Adiós de Braulio
Detalles de unas horas frenéticas: de la llamada del Valencia al viaje a Sangüesa
Una llamada del Valencia lo cambió todo el sábado por la tarde y menos de 24 horas después cristalizaba un acuerdo cocinado con sigilo


Actualizado el 14/09/2026 a las 20:08
El sábado por la tarde sonó el teléfono de Braulio Vázquez. El Valencia llamaba a su puerta para saber si podía proponer su nombre para ser el director deportivo después de haber fulminado a Ron Gourlay y Carlos Corberán. A diferencia de otras veces estaba por la labor de cambiar de aires y desde Mestalla le prometieron libertad de movimientos. “Quiero creer”, expuso públicamente. El gallego dio el OK después del Espanyol-Osasuna. Comenzó una operación que desencadenó con la luz verde en Singapur, algo de lo que el propio Braulio dudaba. Nadie en el club sabía nada.
“Ha sido muy rápido por el condicionante en la toma de decisiones en el Valencia. Hay unas horas que cuando aquí es de día, donde se deciden determinadas situaciones, allí (Singapur) es de noche o al revés”, reconocía. Se detuvo para explicar un detalle. “Voy a decir algo. Mi hijo (Jesús Vázquez), que juega en Valencia, se enteró diez minutos antes del comunicado oficial que iba al Valencia. Imagínate cómo fue la toma de decisión, hasta yo me sentía mal. Era una decisión que tenía que tomar rápido, consideraba que era ahora o nunca. Yo sé dónde voy y sé cómo reciben a los jugadores a las tres de la mañana, pero considero que puedo ayudar a Valencia”, incidió Braulio en su comparecencia.
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Poco antes que su hijo se enteró su mano derecha, Cata, y los rectores de Osasuna. El gallego se lo comunicó el domingo por la mañana al hasta ahora secretario técnico y al mediodía quedó con el presidente Luis Sabalza. “Me dijo que ya sabía que estaba en fiestas pero que quería hablar conmigo. Vino a Sangüesa y me dijo que tenía una oferta del Valencia y que la había aceptado. Era una situación que no deseaba, hace unos escasos meses le renové porque era la persona adecuada”, relató el mandatario sobre cómo se desencadenaron los acontecimientos. Después trasladó su decisión al director general Fran Canal y el resto de empleados del club. En el seno de la plantilla no estaban al tanto. A las 17.31h llegó el comunicado oficial y una cascada de reacciones. Sorpresa y shock en Osasuna, esperanza en el Valencia.
A UN MUNDO CONTRARIO
Braulio basó sus argumentos en las raíces que tiene en Valencia. “Yo sé que voy a un sitio especial, sé lo que es Valencia, lo que es su afición y lo que significa también. Llevo 15 años sin vivir con mi mujer, igual nos separamos, pero tengo también a mi hijo pequeño ahí... Pero como me siento aquí a nivel personal, no voy a estar en ningún sitio, jamás”, enfatizó. “Sé lo complicado que es, pero tengo amigos dentro del club de la anterior etapa”, zanjó.