Así podría ser la moneda de 2 euros del Vaticano que alcanzaría los 2.500 euros
La posibilidad de que el Vaticano acuñe una pieza de sede vacante mantiene en vilo al mundo de la numismática


Actualizado el 06/05/2025 a las 10:35
No hubo que esperar mucho tiempo entre la noticia del fallecimiento del papa Francisco y la curiosa asociación que hicieron los amantes de la numismática. Mientras el mundo centra su curiosidad en el cónclave que empieza este miércoles, los coleccionistas elucubran sobre la posibilidad de que el Vaticano retome su actividad con una nueva moneda de sede vacante. Esta nueva pieza podría superar en precio a la cotizada moneda de Chipre de 2024 o convertirse en la moneda más valiosa del Vaticano, por delante de la acuñada en 2005 y que consideran entre los expertos como la más cotizada de este Estado.
No hay que olvidar que, además de líder de la Iglesia Católica, el Papa es el jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano, un territorio que anualmente acuña moneda en euros. Sus piezas suelen figurar entre las más solicitadas debido a sus limitadas tiradas y su restringido proceso de adjudicación.
Si el organismo encargado de emitir las monedas del Estado Vaticano estuviera funcionando con normalidad, las pesquisas quizá serían más sencillas, pero en estos momentos, la Oficina Filatélica y Numismática del Vaticano está sumida en un profundo proceso de renovación: no permite nuevos registros para comprar monedas y tampoco está disponible su tienda online. Además, para aumentar la confusión, entre los círculos numismáticos se ha filtrado la noticia de un posible robo de monedas de oro por parte de los trabajadores y de ahí la actualización de su inventario.
Esto último son rumores sin confirmar, pero lo que sí que está claro es que desde octubre de 2024 el Vaticano no ha funcionado con regularidad. De las dos monedas conmemorativas de 2 euros anunciadas para el año pasado, solo una, la dedicada al 750 Aniversario de la muerte de Tomás de Aquino, salió a la venta. De la segunda, en homenaje al 150 Aniversario del nacimiento de Guglielmo Marconi, todavía no hay ni noticias ni fechas.
Con este panorama, la moneda de sede vacante tras la muerte del papa Francisco es toda una incógnita.
QUÉ ES UNA MONEDA DE SEDE VACANTE
Tras el fallecimiento del Papa, la Iglesia Católica se encuentra en situación de sede vacante, es decir, no tiene quién la dirija. Al morir el pontífice, es el cardenal camarlengo el encargado de organizar el cónclave del que saldrá el nuevo Papa.
A lo largo de la historia ha habido dos monedas en euros con el escudo de sede vacante. La primera se acuñó en 2005 tras la muerte del papa Juan Pablo II. En aquel momento, el Vaticano emitió el conjunto de 8 monedas de euros con el escudo de sede vacante, que llevaba en el anverso el blasón del cardenal carmalengo Chamberlain y el conopeo, que es una sombrilla que se coloca en el escudo de armas de la Santa Sede en periodo de sede vacante.


Con el paso de los años, la Comisión Europea estableció que el hecho de que una jefatura de estado quedara vacante no daba derecho a modificar las caras nacionales, por lo que las monedas de circulación de sede vacante pasaron a ser piezas conmemorativas de 2 euros.
Así, tras la renuncia de Benedicto XVI, el Vaticano acuñó una pieza conmemorativa de 2 euros de sede vacante. En este caso, la pieza llevaba el escudo de armas del camarlengo Tarcisio Bertone además de las leyendas 'CITTÀ DEL VATICANO' y 'SEDE VACANTE MMXIII' y, por supuesto, el característico conopeo.


Si el Vaticano retomara actualmente su actividad, cabría la posibilidad de que este año dedicara una de las dos monedas conmemorativas de 2 euros que tiene derecho a acuñar a la sede vacante con el escudo del cardenal camarlengo Kevin Farrell. Si optaran por mantener el diseño de las emisiones anteriores, la pieza llevaría en el anverso el blasón de Farrell con el conopeo y las leyendas 'CITTÀ DEL VATICANO' y 'SEDE VACANTE MMXXV'. En el círculo exterior, las 12 estrellas de la UE.


Las monedas del Vaticano, que solo se pueden adquirir por suscripción, están siempre muy solicitadas, pero una tirada por debajo de las 7.000 que acuñaron en 2024 en Chipre harían de esta nueva emisión algo muy excepcional y, por consiguiente, provocarían una subida exponencial en el precio. Pero son solo supuestos. Mientras se desvela esta incógnita, todavía pueden encontrarse en diferentes tiendas de numismática monedas de sede vacante, tanto de 2005 como de 2013 por precios que oscilan entre los 90 y los 400 euros.
EL LEGADO DEL PAPA FRANCISCO EN NUMISMÁTICA
El papado de Francisco ha durado doce años, un periodo en el que el Vaticano ha ido acuñando euros anualmente para su puesta en circulación. Los visitantes que estos días caminen por Roma pueden terminar con monedas en sus bolsillos correspondientes a este tiempo, pero solo encontrarán la efigie del papa Francisco en las emitidas en 2014, 2015 y 2016, ya que en el resto figura su escudo de armas. El papa Francisco, fiel a su carácter sencillo y en un gesto de humildad, decidió que su imagen solo apareciera en las monedas durante tres años.


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