podido desmantelar el entramado. “Como se dice en el argot policial, nos mordían rápidamente, nos detectaban, así que se puede decir que nos hemos tenido que inventar de todo, pero al final hemos tenido éxito. Es una alegría poder dar por descabezado el grupo y más en estas fechas previas a San Fermín, donde a buen seguro pensaban hacer ‘caja’ con toda la droga aprehendida”. La investigación ha estado dirigida por el Juzgado de Instrucción número 3 de Pamplona.
