Pelota
Ibargarai deja huérfana la pala profesional navarra y se lanza a por el Mundial
Tras un año en blanco debido a una lesión y 14 campañas en la elite, Xabier Ibargarai se lanza a pelear por un último sueño, un Mundial


Publicado el 09/04/2022 a las 06:00
Desde hace dos meses ningún palista navarro integra ya el cuadro profesional de Innpala. La salida de Xabier Ibargarai Iribarren (Erratzu, 1985) puso fin a una etapa en la elite del leño. El zaguero baztanés y la promotora vizcaína decidieron separar sus caminos antes de tiempo y rescindir una vinculación profesional de 14 campañas bajo el pretexto de una prolongada lesión en el meñique de su mano derecha y la edad.
“El pasado 15 de febrero me reuní con Joserra Garai y me trasladó sus intenciones de no contar más conmigo. Ya me lo imaginaba. Desde la empresa me achacaron la edad, 36 años, -Pablo Fusto, con 42 años, y Esteban Gaubeka, con 45 años, siguen en activo- y me dijeron que tras un año parado por culpa de la lesión seguramente no volvería al nivel que tenía antes, cosa que me extraña”, cuenta Ibargarai.
Un accidente doméstico en febrero de 2021, lo que parecía un golpe tonto, una dislocación del dedo, le condujo durante una campaña entera por un camino de desesperación. “Hasta septiembre no supe qué tenía en el dedo porque a través de la Seguridad Social, y debido a la situación que atravesaba el sistema sanitario en ese momento, siempre estaba esperando y esperando”, rememora, “Así que opté por la medicina privada y, la verdad, bendito el día que fui y me diagnosticaron”.
La detección de una afección en las poleas C1 y C2 que sujetan el tendón y la deformidad de Boutonnière pusieron en marcha un tratamiento conservador que evitó a Ibargarai pasar por el quirófano. “Estuve tocado hasta el 2 de febrero de este año”, apunta. Pero ya era demasiado tarde.
ENTRE LOS CAPOS
“Soy competitivo, soy orgulloso y cabezón, y sé que si entreno estaría otra vez a tope”, asegura, “Pero así es el deporte y hay que mirar con optimismo. En la vida hay cosas más importantes que la pelota. Ahora me toca disfrutar de una mujer y dos hijos maravillosos”.
El campeón de Erratzu cierra un capítulo en su carrera deportiva después de 14 temporadas sacrificándose por competir al más alto nivel y formar parte de un selecto grupo de pelotaris que luchan por la supervivencia del leño. “Estoy orgulloso de haber sido uno de los mejores zagueros de la última década. Siempre he querido batirme con los mejores y demostrar quien soy”, presume, “Me he enfrentado a pelotaris de la talla de Fusto, Gaubeka, Lujan, Imanol… grandísimos pelotaris que han marcado la historia de la pala”.
NUEVOS HORIZONTES
Desde su debut en el Club Deportivo el 20 de marzo de 2008, el palmarés de este baztanés ha destacado por sus tres txapelas del Parejas (2016, 2018 y 2020), un título Individual de Primera (2019) y otro de Segunda (2010). Tampoco esconde su satisfacción tras haber disputado un total de seis finales individuales, cinco de ellas en Primera y una en Segunda.
Aunque Ibargarai se muestra apenado por no haber tenido la oportunidad de despedirse de la afición jugando un último partido, ya apunta a nuevos retos dentro del frontón. Recalificado como pelotari aficionado en las filas de club Real Sociedad, tiene la mirada puesta en el próximo Campeonato del Mundo Absoluto de pelota vasca que se celebrará en varias poblaciones francesas entre los días 24 y 29 de octubre.
“Lo he ganado casi todo en mi vida y me falta un Mundial como aficionado. Tengo esa espina clavada”, y añade, “Estoy concienciado y voy a por ello. Sé que tengo nivel, tengo calidad y ganas de demostrarle a todo el mundo de que hay Ibargarai para rato”.