Consejos
¿Cuándo y cómo acariciar a tu gato? Ten en cuenta estas pautas para darle amor a tu mascota
En ocasiones, con la mejor intención, terminamos generando justo el efecto contrario al que deseamos


Publicado el 04/10/2024 a las 05:00
Acariciar a un gato no es tan sencillo como a los perros, ya que pueden llegar a malinterpretar este gesto si no se realiza correctamente. En ocasiones, con la mejor intención, terminamos generando justo el efecto contrario al que deseamos. Por eso, en este artículo te damos pautas sobre cómo acariciar a tu gato de forma adecuada y qué zonas debes evitar para evitar esos malentendidos.
- Observa primero al gato: Lo primero y más importante es observar al gato antes de acariciarlo. No todos los gatos están siempre receptivos a las caricias. Un gato que tiene las orejas hacia atrás, el cuerpo tenso o te mira con los ojos más rasgados de lo habitual, está indicando que no está de humor. Si tu gato muestra estas señales, lo mejor es darle espacio y ganarse su confianza, especialmente si es un gato callejero. Incluso con gatos domésticos es importante respetar sus momentos con paciencia. Una excelente manera de ganarte la confianza de tu gato es usando la comida. Al ofrecerle algo que le guste mucho, puedes establecer una relación más cercana. Recuerda dejar que el gato tome la iniciativa; no vayas detrás de él. Si te sigue, está listo para recibir más comida y quizás, después, tus caricias.
- Cómo acariciar a tu gato: Para acariciar correctamente a un gato, lo más importante es no acariciarlo a contrapelo. Aunque parezca obvio, muchas personas no lo tienen en cuenta, especialmente los niños, que tienden a acariciar de cualquier manera. Siempre acaricia en la dirección natural del pelaje, desde la cabeza hacia atrás, nunca desde la cola hacia arriba. Comenzar acariciando la cabeza es ideal porque el gato puede ver y oler tu mano, lo que le da confianza para permitir el contacto.
- Zonas que puedes acariciar: Las zonas seguras para acariciar a un gato incluyen la cara, la frente y la cabeza. Evita tocar los bigotes o el interior de las orejas, ya que estas áreas son muy sensibles. Acariciar desde la cabeza hacia el cuello y la parte superior de la espalda es generalmente bien aceptado por la mayoría de los gatos.
- Zonas que debes evitar: Algunas zonas son especialmente sensibles para los gatos y deben evitarse:- Almohadillas: Aunque hay gatos que permiten tocar sus patas, la mayoría no disfruta que les acaricien las almohadillas, ya que son extremadamente sensibles.- Patas, especialmente traseras: Evita acariciar las patas traseras, ya que los gatos tienden a rechazar el contacto en esa área.- Cola: La cola es una extensión de su columna vertebral y es muy sensible. Además, la usan para expresar su estado de ánimo, por lo que tocarla puede ser incómodo para ellos.- Tripa: Aunque a los perros les encanta que les acaricien la barriga, en los gatos es raro que lo disfruten. Mostrar la tripa es un signo de vulnerabilidad, y muchas veces intentar acariciarla puede provocar un mordisco o arañazo.- Zona perianal y genital: Nunca acaricies estas áreas, ya que son extremadamente sensibles y de gran importancia en la comunicación entre los gatos.
- Comunicación y lenguaje del gato: La cola y otras áreas del cuerpo del gato son clave para entender su estado de ánimo. La cola, en particular, es un instrumento de comunicación que indica si el gato está contento, nervioso o en alerta. Por eso, es importante respetar su lenguaje corporal y evitar manipular estas zonas.


Finalmente, siempre acompaña tus caricias con palabras suaves y un tono calmado. Las mujeres, por su tono de voz más suave, suelen tener más éxito al acariciar gatos, ya que ellos perciben mejor la tranquilidad.
En resumen, acariciar a un gato correctamente es clave para fortalecer la relación y evitar malentendidos. Recuerda observar su comportamiento y respetar las zonas que son sensibles para ellos.