Osasuna
Más armas para el plan: Raúl Moro y Kike Barja, disponibles
Los dos futbolistas se ejercitaron el viernes sin problema y formarán parte de la convocatoria


Publicado el 17/10/2026 a las 05:00
Salvo contratiempo de última hora, Raúl Moro y Kike Barja formarán parte de la convocatoria de Osasuna para el encuentro de este domingo ante el Racing de Santander en El Sadar (14 horas). Su estado físico y su evolución durante las próximas horas determinarán si Jagoba Arrasate puede contar con ellos de inicio o si, por el contrario, esperan su oportunidad en el banquillo. En cualquier caso, su recuperación supone una buena noticia para el técnico rojillo, que recupera dos alternativas para reforzar el ataque.
Ambos futbolistas fueron la principal novedad en la sesión de ayer en Tajonar, donde se ejercitaron con el grupo sin sentir molestias. Su presencia también se espera en el entrenamiento de este sábado, que se celebrará a puerta cerrada en El Sadar. La evolución de los dos extremos invita al optimismo, aunque su participación ante el conjunto cántabro dependerá de las sensaciones que transmitan. Habrá que tener cuidado con posibles recaídas.
Raúl Moro, que sufrió una lesión muscular el pasado 19 de septiembre ante el Rayo Vallecano, encara así la recta final de su recuperación. El atacante se lesionó en el último partido liguero antes del largo parón por selecciones, cuando, tras entrar precisamente en sustitución de Kike Barja, sintió un fuerte pinchazo en la parte posterior del muslo y cayó rápidamente al suelo. La imagen del futbolista, visiblemente afectado, anticipó una nueva lesión muscular que supuso un frenazo para su progresión. Moro no está teniendo en Osasuna el protagonismo deseado y afrontaba esta temporada como una oportunidad para dar un paso adelante.
La situación de Kike Barja, por su parte, también ha estado marcada por los problemas físicos. El extremo de Noáin se perdió el encuentro del pasado fin de semana en La Cartuja debido a unas molestias musculares con las que regresó tras la semana de fiesta que otorgó a la plantilla Luis Miguel Ramis. Desde entonces, el canterano se había ejercitado al margen del grupo, hasta que ayer volvió a trabajar con sus compañeros ocupando el perfil derecho del ataque en los ensayos.
Con la recuperación de ambos atacantes, la enfermería rojilla mantiene todavía a Jorge Herrando, Romain del Castillo y Asier Bonel. Todos ellos encaran la última fase para volver.
LA INCÓGNITA DEL ESTILO: PROTAGONISMO EN BANDA
Las altas de Raúl Moro y Kike Barja suponen también dos nuevas armas ofensivas para Osasuna, que apenas ha anotado ocho goles en las ocho jornadas disputadas. Ante esta falta de pegada, la recuperación de ambos extremos puede ofrecer nuevas alternativas en ataque, especialmente en un equipo donde solo tres jugadores han visto puerta: Budimir (6), Raúl García de Haro (1) y Kike Barja (1).
Más allá de la aportación ofensiva que puede dar cada futbolista, el partido de mañana en El Sadar servirá para empezar a conocer las ideas que Jagoba Arrasate quiere implantar en su regreso a Osasuna dos años después. Hasta ahora, el técnico Luis Miguel Ramis apenas había recurrido a extremos puros en sus esquemas, lo que había dificultado la continuidad de los jugadores de ese perfil. Un daño colateral en este sentido pudo conllevar la salida de Anai Morales a la Unión Deportiva Logroñés de la Primera RFEF.
El reto de Arrasate, sin embargo, no depende únicamente de sus preferencias tácticas, sino también de las características de la plantilla que tiene a su disposición. Es la primera vez que el técnico de Berriatua se hace cargo del equipo con una plantilla ya configurada de forma previa. Aunque coincide con hasta 15 futbolistas de su anterior etapa, deberá adaptar sus ideas a las posibilidades del actual grupo y encontrar la fórmula para sacar el máximo rendimiento de sus jugadores.
Por el momento, las tres sesiones de entrenamiento celebradas en Tajonar dejan algunas pistas sobre el camino que quiere seguir. Las primeras señales recuerdan a su anterior etapa, con énfasis en la energía, el fútbol vertical y la ocupación del área rival para generar ocasiones. Arrasate también ha incidido en las segundas jugadas y en la intensidad de la presión, con el objetivo de recuperar el balón en campo contrario. El encuentro ante el Racing de Santander en Pamplona permitirá comprobar hasta qué punto estas primeras ideas empiezan a trasladarse al juego del equipo. Son las decisiones a corto plazo que ha tenido que tomar el de Berriatua.