Los jueves, montaña
Tres décadas después, al Dorje Lakpa
Mikel Zabalza regresa, con el Equipo Nacional, al objetivo de su primera gran expedición de 1992


Publicado el 23/09/2021 a las 06:00
“Allí fue donde me di cuenta de que quería dedicarme a la montaña y condicionar mi vida a tratar de reunir tiempo y dinero para poder ir a es tipo de aventuras”. Veintinueve años después, el pamplonés Mikel Zabalza (en dos semanas al que fue el objetivo de su primera expedición fuera de Europa: el Dorje Lakpa nepalí. Se trata de una montaña de 6.966 metros -en el área de Langtangno y que se divisa del valle de Katmandú, pero con un “acceso nada fácil”- que ya intentó junto a Fermín Izco en 1992.
“Viéndolo ahora, con el paso del tiempo y desde la distancia, valoro mucho más y me siento más orgulloso de lo que hicimos en aquel momento. Fue una expedición muy aventurera, en una zona muy aislada, los dos solos, sin recursos, sin experiencia en el Himalaya... Éramos dos mocosos y tuvimos mucho valor para meternos en semejantes berenjenales, aunque entonces lo vivimos con mucha naturalidad y acabamos agotados pero felices y muy satisfechos”, recuerda Zabalza, de 51 años.
38 EXPEDICIONES DESPUÉS
Ahora, después de 38 expediciones internacionales (Himalaya, Karakorum, Patagonia, Antártida...) y como responsable del Equipo Nacional de Alpinismo, Zabalza vuelve a ese mismo escenario dentro de la tradicional expedición de fin de ciclo junto al también navarro Ander Zabalza, el alavés Mikel Iñoriza, el aragonés Rubén San Martín y el madrileño Javier Guzmán. También les acompañará el navarro y ex integrante del equipo Iker Madoz.
“Voy súper motivado. Tengo mucha ilusión por volver allí, aunque si en 1992 Fermín y yo intentamos la cara norte, esta vez vamos con la idea de escalar la vertiente sur y descender por la arista oeste, la única ruta por la que se han registrado los tres ascensos previos a esa cima”, explica el vecino de Etxauri. “Es un viaje con un alto componente de exploración y aventura, que es lo que suele buscar para el Equipo. Vamos a un valle donde vamos a estar solos, sin referencias claras y con margen amplio de incertidumbre sobre lo que nos vamos a encontrar. Entre lo que conozco de aquel primer viaje, los datos que he sacado de mapas nepalís y Google Earth, creo que me he hecho una buena composición de lugar. Pero aún y todo será emocionante. Un viaje donde se magnifica y cobra verdadero sentido la palabra aventura”, reconoce.
"LO QUE VIVIMOS ALLÍ ME MARCÓ"
En aquel primer viaje, Zabalza e Izco aclimataron escalando un par de vías en picos de 6.400 metros y ascendieron - “luego nos enteramos que era un pico virgen y que firmamos su primera ascensión”- al Lempo Gan, una montaña de 7.083m. “En el descenso, en los rápeles, perdimos la mayor parte del material. De hecho, antes de ir al Dorje, Fermín tuvo que bajar hasta Katmandú para comprar más tornillos y estacas mientras yo trasladaba el campamento con unos locales que ayudaron. A los días nos reunimos y ya intentamos la cara norte. Superamos la parte más técnica y complicada pero, a mitad de ruta, nos bajamos porque no podíamos más. Estábamos agotados y enormemente contentos por lo que veíamos como un viaje exitoso y bien aprovechado. Nunca hay nada como la primera vez y mis recuerdos de aquella experiencia son magníficos. Sin duda, lo que vivimos allí me marcó”.


“Ahora voy con un grupo de jóvenes algo más mayores de lo que éramos nosotros, desde luego mejor preparados y equipados, con algo más información pero que, quizá, no tienen el atrevimiento que tuvimos entonces por entonces. Seguro que lo pasamos bien”, reconocía Zabalza, quien tiene previsto viajar con el grupo hacia Nepal el 28 de este mes. Así, tras un día en coche y cuatro más de aproximación desde Katmandú, llegarán a la zona donde han previsto instalar su Campo Base “entre los 4.100 y los 4.200m. Luego pondremos otro campo un poco más alto, a unos 5.000m y más cercano a la base de la montaña”, detalla.
“Y luego tendremos todo octubre para ir aclimatando, escalar posiblemente alguno de los seismiles de la zona y tratar de subir al Dorje con el plan A de hacerlo por la sur y bajar por la arista oeste. Pero, si no, la otra alternativa es intentarlo todo por la arista”, apunta.
