Manomanista
El sistema, según los campeones
El Manomanista 2022 recupera la liguilla, y lo hace en cuartos. Cinco campeones navarros del mano a mano -Beloki, Barriola, Ruiz, Irujo y Bengoetxea- analizan pros y contras


Publicado el 14/04/2022 a las 06:00
Si el Manomanista siempre ha sido considerada como la prueba reina de la mano profesional por su dureza -un hombre solo contra el rival y 36 metros de frontón-, en 2022 esa dureza se ha elevado de forma exponencial. Quien quiera ser campeón va a tener que jugar un mínimo de cinco partidos: tres de la liguilla de cuartos, semifinales y final. Y un máximo de ocho en el caso de que lo lograra el riojano Darío. Tres previas, el partido de octavos, los tres de cuartos, semifinal y final. Un formato que tiene opiniones para todos los gustos entre los campeones.
“Para mí la liguilla es una incógnita. Habrá que ver cómo responden las manos después de tantos partidos”, comentaba Juan Martínez de Irujo, pentacampeón del manomanista. “Por ejemplo si Darío llega a la liguilla se va a juntar con siete partidos mano a mano, uno cada semana y eso es una bestialidad”.
LAS MANOS, A MENOS
Rubén Beloki jugó en la edición de 2003 en la que hubo liguilla en semifinales. Ganó un partido (contra Patxi Ruiz, a la postre campeón) y perdió dos partidos por 22-21 contra Olaizola II y contra Barriola, que se quedó también fuera de la final.
“Creo que se puede analizar esto desde varios prismas. Mi experiencia personal con la liguilla no fue buena. Perdí dos partidos por 22-21 y me parece que en una competición individual depender del resultado de otros o que haya alguien que pueda jugar el último partido ya clasificado llega a condicionar la competición. En otros deportes individuales, como el tenis, no hay liguillas”, explica Beloki. “El mano a mano es durísimo. Si se va a partidos largos, estoy seguro que alguno se va a quedar por el camino por la pura exigencia. Y luego en el individual las manos nunca van a mejor, porque se castigan; siempre van a menos. Otra cosa es que las empresas económicamente lo vean como algo provechoso en las programaciones”.
Para Juan Martínez de Irujo hay un factor clave, que es el tiempo. “Con un partido mano a mano a la semana yo creo que no da tiempo a recuperar bien. No se puede entrenar casi porque primero tienes que recuperar bien las manos del partido”, argumenta Irujo. “Creo que hay que cuidar a los pelotaris, porque cada vez hay menos, y también hay cada vez menos tiempo entre competición y competición”.
LIGUILLA SÍ, CON MATICES
Patxi Ruiz coincidió con Rubén Beloki en aquella liguilla del mano a mano de 2003. Llegó a la final, donde pudo con un Aimar Olaizola que acabó ese campeonato gravemente lesionado. Al estellés sí que le gusta el sistema aunque cree que la liguilla debería estar en otro punto.
“Al final hay que jugar partidos. El año que yo quedé campeón creo que me tocó jugar seis partidos. Lo que me extraña es que la liguilla sea en cuartos”, comentaba el campeón estellés. “Lo de jugar de semana en semana tampoco lo veo para tanto, de hecho yo prefería un mano a mano jugando de semana en semana que cada 15 días, porque se te acaba haciendo muy largo. No me parece una mala idea, aunque a mí me pega más una liguilla en semifinales que en cuartos”.
Abel Barriola fue el cuarto componente de aquella liguilla en semifinales. Como Beloki, se quedó fuera de la final. El leitzarra, hoy comentarista de ETB, tiene una doble visión de la innovación hecha por las empresas. La del pelotazale que quiere ver espectáculo, la de quien ha sido pelotari y sabe de la dureza del mano a mano.
“Como aficionado a la pelota me parec un sistema precioso, porque nos asegura que vamos a ver muchos y esperemos que buenos partidos mano a mano entre los mejores especialistas del momento”, comentaba el leitzarra. “Es un sistema que tiene un componente de riesgo elevado y los años que se ha pribado no ha salido bien. El mano a mano es muy agresivo, es violento en sus movimientos y el riesgo de estropearse las manos es mayor que en el Cuatro y Medio o en el Parejas. Aunque es verdad que los pelotaris ahora sufren menos de manos que hace unos años”.
Barriola tienetambién su versión como pelotari. “Yo veo normal que estén preocupados los pelotaris porque el mano a mano es lesivo, les entiendo porque es lo último que quieres, lesionarte”, dice.
A Oinatz Bengoetxea le gustan todo tipo de sistemas, los de eliminatoria y los de liguilla. “Yo siempre he jugado a gusto de una forma o de otra y me he amoldado bien a las liguillas, y a las eliminatorias. A mí el sistema me parece bien” .