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Rosalía y Tamara Falcó se sientan con Ana Milán para hablar de fe en su nuevo programa
La actriz debuta con ‘Ex. La vida después’, el programa de entrevistas de Cuatro en el que famosos relatan todo tipo de experiencias vitales


Publicado el 18/03/2026 a las 08:52
Ana Milán no presenta simplemente un programa de entrevistas. En 'Ex. La vida después', su debut al frente de un formato de este género en Cuatro (estreno este miércoles a las 23.00 horas), propone algo más ambicioso: un espacio donde parar, escuchar y entender qué ocurre después de los momentos que cambian una vida. Precisamente, en la primera entrega aparecerán dos mujeres aparentemente diferentes, Rosalía y Tamara Falcó, pero unidas en su descubrimiento de la fe y sobre cómo esa experiencia ha marcado sus vidas.
Para Milán, este nuevo proyecto de Cuatro es “un sueño” que está cumpliendo. Desde que era muy pequeña, según comenta, todo el mundo le contaba sus secretos. “Yo los guardo muy bien porque es un regalo”, asegura la presentadora, sobre una idea, la de la confidencia como acto de confianza, que es la que articula el corazón del formato que ahora presenta.
En tiempos de sobreexposición y juicio constante, Milán reivindica otro tipo de televisión para “poder proteger al ser humano en unos tiempos donde el ser humano no está siendo protegido de ninguna de las maneras”. Frente a eso, Ex. La vida después se plantea como refugio. Porque no se trata de exponer, sino de acompañar; no de provocar, sino de escuchar. “Quiero escuchar. Me interesa mucho escuchar de qué está hecho el ser humano. Sin la necesidad de desnudar ni de desvelar a nadie”, explica la actriz que se dio a conocer en Yo soy Bea, tras varios papeles episódicos en ficciones como Compañeros o 7 vidas.
El primer programa, que se estrena con Rosalía y Tamara Falcó como invitadas, gira en torno a la fe como punto de inflexión. Dos perfiles distintos, dos formas de entender la espiritualidad que, sin embargo, conviven en el mismo espacio. “Está muy bien escuchar de dónde viene la fe porque hay distintos tipos de fe. Son dos visiones totalmente distintas y ambas son válidas”, defendió Milán. “Son reales las dos. No importa lo que tú opines”, añade la anfitriona.
Y es que en esta primera entrega, la cantante y la socialité comparten experiencias muy personales vinculadas a la espiritualidad. Rosalía revela que comenzó a rezar hace apenas cinco años, mientras que Tamara Falcó relata por primera vez el milagro que le llevó a perdonar a su marido, Íñigo Onieva, cuando su relación estaba rota por una infidelidad.
A lo largo de la temporada, Ex. La vida después abordará distintos momentos de transformación vital. Juan José Ballesta, Juan y Medio y la cantante Jeannette reflexionarán sobre la vida después de haber sido un niño prodigio; Montoya, Jorge Berrocal, Carlos Maldonado, Susana Bicho y Naiara hablarán de la vida después del fenómeno reality; y Toñi Moreno, Ada Colau, Jaime de los Santos y Blas Cantó compartirán su experiencia tras de salir del armario. El programa también abordará la vida después de las adicciones con Rafa Sánchez (La Unión), Andrea Levy, Pablo Ojeda y David Seijas; y la vida después de la polémica, con Andy, la influencer Roro y el comunicador Pedro Ruiz.
PRODUCIDO POR RISTO MEJIDE
Detrás del formato está Vodevil, la productora liderada por el presentador Risto Mejide, para quien este proyecto supone también un punto de inflexión. “Es la primera vez que producimos un formato que no está presentado por mí dentro de la productora, lo cual es una confianza doble, es la confianza detrás de las cámaras también”, explica.
Pero más allá del cambio interno a nivel profesional, Mejide situó el valor del programa en su protagonista. “Hay gente con la que cualquier excusa para trabajar es buena. Da igual si es un formato o si es irte de copas a hablar de la vida”, afirma sobre Milán, subrayando la conexión personal y profesional que sustenta el proyecto.
Esa apuesta, asegura, implica también un compromiso creativo: “Queremos ser una productora en la que una Ana Milán quiera trabajar y eso exige mucho. Eso significa que no vamos a hacer cualquier cosa, queremos hacer productos muy a medida, un traje a medida”.
Mejide define el programa como una evolución del género de entrevistas: “Para mí es maravilloso, es una evolución del Chester”. Sin embargo, el elemento diferencial no está solo en el formato, sino en quién lo conduce. “La gente tiene muchas ganas de sentarse con Ana, porque como ocurre en los buenos programas de entrevista la gente se lleva un regalo”. En esa capacidad de generar vínculo reside, a su juicio, la clave. “Ana escucha muy bien, que eso es indispensable para hacer una buena entrevista, pero es que además la gente viene a escucharla a ella”.