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ENTREVISTA

Alfonso Merlos: "El Derecho ayuda mucho a entender la actualidad social y política"

El periodista, que ha desarrollado su actividad profesional en Mediaset, Telemadrid o 13TV, es ahora Director de Comunicación del Colegio de Abogados de Madrid

El periodista Alfonso Merlos.

El periodista Alfonso Merlos.

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Actualizada 24/01/2020 a las 14:52
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Alfonso Merlos es un rostro conocido en la televisión española –ha estado y está frente a las cámaras de algunos de los programas más exitosos de Mediaset, Telemadrid o 13TV- y su nombre está claramente ligado a la profesión periodística.

Podría sorprender, por tanto y en paralelo, que esté vinculado a la comunicación corporativa, aunque es fácil explicar esta faceta más discreta si atendemos a su currículum: “Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Complutense, también Diplomado en Estudios de Seguridad por el Instituto Español de Estudios Estratégicos y Doctor en Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales por la universidad Complutense (…) lo que me ha mantenido durante más de una década como profesor de distintas universidades”, explica él mismo.

Volviendo al periodismo, lo cierto es que antes de llegar al puesto de director de comunicación del Colegio de Abogados de Madrid, tuvo un largo recorrido, no solo en la televisión, también en distintos medios generalistas de relevancia.“Hice mis prácticas en el diario El Mundo, de ahí pase a la Cadena Cope, pasé a dirigir y presentar La Mañana del fin de semana, convirtiéndolo en el programa más escuchado en su franja horaria a nivel nacional”, cuenta Merlos orgulloso y quizá con un punto de nostalgia; “luego pasé a 13 Televisión, donde dirigí y presenté informativos y tertulias, y al mismo tiempo he mantenido colaboraciones en prensa, siendo columnista en La Gaceta, El Semanal Digital o en La Razón”.

¿Cómo se relacionan en tu carrera profesional los dos ámbitos que has tratado: el derecho y el periodismo?

Siempre me ha interesado el Derecho y la Ciencia Jurídica, sobre todo porque creo que ayuda mucho a entender la actualidad social y política, nacional e internacional, y a proporcionar herramientas y conocimientos que aportan una clara ventaja en el análisis. Tengo una hermana y muchos amigos que son abogados, supongo que eso también es un factor de atracción y cercanía, sintonía, siempre lo ha sido. Más allá de mi actividad periodística, he desarrollado actividades de asesoramiento en casos concretos en materia de comunicación en el ámbito judicial. Por tanto, en parte fue una tendencia natural aterrizar en una institución centenaria como ésta.

Ahora mismo, trabajas tanto como periodista, como dirigiendo la comunicación de un colegio profesional. ¿Qué diferencias hay? ¿Dónde disfrutas más?

Creo que las líneas dentro de los distintos sectores y formatos del periodismo se han difuminado, y por eso cada vez es más difícil separar la información periodística más pura, de lo que puede ser el ámbito de la comunicación institucional corporativa y, te diría, incluso del marketing. Yo me siento cómodo en ambos terrenos. Pienso que la versatilidad es una de mis pocas virtudes. Evidentemente, cuando te vuelcas 24 horas al día en los medios de comunicación, independientemente de que tengas una inclinación como estratega para empresas o instituciones o VIP’s, no es fácil que te alcance el tiempo. A la vez, creo que si te dedicas única y exclusivamente a la comunicación corporativa pierdes frescura, agilidad y una perspectiva de por dónde va la profesión y el propio nervio de la actualidad. Ambos campos son complementarios y enriquecedores, empezando por el plano estrictamente personal.

¿Crees que habrá un momento en el que, como le ocurre a muchos periodistas, acabes dedicándote exclusivamente a la comunicación corporativa?

No es fácil prever el futuro, ni siquiera cuando tienes las ideas claras sobre los campos que quieres pisar y en los que quieres seguir disfrutando y sumando. Yo me veo en los medios de comunicación, sin tregua y sin límite: son mi espacio natural; abandonarlos para embarcarme en un proyecto alternativo me resulta, simplemente, impensable.

Cuéntame un momento que consideres clave en tu extensa carrera

A pesar de que he recibido después otros galardones, tan inmerecidos como importantes, tuve un momento muy bonito y profundo cuando se me reconoció, por parte de la Asociación de la Prensa de Madrid, con el premio José de Larra al mejor periodista menor de 30 años. Había logrado, al frente de un formidable equipo de periodistas muy jóvenes y con unas ganas tremendas de hacer las cosas distintas, que un programa de la Cadena Cope, después de muchísimos años, fuese líder en su franja. Esa etapa me marcó, moldeó mi carácter como periodista. Fue un salto cualitativo y un impulso enorme para la transición rápida a la televisión.

Se trata de un ámbito, el periodístico, donde hay muchísima competitividad ¿Qué crees que te ha diferenciado del resto, quizá una faceta más de opinión?

Creo que el éxito en los medios de comunicación es muy relativo, especialmente en el mundo de la televisión es incluso efímero. Ésa es la regla. La competencia es muy dura. Juega el trabajo, el talento, el destino… tantos factores… a veces no nos paramos a pensar cuántos rostros conocidos están en el olvido o el ostracismo, y llevan ahí muchísimos años, pero es así. Es algo inherente a una plataforma tan brutalmente comercial. Hay que luchar y demostrar mucho, a diario, con regularidad, sin desdeñar las reglas propias del medio que a veces te hacen cruzar la raya que separa el rigor del espectáculo. No creo que solo los polemistas sean quienes pervivan. Si no hay una información sólida y contrastada, si no sabes ver la montaña desde todos los lados, con independencia, con capacidad de sorprender, en mi opinión la televisión te termina expulsando.

