Pablo Carpio: “Tengo la misma ilusión que en Barcelona 92”
Los Juegos de Tokio serán la tercera experiencia olímpica para el navarro. Esta vez acudirá como director de anotación


Publicado el 20/07/2021 a las 06:00
En los Juegos Olímpicos de Barcelona comenzó el sueño de un joven navarro. Pablo Carpio acudió a su primera cita olímpica como anotador de béisbol. Doce años más tarde repitió en Atenas. A 9498 kilómetros de la capital griega, Pablo completará su trilogía de experiencias olímpicas en Tokio, pero esta vez como director de anotación.
Sus terceros Juegos, ¿cómo se siente?
Aunque sigan siendo mis terceros es una gran alegría volver. Al igual que es la mayor competición a la que puede acudir un deportista, también lo es para un oficial, así que estoy muy feliz. Es todo un orgullo que me hayan vuelto a designar para acudir a unos Juegos.
¿Cual es la función de un anotador en béisbol, y en concreto la del director de anotación?
Es un puesto en la que los oficiales deben llevar el registro estadístico de todo lo que ocurre en cada partido: puntar todas las estadísticas individuales de bateo, pitheo, defensa, carreras limpias… muchos datos que subimos en tiempo real en la página web de los Juegos Olímpicos. Y en concreto, como director, mi trabajo es supervisar que la calidad técnica de los jueces sea correcta.
¿Cómo empezó su pasión por la anotación?
Yo empecé jugando al béisbol en mi infancia en el colegio Irabia. Allí, como éramos pocos los que jugábamos, después de cada entrenamiento hacía algún otro tipo de actividad. Unos entrenaban a los equipos más pequeños, otros hacían la anotación y había quien realizaba las dos cosas a la vez. Entonces aprendí a anotar de forma rudimentaria y luego comencé haciendo cursos y formándome hasta el día de hoy.
Lleva siendo anotador internacional desde el año 1991, ¿aún tiene la misma ilusión que el primer día?
Sin ninguna duda. Cada vez que acudo a una competición internacional es una nueva aventura y un nuevo reto. Disfruto como el primer día. Tengo la misma ilusión que en mis primeros Juegos como anotador.
El béisbol vuelve a ser olímpico 13 años después.
Es un paso importante y necesario para nosotros. El hecho de que este deporte no estuviese en el programa olímpico de Londres y Río fue muy duro. Lógicamente al celebrarse los Juegos en Tokio sabíamos que iba a estar porque es el deporte rey del país. El problema está en que en París 2024 no estaremos aunque en Los Ángeles 2028 volveremos. El objetivo de este deporte es quedarse para siempre en el programa olímpico y no estar entrando y saliendo.
¿Siente una motivación extra por el escenario en el que se va a tener que desenvolver?
Japón es una ciudad muy importante para nuestro deporte. Allí el béisbol sirvió como método para hacer frente a los desastres que sufrieron las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Entonces estos Juegos van a tener un gran impacto en el país.
¿Cómo cree que va ser la experiencia en la villa olímpica?
Para mí, en concreto, va a ser muy triste. Vamos a estar aislados muchas horas durante el día. El haber vivido otros Juegos en los que sí que podíamos movernos con libertad y estar en contacto con los deportistas es peor porque los voy a comparar con los de 2004.
¿La ausencia de público afecta en algún aspecto a los jueces de anotación?
El juez tiene la presión de hacerlo bien porque todo el mundo está viendo el deporte desde la televisión. Si lo hacemos bien, nadie va a decir nada, pero si lo hacemos mal, nos van a criticar. Obviamente no nos gritarán en el estadio pero las críticas nos van a acabar llegando.
¿Hay alguna rutina o entrenamiento para mejorar como anotador?
Realizar muchos cursos de formación y aprenderse el manual de anotación. Obviamente luego todo lo aprendido hay que llevarlo a la práctica y en un partido es donde realmente uno aprende a desenvolverse como anotador profesional. Ver partidos de otras ligas, revisar jugadas y analizarlas también es un gran método de aprendizaje.
Como presidente de la Federación Navarra de Béisbol, ¿cree que se está actuando bien para que este deporte llegue a más gente en nuestra comunidad?
Para nosotros el tema que más problemas nos está causando son las instalaciones. El campo del Soto, en Burlada, esta completamente saturado porque todo el mundo entrena allí y a veces, como hay tantos equipos, muchos se tienen que quedar sin entrenar. Nosotros llevamos muchos años tratando de conseguir una nueva instalación y esperamos conseguirlo en los próximos dos años. Pero en este aspecto estamos muy por detrás de la mayoría de las comunidades de España.
¿Cómo compagina este cargo con su puesto de trabajo como profesor?
Lo llevo lo mejor que puedo. Creo que hay momentos en el día que tengo que centrarme en cada cosa. Lo primero es mi puesto como profesor en el colegio Jesuitinas, donde llevo muchos años. Allí me facilitan muchos las cosas. Pero luego también dedico tiempo a la federación navarra donde estoy apoyado por una junta directiva que me ayuda mucho. Hay un sentimiento de trabajar todos hacia delante.
