Bill Hillmann relata su odisea por la sanidad americana tras su cogida en San Fermín
El corredor y escritor americano recibió una cogida durante los pasados Sanfermines y durante los tres meses que duró su recuperación pasó por varios hospitales de España, Panamá y Chicago. Ahora afirma que entiende mejor que es lo que falla en el sistema de salud norteamericano


Actualizado el 07/12/2017 a las 07:43
En un artículo publicado en el medio norteamericano 'VICE', el corredor y escritor Bill Hillmann cuenta detalladamente su odisea sanitaria, pasando por múltiples consultas de médicos en diversos países, tras recibir una cornada en Pamplona durante los pasados Sanfermines.
Hillmann, que ha publicado el libro ‘Mozos: Una década corriendo con los toros en España’, concluye que España es el mejor país para ser corneado por un toro. El paso por el CHN fue reparador para él, su médico no le recomendó volver a correr pero él asumiendo los riesgos decidió volver a hacerlo. Una vez pasaron las fiestas patronales de Pamplona visitó a su mujer en Panamá doce días después.
Allí requirió de medicamentos para los dolores de la lesión pero fue mas duro, "no tenían los medicamentos para el dolor que necesitaba" por lo que tuvo que acudir a un hospital privado. “Todo en el sistema de sanidad privado de Panamá requiere pagar por adelantado, los médicos cobran 20 dólares tras la consulta y los especialistas 100”, explica en su relato.
EEUU, una 'sanidad' no asequible
Cuando llegó a Chicago su médico habitual lo mandó a un hospital privado en el que solo le dejaron estar una noche. Tras estar dos días con fiebre en casa de sus padres decidió acudir a un médico general que le prescribió antibióticos y narcóticos para el dolor. “Cualquiera que no tenga un seguro privado es consciente de la crueldad del sistema de sanidad americano”, asegura Hillmann.
Finaliza su escrito afirmando que “después de todo lo que he visto sobre los sistemas de sanidad del mundo, creo que si Estados Unidos hiciera algo parecido a lo que hace España, cubrir la sanidad de las clases medias y pobres y permitir que los ricos usen sanidad privada, las cosas mejorarían”. “Desde mi perspectiva como alguien que ha necesitado un montón de tratamiento médico gracias a esos toros, no hay comparación entre EEUU y España”, concluye.