Dos niñas navarras recuperadas de cáncer y su verano en Irlanda
Dos niñas de 8 años, recuperadas del cáncer, han disfrutado en Irlanda de un campamento ‘mágico’. Este verano han sido doce los pequeños navarros que han viajado allí con la Fundación Aladina


Actualizado el 24/08/2017 a las 10:06
¿Quién es para ti un superhéroe? Les preguntaron una noche en una de esas tertulias de campamento. Sentadas en sus literas y antes de dormir. Y no dudaron en responder: “Todos los niños que estamos en Barrestown”.
Como ellas, los 120 niños de varios países europeos con los que han compartido aventuras han pasado (o pasan todavía) un cáncer u otra enfermedad grave. A Maren Echeguren Martínez, de 8 años y de Sarriguren, le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda cuando estaba a punto de cumplir los 4. Tras dos de tratamiento, en 2015 fue dada de alta.
Y Naroa Echaide Ballarena, de Elizondo y también de 8 años, se recupera aún de un linfoma de Hodgkin (un tipo de cáncer en la sangre). Estas pequeñas son dos de los doce niños navarros (enfermos, recuperados o hermanos de pacientes) que han disfrutado este verano de la experiencia irlandesa. La pediatra oncológica del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN) María Sagaseta de Ilúrdoz, también ha viajado a Barrestown como médico voluntaria.
La estancia en ese “mundo mágico” en la colinas irlandesas de Ballymore (cerca de Dublín) es gratis para las familias (aunque el importe real asciende a los 4.000 euros).
La Fundación Aladina en España subvenciona este campamento, impulsado a su vez por la fundación creada por el actor Paul Newman, Serious Fun Children´s Network, una red de campamentos por todo el mundo para que los niños enfermos puedan olvidar sus problemas.
Cada verano son unos 130 los menores españoles (de 7 a 17 años) que disfrutan de esta experiencia en tandas de una semana durante todo el verano. En esta ocasión, las estancias se han sufragado con los beneficios de la película benéfica Lo que de verdad importa (El curandero, en inglés), dirigida por el presidente de Aladina, el director de cine Paco Arango.
Ayuda entre niños
Ajenas a los entresijos de su estancia en Irlanda, para Naroa y Maren, el campamento ha sido “una experiencia genial”. “Lo hemos pasado muy bien y conocido a niños de otros países (Reino Unido, Irlanda, Suecia y Rusia)”.
“¿La comida? Diferente pero rica. Todos los días comíamos patatas de diferentes formas; cocidas, fritas, en espirales, en puré...”, cuenta Naroa que dormía por primera vez fuera de casa. “Al principio sí que me dio un poco de miedo pero luego, ya no”.
Maren Echeguren ya había ido de campamento con Adano (la asociación navarra de apoyo a los niños con cáncer y sus familias) pero mucho más cerca; en las cuevas de Mendukilo (Larraun). Para las dos era la primera vez que viajaban en avión. “Algo muy positivo de esta experiencia es que los niños se ayudan entre sí. Nada más llegar al aeropuerto había una niña con muletas y fueron con ella. No ven las muletas sino a la niña”, cuenta Pilar Martínez Eguíllor, madre de Maren.
Para María Sagaseta este es su verano número quince en Barrestown como voluntaria. “Es una iniciativa muy positiva para estos niños. Si no, no podrían disfrutar como lo hacen”. Y quienes lo posibilitan son los médicos (dos cada semana) y las enfermeras (siete) de todos los países que se afanan, en la sombra, para que los pequeños se olviden de su enfermedad.
Las enfermeras les administran la medicación (a los que la necesitan) y los médicos atienden los problemas que surjan (con el apoyo del hospital próximo, si precisan pruebas, análisis de sangre...) Así Maren y Naroa, como los demás niños, solo tienen que preocuparse de ponerse la capa de superheroínas y de pensar qué harían si tuvieran súper poderes. Y no lo dudan un instante. “Pues hacer feliz a toda la gente y evitar que sufra”.
En España es la Fundación Aladina la que selecciona cada verano, y ya van once, a unos 130 menores (de 25 hospitales públicos). Los pequeños disfrutan de una semana haciendo manualidades, deportes, bailes... con niños de otros países europeos. Y a coste cero para sus familias. La fundación que creó el actor Paul Newman (Serious Fun Children´s Network) es la que impulsa este y otros campamentos por todo el mundo.