Los jueves, montaña
Un doble amputado ruso escala el Manaslu nepalí
Rustam Nabiev llegó a 8.163m impulsado por la fuerza de sus brazos tras "unas 50 horas y más de 105.000 golpes de piolet"


Actualizado el 07/10/2021 a las 06:00
Es difícil de entender y de imaginar hasta que se le ve ascender por la huella en las laderas nevadas, tras sus compañeros, o aferrado a una cuerda fija con determinación. “Prefiero una patada a la lástima. Perdí las piernas, pero no me perdí”. Son las frases con las que se define Rustam Nabiev -ex paracaidista militar ruso de 28 años (Bashkortostán, 12-V-1992) y actual montañero y bloguero- en un perfil de Instagram con más de 1,3 millones de seguidores.
El pasado sábado, junto a su equipo de apoyo, alcanzaba los 8.163 metros de la cumbre del Manaslu. Un reto deportivo importante que dispara aún más su valor y peculiaridad cuando quien lo ha firmado es, como Nabiev, un doble amputado que lo logró en 5 días impulsándose con brazos y manos “durante unas 50 horas y 35 kilómetros, dando más de 105.000 golpes con piolets”.
Este deportista -que perdió a los 22 años sus dos piernas cuando el cuartel en Omsk donde dormía colapsó y se vino abajo, atrapándolo junto a otros muchos compañeros- recordaba tras la cumbre que “casi nadie creyó en este proyecto. Todos se mostraron escépticos, especialmente los escaladores profesionales. Decían: ‘bueno, déjenlos jugar, vayan al primer campamento y luego den la vuelta. Y llegué allí, pero no me volví. Tenía más confianza en mí mismo, en mis fortalezas y capacidades”.
“Pocos creían en esto, ¡pero yo lo hice!”, escribía, la primera persona que escala un ochomil arrastrándose con las manos -el pasado agosto había subido al Elbrus (5.642m), y que dedicó el ascenso a la memoria de su madre. “Que mi ascenso se convierta en un símbolo para que millones de personas nunca suelten sus manos y que solo a través de la acción se puede lograr un resultado”.