Natación
Iván Salguero: “Voy a los Juegos con un pensamiento diferente, los encaro con más cabeza”
A cuatro días de la inauguración de los Juegos Paralímpicos, continúa la serie de entrevistas a los deportistas paralímpicos navarros


Actualizado el 21/08/2021 a las 22:51
El 2 de agosto avisaron a Iván Salguero Oteiza de que iba a acudir a los Juegos Paralímpicos de Tokio. Se encontraba en Pamplona de vacaciones, pero no dudó en hacer las maletas y unirse a la concentración en Barcelona. Va a competir en sus segundos Juegos Paralímpicos. En Río de Janeiro llegó a nadar en una final, pero tenía 18 años y los nervios sumados a la falta de experiencia no le dejaron rendir al máximo. Ahora, tiene claro cómo afrontar esta nueva edición.
Fue una clasificación sorpresa.
Ha sido al final porque en España faltaban plazas para todos. Salió la lista oficial y yo no estaba, pero sí que me dijeron que había opciones de ir con especie de invitación. El Comité pidió más plazas. Pensaba que si me la daban era más pronto y me lo comunicaron el 2 de agosto. Estaba en mi casa y no me lo esperaba para nada, pero fue una sorpresa increíble.
¿Ha sido duro retomar la exigencia?
Estaba en mi casa haciendo gimnasio pero por estar activo. Me ha costado sobre todo en entrenamientos más largos que se que requieren capacidad aeróbica, me cuestan más. Supongo que iré cogiendo forma poco a poco.
Nada el 400 libes y el relevo 4x100 estilos mixto. ¿Qué opciones tiene?
Para el 400 el objetivo principal es salvarlo un poco porque con el poco tiempo que tengo es difícil nadarlo bien, pero con la motivación saldrá bien. En el relevo tenemos opciones de medalla porque estamos cuartos y como es un 100, lo puedo hacer mejor.
¿Ha sido una preparación complicada?
Ha sido complicado porque tras el covid tuvimos que volver a empezar de nuevo después de estar parado muchos meses. En natación se nota mucho. En general este año he bajado todas mis marcas menos en el 400, que me ha costado mucho. He cambiado la forma de entrenar. Ha sido año raro, pero estoy aquí que es lo importante.
¿Qué ha cambiado?
He cambiado de entrenador y son diferentes formas de entrenar. Ya llevo unos cuantos en la natación y es normal.
¿Tokio ha estado en sus planes todos estos años?
Al terminar Río de Janeiro mi objetivo era Tokio, aunque sabía que quedaba mucho. Tenía que ir año a año porque hay campeonatos de Europa. Quería llegar, pero con calma y pensando en los objetivos internacionales.
¿Qué ha sido lo más complicado?
La constancia porque tienes que estar al cien por cien durante cinco años. Si te relajas, te quedas fuera de todo. Entonces hay que estar año a año a tope y es lo complicado.
Son sus segundos Juegos.
En el palmarés deportivo es increíble porque no mucha gente puedo decirlo. Estoy muy orgulloso de mi mismo y de disfrutarlo al máximo.
¿Va con la misma ilusión?
Por supuesto, quizá con pensamiento diferente porque a Río fui con 18 y me faltaba experiencia, estos los encaro con más cabeza.
¿En qué se va a diferenciar más?
Recuerdo que en los de Río alguna prueba me salió mal por los nervios. Lo vi todo como muy grande, me afectó bastante. Voy a saber controlar ahora mejor los nervios, disfrutaré más de la competición y de todo en general. En estos lo voy a saber aprovechar más.
Tendrá un ambiente diferente.
Obviamente unos Juegos sin público es una pena. Pero por lo demás, por lo que hemos visto en los Juegos Olímpicos, los Paralímpicos serán igual.
¿Cómo vio la natación en los Juegos Olímpicos?
España ha hecho un buen papel, Mireia Belmonte se quedó muy cerca. Los chicos hicieron un gran papel. Por parte de España hubo buena representación. En general, Dressel fue el que más me impresionó.
¿El viaje les afectará mucho?
En el avión tenemos horas previstas para dormir, para que cuando lleguemos no nos de ‘jet lag’. Esto es para todos los deportistas igual. Lo bueno es que vamos unos días antes para que no nos afecte.
¿Tiene ganas de competir con sus rivales?
Hay un bielorruso en mi categoría que es el que gana siempre. También hay otro nadador que es colega mío, griego, que los dos solemos hacer resultados parecidos y tengo ganas de verle. Allí todos nos respetamos y nos llevamos, es rivalidad sana.
¿Su familia le sigue?
Una parte de mi éxito en la natación es mi familia, sobre todo mis padres, que fueron los que me metieron a nadar, los que me llevaban a nadar y los a campeonatos. Siempre están ahí viéndome, el apoyo es muy grande siempre y están todos contentos conmigo.
¿Está orgulloso de su camino?
Por supuesto, soy joven, tengo 23 años. No suelo pensar en el futuro, me gusta ir año a año y tengo claro que en el momento en que no me guste nadar y no sienta esa adrenalina e ilusión, lo dejaré. Lo tengo claro. De momento estoy muy contento.
¿Qué piensa cuando se tira a la piscina?
Según dicen, cuando mejor compites es cuando no piensas en nada especial, cuando vas nadando dejándote llevar. Cuando mejor me ha salido es cuando no me he dado cuenta. Como empiece a pensar mucho de cómo llevo la técnica... entonces es cuando me sale mal.
En Ardoi es su club de toda la vida. ¿También le apoyan?
Por supuesto, además Raúl, el entrenador, es un fiera y también mis compañeros. Hay algunos que han sido Paralímpicos y estuvieron en Mundiales, son muy majos. Son incluso amigos míos y siempre están encima.