Montaña

Un reconocimiento “necesario”

Encuadrado en el 50 aniversario del refugio de Belagua, la Federación Navarra de Montaña organizó un homenaje

Marchar por el 50 aniversario de la inauguración del refugio Ángel Olorón de Belagua
Marcha por el 50 aniversario de la inauguración del refugio Ángel Olorón de Belagua.Josetxo 

J.J. Imbuluzqueta

Publicado el 12/09/2021 a las 22:40

“Son pioneros, referentes y ejemplos por distintos motivos en la historia del montañismo navarro. Por eso, éste reconocimiento era necesario. ¿Y qué mejor que hacerlo dentro del programa por el 50 aniversario del refugio de Belagua?”. Martín Montañés, presidente de la Federación Navarra de Deportes de Montaña y Escalada, tenía muy claro la justicia del homenaje que este domingo se tributó, en las puertas del renovado refugio Ángel Olorón, a seis de los protagonistas en el desarrollo de este deporte en la Comunidad Foral.

Lo recibieron Pili Ganuza (pionera en las expediciones forales y primera navarra en subir un ochomil: el Cho Oyu en 1992), Paquita Bretos (viuda del recordado Ángel Olorón, de 94 años, referente e impulsora de este deporte siendo montañera desde hace 70), Gregorio Ariz y Juan Mari Feliu (que, referentes en el mundo de la escalada, la montaña de altura y las expediciones, han sido divulgadores excepcionales mediante sus fotos, textos...). Delineante de profesión y amante de los paisajes de Belagua y el Pirineo navarro que plasmó en cientos de cuadros, Carlos Klett recibió el homenaje a título póstumo por su reciente fallecimiento . En el interior del refugio se expuso parte de su obra y se vendió con fines solidarios.

Por último, Mikel Iraizoz -presidente del Club Deportivo Navarra desde - también fue reconocido. “Lo entiendo como un homenaje al club. A aquellos visionarios que, en plena posguerra, se lanzaron y apostaron por construir este refugio en plena frontera con todo lo que suponía, ya no sólo a nivel económico y de trabajo, sino por las circunstancias del momento. Como ejemplo, en una de las cláusulas del contrato que se firmó para la cesión del terreno quedaba claro que, en caso de guerra, el refugio debía ser dinamitado antes de que pudiera caer en manos del enemigo. Que lograron construirlo fue increíble. Ahora sería algo impensable”, apuntaba Iraizoz, quien vivió en primera persona la cesión del refugio a la Junta del Valle de Roncal. “Tengo el recuerdo de ir a llevar las llaves al cuartel de la Guardia Civil de Isaba. No es un recuerdo agradable. Fue una frustración. Pero, bueno, ahora miro cómo está, su situación y la maravilla de paisajes que lo rodean y le veo un futuro muy bueno”, añadía.

Antes del acto, un centenar de montañeros de distintos clubes de Sakana, Deportivo Navarra, Oberena y Natación recorrieron los 19,5 kilómetros entre los refugios de Abodi y Belagua.

La segunda y última fase de las obras, culminada hace doce días

A falta de equipar los últimos dormitorios de la planta más alta (quedan así en 82 plazas en total), el pasado 1 de septiembre se daban por concluidas las obras de rehabilitación del refugio Ángel Olorón de Belagua al finalizarse la adecuación de una rampa de acceso para distintos servicios y la última planta. Unos trabajos que, están previstos afrontar más adelante, pero que se se han podido adelantar gracias al ajuste presupuestario.

Así, la emblemática instalación de Belagua -reinaugurada tras la primera fase el pasado año- completa su rehabilitación tras las gestiones hechas desde 2015 para obtener financiación y las obras iniciadas en 2018.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora