ALPINISMO DE RAÍZ
Esquí de montaña en femenino
Dos de las participantes, en pleno ascenso por uno de los corredores.


Actualizado el 08/04/2019 a las 20:20
El pasado fin de semana, 30 y 31 de marzo, 18 mujeres se juntaron en el valle de Aran para compartir su pasión por el esquí de montaña y un montón de vivencias en completa autonomía.
No es habitual ver a 18 mujeres practicando esquí de montaña de dificultad, ascendiendo por corredores que requieren material de escalada, descendiendo por difíciles canales en las que hay que realizar algún rapel, dominar el esquí de pendiente, vivaqueando alejadas de la carretera más próxima y porteándose todo en completa autonomía.
Esta iniciativa viene de la mano de la experta nivóloga Montse Bacardit la cual ha exportado la idea de un evento similar que se realizó el año pasado en Chile. El evento ha contado con ayudas como la dela tienda de montaña de Viella, The Secret Spot así como de las marcas Salewa y Dynafit.
Este grupo femenino fue liderado por las expertas guías de alta montaña Sonia Casas y Miriam Marco, así como por la nivóloga y promotora de la idea Montse Bacardit.
De entre las otras 15 participantes había 4 chicas navarras -Ana Larripa, Oskia García, Maite Elizagarai y Eva Arrieta- que a buen seguro han disfrutado de la experiencia; dura a la vez que gratificante.
Las 18 participantes ascendieron a los picos de Tuc de Sarrera, Pic de Gerber y Tuca Blanca de Fonfreda, realizando varios descensos intrépidos y comprometidos como el conocido por descenso Nebot.
Habitualmente a las pocas mujeres que vemos en actividades de alta montaña las encontramos en grupos mixtos donde lidera casi siempre el hombre. Esto ha sido una clara demostración de que ellas pueden. Tenemos que aprender, educarnos -todos, yo me incluyo- en la verdadera integración dejando que ellas también sean partícipes de las decisiones y que acierten y se equivoquen igual que lo hacemos todos. En un escenario mayoritariamente masculino como es la alta montaña, las pocas mujeres que hay parece que tengan que demostrar continuamente su valía frente a los hombres.
Espero que iniciativas similares a ésta surjan y el alpinismo femenino brille por luz propia mucho más de lo que lo hace ahora.