Gervasio Deferr repasa sus éxitos y su adicción al alcohol en el programa de Jordi Évole
El gimnasta olímpico relató cómo de conseguir medallas pasó a solo querer beber


Actualizado el 28/02/2022 a las 12:18
Gervasio Deferr, el que fuera ídolo del deporte olímpico español durante más de diez años, ha acudido al programa de Jordi Évole para contar sus éxitos, sus fracasos y sus adicciones, sobre todo al alcohol.
Deferr, que fue oro en Sydney 2000 y en Atenas 2004, y plata en Pekín 2008, trabaja actualmente como entrenador de niños y niñas en un gimnasio en el barrio de La Mina de Barcelona. Hasta sus instalaciones se desplazó el equipo de 'Lo de Évole' y ahí el deportista narró los altibajos de su trayectoria personal y profesional.
El repaso por su vida de éxitos comenzó con el oro de Sydney. El gimnasta contaba que minutos antes de realizar su ejercicio pensaba "os van a doler las manos de aplaudirme", "Yo era 'muy flipao'", añadía. Un año después de aquello tuvo que ser operado del hombro y, según contaba "me tiro meses viviendo en mi casa sin hacer nada, porque soy Gervasio Deferr y me creo la leche. Es ahí cuando empiezo a fumar (porros) con mis hermanos y demás...".
Fue entonces cuando dio positivo en el Mundial por marihuana. Deferr recordó cómo en ese momento todo se le vino encima. Al positivo se le unió una filtración de la Federación Española de Gimnasia, lo que supuso, según el gimnasta, un cambio definitivo: "Después no volví a tener un patrocinio. Jamás. Ni en los dos Juegos posteriores con las medallas".
Tras romperse la espalda después del positivo, el gimnasta comenzó a beber y a consumir drogas. Antes de la olimpiadas de Atenas pidió ayuda al Comité Olímpico Español para poder volver a competir.
Logró llegar a Atenas y llevarse un oro olímpico, pero su sensación era de fracaso, recordó Deferr. "Yo me mataba, me destrozaba más mi propio pensamiento. Quería inundarme en alcohol", asume en la entrevista.
Para conseguir la medalla de Pekín, Deferr estaba más calmado. Contó que ya no era caótico, sino que quería que estuviera todo perfecto. Tras ganar la plata y retirarse "no sabía qué hacer". Volvió a la bebida, maltrató psicológicamente a sus parejas... Al final, pidió ayuda al presidente del COE, que le ayudó a entrar en un centro en 2017, donde estuvo 10 meses recuperándose.
Ahora el gimnasta entrena en un gimnasio con niños que quieren ser gimnastas. Deferr consideró en la entrevista que no supo asumir la fama, "Te arrolla. Nadie te explica", pero no se quita responsabilidad: "Todo esto lo he provocado yo mismo".