Como la mayoría, tienes abiertas cuentas personales en las redes sociales y eres bastante activo. ¿Has tenido algún problema con alguna publicación que haya afectado al Colegio de Abogados?

No. En el momento en que asumo la dirección de comunicación del Colegio de Abogados tengo claras dos cosas. Primero, que el deber que llevo sobre mis espaldas debe ser complementario a lo que significa mi proyección pública, especialmente en televisión. Por otro lado, mis intervenciones en los medios de comunicación tienen, y es una cuestión de auto-exigencia, una responsabilidad adicional de búsqueda del rigor, sin estridencias. El Colegio es una corporación en la que es vital proteger el principio de neutralidad y de profesionalidad, con especial ahínco.

¿Cuáles son tus mayores preocupaciones o responsabilidades en el Colegio de Abogados de Madrid?

La abogacía madrileña es un sector muy relevante. Individualmente hay despachos, firmas, muy influyentes y potentes. Pero al mismo tiempo hay profesionales poco ligados a la vida colegial. Es mi desafío acercar la institución a los abogados, y viceversa. Estamos incrementando las acciones publicitarias de todos cuantos servicios se prestan, y esos servicios además se están incrementando. Es decisivo que desde cada despacho madrileño se nos vea como una corporación cercana, transparente y útil, social y profesionalmente responsable. Si nosotros no aportamos un valor desde el colegio, los colegiados se alejarán. El decano, José María Alonso ha insistido en muchas ocasiones, de manera expresa y directa, en que la comunicación es un aspecto absolutamente estratégico para potenciar la Abogacía y su rol en el engranaje del Estado de Derecho.

De forma resumida, ¿Qué acciones lleváis a cabo desde el departamento de comunicación?

Básicamente estamos intentando ser tremendamente digitales. Estamos llevando a cabo una producción audiovisual de las actuaciones en todos los planos: no solo las que realiza el decano, también la junta del gobierno y los directivos o empleados de departamentos que lo demandan. Evidentemente, la etapa del papel ha pasado, eso lo sabíamos. La etapa del texto y las fotos también. Necesitamos movimiento, un gran impacto de nuestros mensajes no solo en la Abogacía, sino en el sector jurídico y en sociedad madrileña en su conjunto. Para eso tenemos que cambiar el chip: ya no nos vale la simple nota de prensa o las convocatorias rutinarias, sin más trascendencia. Tenemos que ser, y somos, ambiciosos. El departamento de comunicación no es un medio de comunicación, pero hemos de trabajar desde una mentalidad periodística, para saber captar dónde está la novedad que se produce aquí dentro y venderla: por eso es tan importante que la comunicación vaya pegada al marketing.

¿Cómo es vuestra relación con la prensa? ¿Consideras que normalmente son una ayuda o más bien traen problemas?

Yo tengo la ventaja de que paso el día entre compañeros, aquí o allá, y entiendo mejor a los periodistas. Cuando se acercan a mi saben que no lo hacen a un oficinista o un burócrata, a un funcionario, dicho sin ningún carácter despectivo: se acercan a un periodista que está cada día en la batalla. Pensamos de la misma manera, sabemos cuáles son nuestras necesidades y urgencias, y por lo tanto mi obligación es servir como una fuente inmediata, fiable, que solucione sus preguntas y que dé respuestas convincentes y completas. No siempre es tan fácil como suena.

¿Cómo utilizáis las redes sociales en el Colegio de Abogados de Madrid?

Somos especialmente activos. Nos permiten llegan al sitio donde queremos llegar: a los abogados, jueces, fiscales, policías, distintos órganos de gobiernos… o al conjunto de la sociedad civil y la opinión pública, sin más. Por tanto, utilizamos esas redes con un carácter abierto que llegue a esos targets de una manera bien estudiada y planificada, sin dejar elementos al azar, más allá de los inevitables. Desde luego, las redes son una herramienta indispensable, pero teniendo siempre en cuenta que son un satélite alrededor del núcleo central de la estrategia de comunicación, no pueden estar en el centro de esa estrategia. Sirven, sin duda, para transmitir la misión, la visión y los valores del Colegio.

En cuanto al clipping, ¿por qué es importante tener una herramientade seguimiento de medios para el Colegio de Abogados de Madrid?

Para saber qué se está difundiendo y sobre todo si se está mejorando cuantitativa y cualitativamente los contenidos sobre el Colegio de Abogados de Madrid, es imprescindible. Me parece fundamental que todo lo que hagas lo puedas medir, porque solo así tienes una escala clara de hacia dónde puedes progresar y cómo puedes hacerlo. Además, lógicamente tenemos un servicio de prensa a través del cual la junta de gobierno, los presidentes de las secciones y los directores del departamento (en total hablaremos de una 60-70 personas que son el núcleo en la toma de decisiones) reciben un boletín con noticias de la Abogacía, de actualidad jurídica, y del mundo de los tribunales, y realmente el nivel de satisfacción que hemos percibido en la prestación de este servicio ha sido muy alto. También estamos extendiendo este servicio a los colegiados, y llega ya a varios de ellos que lo demandan y lo aprovechan.

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