Campeonato de Parejas
El saque providencial de Peio Etxeberria
El de Zenotz y Rezusta consiguen su segundo punto después de imponerse por la mínima a Zabala-Martija tras 836 pelotazos


Actualizado el 10/01/2026 a las 22:02
Era el Adarraga un punto de no retorno para los colistas del Parejas, Peio Etxeberria y Beñat Rezusta, que tuvieron que sudar sangre para imponerse por la mínima a Zabala-Martija y conseguir su segundo punto. Fue otro partido magro, de hora y media y superando la barrera de los 800 pelotazos. El último saque del delantero de Zentoz fue providencial.
PEIO ETXEBERRIA-REZUSTA 22
ZABALA-MARTIJA 21
Frontón. Adarraga de Logroño, lleno. 1.300 espectadores. Muy buen ambiente en la grada.
Marcador. 0-2, 1-2, 1-3, 3-3, 3-4, 4-4, 4-6, 9-6, 9-10, 11-10, 11-11, 12-11, 12-18, 14-18, 14-19, 17-19, 17-20, 20-20, 20-21 y 22-21.
Duración. 88:46 minutos.
Pelotazos. 836.
Tanto más peloteado. El 4-5 en el que se dieron 60 pelotazos.
Saques. 2 y una falta de Peio Etxeberria, 2 de Zabala.
Tantos hechos. 16 de Peio Etxeberria, 0 de Rezusta, 11 de Zabala, 2 de Martija.
Tantos perdidos. 2 de Peio Etxeberria, 3 de Rezusta, 2 de Zabala, 2 de Martija. Dinero. 100 a 70 por Zabala-Martija. Incidencias. Rezusta recibió un pelotazo fortuito en la espalda de Martija cuando peloteaban en el descanso del 12-11.
Se habían cruzado 835 pelotazos, el Adarraga había presenciado nueve abrazos en el marcador en un partido en el que se había mascado tanta tensión como oportunidades para cada pareja en la cancha. Botó en el saque, golpeó de derecha, la pelota fue cogiendo pared, hasta el seis y allí Julen Martija -partido casi impecable el suyo- no acertó a la hora de meter la derecha en el cuadro ocho.
SIN TIMÓN EN EL ADARRAGA
Fue el encuentro del Adarraga una montaña rusa de sensaciones y ocasiones. No fue capaz de romperse el juego hasta el primer descanso largo, y allí en mitad del río revuelto de unos y otros fue Javier Zabala quien pescó, colocando un amenazante 12-18 en el electrónico. El najerino dio un paso adelante al ataque, y surtió efecto ante unos Peio-Rezusta que veían impotentes cómo otro punto se les podía escapar por el sumidero.
El último paso por el vestuario en el segundo descanso hizo clic en los colorados. Si querían llegar a 22 y coger un punto de oxígeno para sobrevivir, tenían que dar un paso adelante, arriesgar, jugársela. Cargó con la zurda Rezusta, y Peio Etxeberria se subió al caballo del riesgo con decisión y acierto. Le cazó al riojano en las tablas en tres ocasiones con el dos paredes, casi seguidos. Le Soltó un par de zambombazos atrás. Estuvo a punto de estropear la remontada con la falta del 17-20. Y a partir del 20 iguales, un cara o cruz en el que Peio bajó a tumba abierta para ganar.
Te puede interesar
