Pelota

El hombro que castiga a Altuna

El amezquetarra, con molestias en la cápsula acromio clavicular izquierda desde La Blanca, se golpeó en la zona en Eibar y suspende en la liguilla

Jokin Altuna golpea de volea con la zurda en un partido anterior.
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Jokin Altuna golpea de volea con la zurda en un partido anterior.
Jokin Altuna golpea de volea con la zurda en un partido anterior.

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Luis Guinea

Publicado el 24/10/2023 a las 05:00

Los ciclistas y los pelotaris comparten un mismo punto débil, por motivos semejantes y consecuencias igual de malas. La cápsula acromio clavicular, el punto entre la clavícula y el acromio que articula el movimiento del brazo, es una parte del cuerpo que responde mal a los golpes. En el caso de los ciclistas, cuando por una caída impactan contra el suelo con el hombro. Los manistas profesionales, cuando chocan contra la pared izquierda al ir a restar una pelota arrimada. Es lo que le ha pasado de nuevo a Jokin Altuna. El campeonísimo de Amezketa impactó con violencia contra la pared izquierda del Astelena el domingo, cuando el luminoso marcaba un 21-10 a su favor. Notó dolor, se resintió de un golpe que sufrió en agosto. Ayer a mediodía se hizo una resonancia magnética en el centro Medicis Pamplona. No está para jugar el tercer partido de la liguilla, el que le tenía que enfrentar a Aitor Elordi. Él ya está clasificado y el vizcaíno no tiene ninguna opción. El objetivo del pelotari y de la empresa es que llegue en condiciones a la semifinal del Cuatro y Medio, prevista para dentro de dos semanas.

“En la resonancia magnética efectuada hoy al pelotari Jokin Altuna, se aprecia una distensión de la cápsula articular acromioclavicular de su hombro izquierdo. Pendiente de evolución”, rezaba el parte médico emitido por el responsable médico de Aspe, José María Urrutia, en la tarde de ayer.

EL ORIGEN, EN LA BLANCA

Los problemas actuales de Jokin Altuna en el hombro izquierdo tienen su punto de origen en la semifinal de parejas de La Blanca de este año. El 6 de agosto el delantero de Amezketa jugó el partido de la rama de Aspe con Martija de compañero, contra Ezkurdia-Zabaleta de rivales. En el tanto 11-10 chocó con el hombro izquierdo contra la pared izquierda al ir a restar una pelota enviada por el voleísta de Arbizu. En ese partido choca en otras dos ocasiones contra el verde del Ogeta. Altuna ganó dolorido aquel encuentro, jugó y perdió la final dos días más tarde.

La articulación del acromio clavicular es un punto básico en el movimiento del brazo. El impacto del hombro violentamente contra la pared hace que la articulación del acromio y la clavícula choquen entre sí, y las consecuencias de ese impacto afectan a los ligamentos que pasan por la zona. Es lo que le pasó a Altuna en el golpe que sufrió en La Blanca y que se resintió en el partido del domingo en Eibar.

No tiene nada que ver con esta lesión la suspensión del partido de Parejas que Altuna tuvo que hacer el pasado 12 de octubre en Lekunberri. Ese día tenía muy sobrecargado el dorsal porque Artola le exigió mucho juego de zurda.

A la espera de evolución, como reza el informe, el pelotari guardará reposo en los próximos días para tratar de recuperar bien la zona.

MOLESTIAS EN EL PELOTEO

Si la zurda de Jokin Altuna no ha carburado como se esperaba en los últimos partidos ya conocen cuál es el motivo. El amezquetarra arrastra molestias en el brazo izquierdo desde comienzos de agosto. Un problema que comprende dos vertientes.

La propia del juego. Altuna, que basa buena parte de su juego de ataque en el aire de zurda, y con las molestias no puede desarrollarlo al 100%. Al final, subir el brazo para ejecutar el gancho o lanzar la volea es un movimiento básico del juego que exige a los tendones y ligamentos de esa parte del brazo, y nota molestias porque están inflamados a causa del golpe.

La otra vertiente es la recuperación. La receta para este tipo de dolencias es el descanso y el tiempo. Con una semifinal en el horizonte no es fácil.

Iker Salaberria, baja por tener el callo abierto

Quien tampoco jugará en la última jornada de la liguilla de cuartos de final del Cuatro y Medio es el navarro Iker Salaberria. El goizuetarra suspendió el partido de Alsasua por problemas en la mano derecha. Se le abrió el callo en el transcurso de un entrenamiento previo. Ese tipo de dolencias tarde entre dos y tres semanas en recuperarse totalmente. Primero hay que esperar a que se cierre y cicatrice, y suele causar un picor intenso en las manos de los pelotaris. Salaberria, que ho ha podido desarrollar su juego, se quedó en 9 ante Ezkurdia, se le dio por perdido 22-0 el partido contra Jaka y le quedaba jugar con Etxeberria.

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