CONGRESO DEL PSN
El nuevo PSN de la era Sánchez cierra la puerta a UPN y la abre a Podemos
La ejecutiva de Chivite, con 32 miembros, obtiene el apoyo del 82,75%


Actualizado el 29/07/2017 a las 22:48
El PSN celebró ayer su XI congreso marcando distancias con UPN y apuntando la necesidad de empezar a entenderse con Podemos. Como resumió por la mañana su reelegida secretaria general, María Chivite, empiezan “una nueva etapa” hacia las elecciones forales de 2019 de las que quieren salir como “la alternativa”, tanto a un gobierno de “derechas” como a uno nacionalista. Quieren liderar un Ejecutivo “progresista y de izquierdas”. Y reconoció que en esta posición ha tenido mucho que ver la línea marcada ahora por el reelegido secretario general del PSOE, Pedro Sánchez. “Está claro que su elección nos resitúa en la izquierda, en una izquierda alternativa de gobierno”.
Fue lo más novedoso de un congreso que se celebró en la sala Luneta del Baluarte, y al que la dirección ha llegado sin un grupo crítico que le plantee batalla alguna, como ocurría en el pasado. Hubo listas únicas a todos los órganos que ayer eligió, tanto a la ejecutiva como al comité regional, la comisión de ética y los representantes del PSN en el comité federal del PSOE. La nueva dirección de Chivite fue elegida con el respaldo del 82,75% de los votos: 120 votos a favor y 19 en blanco. El resto de órganos tuvieron el apoyo de entre el 84 y el 86% de los delegados. El informe de gestión de la ejecutiva saliente fue apoyado por el 91% .
El principal cambio en la ejecutiva socialista está en el número dos, Ramón Alzórriz, nuevo secretario de Organización y considerado dentro del partido el natural sucesor de Santos Cerdán, que ha tenido que dejar el cargo por ser incompatible con sus nuevas responsabilidades en la ejecutiva federal de Pedro Sánchez.
El PSN, según fuentes del partido, cuenta hoy con alrededor de 1.500 afiliados, que en las asambleas de sus 59 agrupaciones municipales eligieron a los 178 delegados para que acudieran al congreso. Finalmente se acreditaron 145. El lema ha sido 642.797 razones, en alusión al número de ciudadanos de la Comunidad foral.
CON I-E, GEROA BAI Y PODEMOS
En su discurso de clausura, la secretaria general del PSN, María Chivite, sostuvo que no sólo querían gobernar Navarra tras las elecciones de mayo de 2019, sino liderar ese Ejecutivo. “No es lo mismo quién gobierna. Quien lidera marca la pauta. Queremos ser nosotros, queremos ser la alternativa a la derecha y al nacionalismo”, destacó, asegurando que están “recuperando la confianza ciudadana” y cree por eso que tienen posibilidades.
Pero el futuro pacto de gobierno que liderará el PSN es de momento un sueño para los socialistas, a los que ahora no les salen los números con tanto descarte. A EH Bildu y PP, grupos a los que desde un principio dejan fuera de ese posible acuerdo, ahora están sumando en sus líneas rojas al partido que en el pasado no tan lejano fue su socio, UPN, y con el que incluso gobernaron en coalición, aunque sólo duró un año, en la pasada legislatura.
Esas restas dejan sólo la posibilidad de acuerdos para el PSN con dos grupos de izquierdas, Podemos e Izquierda Ezkerra (coalición entre IU y Batzarre), y los nacionalistas de Geroa Bai, la coalición de Uxue Barkos en la que está el PNV en Navarra.
Como reconocía ayer Chivite, para culminar este plan van a tener que llevarse bien con el partido de Pablo Iglesias, con el que en la Comunidad foral no han tenido sintonía. “Si queremos que la derecha no gobierne, tanto en España como en Navarra tendremos que entendernos con Podemos”.
LOS VOTOS Y LOS AFILIADOS
Pero esta línea de pactos que ha dejado entrever con fuerza el PSN, sobre todo en esta última semana de congreso, va a depender de dos factores. Uno, que consigan los votos y superen en escaños al menos a Geroa Bai. Y, en segundo lugar, que ese posible acuerdo lo respalden sus militantes, ya que desde el pasado congreso, los acuerdos de Gobierno del PSN deben ser votados por los afiliados socialistas. Es, además, una línea que ayer reforzaron los delegados socialistas al aprobar los estatutos.
La vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, representante de Ferraz en el acto de clausura de los socialistas, respaldó en su intervención el mensaje que ha marcado el congreso del PSN: “La izquierda no pacta con la derecha ni en España ni en Navarra”. “No puede volver a pasar que cantemos la Internacional y nos abstengamos con el PP y dejemos gobernar a la derecha”.
Por cierto, Lastra, cuando hablaba de los problemas sociales y citó la igualdad entre hombres y mujeres, dijo que era “duro” ser mujer en España, pero “también en el PSOE”. Señaló que en su partido hay “machismo”, aunque “cada vez menos” y por eso destacó que la líder del PSN sea mujer.
CERDÁN RESPONDE A ESPARZA
El congreso comenzó con la intervención del secretario de Organización saliente, Santos Cerdán, que ha sido el que públicamente se ha pronunciado con más claridad en contra de futuros pactos con UPN, protagonizando el viraje en el discurso socialista. Y en su propio discurso.
Ayer, recordó como el “principal sufrimiento” de su etapa en el PSN fue el veto de Ferraz la pasada legislatura a la moción de censura contra la presidenta Yolanda Barcina, de UPN. Pero indicó que “aquello sirvió” para que el PSN incluyera en sus estatutos que los pactos de gobierno tengan que ser validados por la militancia, algo que con Sánchez se ha extendido en todo el partido. “Fuimos pioneros”, señaló, por haber sido “muy sufridores”, ya que han sido varios los acuerdos de gobierno que la dirección nacional “vetó” en Navarra, señaló.
El presidente de UPN, Javier Esparza, ya ha respondido a Cerdán que si “el cambio” del PSN es “con populistas y nacionalistas, no es tal cambio”. Y pidió al socialista “que explique en la Ribera que quiere gobernar con quienes se oponen al Canal y al TAV”.
El socialista contestó ayer que para Esparza “sólo hay dos bloques, o regionalista o nacionalista”. “No se ha enterado todavía de que existe el bloque de la izquierda que es el que representa el PSN”. “Javier Esparza, no te preocupes que lo vamos a explicar y los ciudadanos de Navarra nos van a entender como cuando nos dicen que no quieren que gobernemos con ellos”.