Investigación

El muerto en la explosión de Tudela de 2016 fabricó una bomba para suicidarse

El informe de la Policía Foral concluye que todo lo planificó el inquilino

El muerto en la explosión de Tudela de 2016 fabricó una bomba para suicidarse
AmpliarAmpliar
El muerto en la explosión de Tudela de 2016 fabricó una bomba para suicidarseBlanca Aldanondo
El muerto en la explosión de Tudela de 2016 fabricó una bomba para suicidarse

CerrarCerrar

Carmen Remírez

Actualizado el 10/08/2017 a las 12:22

Tras varios meses de investigaciones, la Policía Foral ha concluido que la brutal explosión que sobrecogió Tudela hace hoy un año fue causada a propósito por el inquilino de la vivienda situada en el 1 º B del número 24 bis de la calle Fuente Canónigos. Quería quitarse la vida y para ello fabricó un potente explosivo compuesto de peróxido de acetona, que programó con su teléfono móvil a una hora determinada.

En concreto, el siniestro tuvo lugar a las 5 horas del pasado 10 de agosto y, como consecuencia, Freddy Erisaldo Osma Gonzales, de 43 años, murió en el acto, hubo otra herida leve y se desalojaron a 25 vecinos de ese inmueble y otros edificios cercanos. Que fue intencionado con la pretensión de quitarse la vida lo concluye el informe elaborado por la Policía Foral que, al descartar otras hipótesis, ha trasladado finalmente al titular del Juzgado de Instrucción nº 3 de Tudela, a cargo de la investigación. El juez respalda la reconstrucción de los hechos llevada a cabo por los agentes y en consecuencia ha decidido archivar las diligencias que se abrieron por el suceso.

INCÓGNITAS Y ESPECULACIONES

Desde el primer momento fue una explosión rodeadas de muchas incógnitas y especulaciones. La muerte del inquilino del piso y los numerosos daños materiales en el escenario de la explosión dificultaban la obtención de pruebas, señalan desde Policía Foral, y la labor investigadora se ha centrado en ir descartando muchas de esas otras hipótesis, por erróneas.

Inicialmente, en las primeras horas tras el siniestro, en lo primero que se pensó fue en que se trataba de una detonación ocurrida a causa de un escape de gas. Intencional o no, pero similar a la ocurrida el pasado domingo día 30 en una vivienda de Puente la Reina. En este caso, el inquilino quiso también quitarse la vida y para ello provocó una explosión soltando el gas de una bombona. Al mezclarse con oxígeno y en contacto con fuego, explota con gran violencia. Como consecuencia de las heridas sufridas por efecto del lanzamiento de piedras y cascote, a los días murió también uno de los heridos, un joven de 25 años.

En Tudela rápidamente se descartó la presencia de gas. Por tres razones. “No había existido consumo de gas desde junio, la instalación del piso era estanca y, además, una explosión de gas no genera un socavón tan profundo como el que se había producido en el lugar de la deflagración, el dormitorio de la vivienda”, indicaban desde Policía Foral.

Las pesquisas se centraron entonces en otros aspectos que, también desde el principio, estaban sobre la mesa. Se manejaba la posibilidad tanto de que la explosión hubiera sido accidental como intencionada y los policías abordaron una a una todas las opciones.

La posibilidad del accidente abarcaba a su vez varias opciones distintas entre sí. “Se estudiaron básicamente tres. Primero, que hubiera sufrido un accidente fatal manipulando sustancias por motivos laborales. El fallecido trabajaba en una empresa de limpiezas y sabíamos que voluntariamente había intentando mezclas de sustancias que mejorasen la eficacia de los productos de limpieza”, cuentan los investigadores.

La segunda vía que exploraron fue la de que le hubiera explotado la bomba sin querer cuando la fabricaba con la idea de atentar contra terceras personas, en otro lugar. Asimismo, y como tercera opción, los agentes valoraron que, con su pasado militar (había sido soldado profesional en Colombia), contaba con cierta formación en explosivos, por lo que hubiera podido estar preparando un artefacto para venderlo a organizaciones violentas o terroristas, dentro del mercado que existe en Internet para este tipo de bombas.

EL MÓVIL, PIEZA CLAVE

Con el paso de los meses, se fueron descartando las opciones de que el fallecido hubiera sufrido un accidente. Todas las pistas apuntaban en la dirección contraria. Los agentes tomaron declaración a muchas personas y realizaron un seguimiento exhaustivo de los movimientos que el fallecido había seguido en las semanas previas a su muerte, con especial hincapié en todo lo que estuviera relacionado con la adquisición de productos que pudieran servir para fabricar el explosivo. También rastrearon pistas acerca de su pasado en Colombia y sus motivos para emigrar a España (llevaba 13 años afincado en Tudela), las comunicaciones y relaciones en los últimos meses, así como inspecciones oculares por parte del grupo de TEDAX (especialistas en explosivos de la Policía Nacional) y de la Policía Científica de Policía Foral.

En todo ese puzle fueron claves dos hallazgos. El teléfono móvil del fallecido, muy dañado por la explosión, y los restos de un albarán de compra con los tres ingredientes básicos para fabricar el peróxido de acetona: agua oxigenada, acetona y ácido sulfúrico, descartando de raíz la manipulación de productos de limpieza.

La reconstrucción del aparato y posterior recuperación de la información almacenada en el teléfono resultó clave para probar las búsquedas que había relacionado en Internet (relacionadas obsesivamente con la fabricación del explosivo y su deflagración) así como las conversaciones y advertencias que realizó sobre su estado, depresivo y muy alterado, a personas de su entorno más íntimo. “Había pasado por rupturas sentimentales y sus expectativas de vida en España tampoco se correspondían con lo que le había llevado a emigrar”, señalaron. Los investigadores concluyeron también que los tres ingredientes del explosivo los compró a través de una tercera persona, pero su implicación o conocimiento de los hechos ha quedado descartada.

“Más allá de las especulaciones, los indicios que hemos hallado apuntan a una explosión intencionada realizada de manera voluntaria. Su teléfono revela que él lo programó a una hora determinada. Es lo que, tras una ardua investigación, dicen los elementos objetivos, y así se lo hemos trasladado a su señoría”, indicaron desde Policía Foral.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora