MONTAÑA
Urubko se retira de las grandes cimas
El montañero ruso dejará las expediciones y el alpinismo “arriesgado” y se centra en la escalada en roca y el senderismo


Actualizado el 21/02/2020 a las 06:00
La decisión la tenía ya tomada antes de su expedición invernal de este año al Broad Peak, pero el alpinista ruso Denis Urubko, de 46 años, sorprendió al mundo del alpinismo mundial este miércoles con su anuncio de retirarse de las expediciones a las grandes cimas.
Una noticia adelantada por Elena Laletina -periodista rusa especialista y referente en montaña, sobre todo en el mundo de las expediciones del Este- que el propio Urubko confirmaba horas después desde Skardú, donde descansaba y se recuperaba tras su último intento al Broad del pasado lunes -en el que sufrió dos caídas, una de 100 metros al verse arrastrado por una avalancha y otra de 50 por la rotura de una cuerda-.
“Voy a parar de hacer alpinismo de riesgo y voy a centrarme en el senderismo y la escalada deportiva”, confirmaba este referente del himalayismo moderno en un mensaje a la revista especializada Desnivel. “Mi próximo objetivo es hacer 8a (alto grado de dificultad de escalada) en los próximos 5 ó 6 años”, decía ese mismo medio.
Con esta decisión, Urubko pone fin a 21 años de expediciones a las grandes montañas -en los que ha firmado 22 ascensiones a ochomiles- en los que deja una huella muy difícil de igualar. Además de completar los catorce ochomiles en 2009 sin el uso de oxígeno suplementario en ninguna de las cimas, este montañero ruso -con una férrea disciplina, herencia de su pasado militar, firmes valores y una peculiar filosofía de vida y de ver la montaña- rubricó cinco nuevas rutas -en el Broad Peak, Manaslu, Cho Oyu y, en solitario, en el Lhotse y Gasherbrum II-, una nueva variante al Kangchenjunga y protagonizó las primeras cimas invernales en el Makalu y Gasherbrum II. Actuaciones que le valieron un Piolet d’Or (2010) y tres Piolets d’Or de Asia (2006, 2009, 2011).
Todo ello, renunciando en ocasiones a cumbres por colaborar o protagonizar rescates al límite, imposibles para otros montañeros sin su poderío físico y mental -así, el pasado verano, ayudó a salvar la vida de tres montañeros en el Gashebrum II-.
Son decenas los rescates en montaña que ha protagonizado en los últimos años Denis Urubko. Uno de ellos, en mayo de 2008, le hizo salir de la cama en Katmandú en plena noche -cuando descansaba tras un intento en el Makalu- para trasladarse de forma urgente a la cara sur del Annapurna e intentar salvar -en un ascenso contrarreloj portando oxígeno y medicinas- al pamplonés Iñaki Ochoa de Olza, atrapado por problemas físicos a 7.400 metros, a quien había conocido 5 años antes y con quien había trabado amistad. “No es ningún mérito. Simplemente no hubiera entendido un no por respuesta. Ante una petición así, ¿quién se iba a negar? En el Himalaya entre nos los montañeros existe una relación especial. Es muy difícil entrar en el grupo. Pero una vez que uno entra, hace cualquier cosa por sus colegas. Son más que tus amigos, casi como hermanos. Por eso, saber que uno de ellos está en peligro te moviliza”, decía entonces el ruso, galardonado con la Medalla de Oro de Navarra como el resto del equipo que intentó el rescate por el Gobierno de Navarra.