Fragilidad
Un mar de dudas en El Sadar
Lejos de despejar las incógnitas, Osasuna deja una imagen preocupante y de fragilidad cuando más necesitaba recuperar sensaciones


Publicado el 12/09/2026 a las 21:10
Las dudas que traía Osasuna de Vitoria crecieron exponencialmente después de otro tropiezo, esta vez en El Sadar, con errores groseros mayúsculos y una sorprendente incapacidad de encontrar vías al gol. Los siete puntos en tres jornadas han dado paso a la hoja en blanco en las dos últimas y, lo más preocupante, habiendo desaparecido la solidez a la que se aferra principalmente la apuesta de Ramis.
El entrenador pedía volver a la contundencia defensiva, llamando a ese estado de atención máximo que va impreso en el sello competitivo de los equipos. El Alavés había abierto una herida con su manotazo. El 0-2 prematuro incidía en esa zozobra generalizada.
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Resulta imposible lograr la seguridad que buscaba Osasuna defendiendo como defendió los dos goles encajados, especialmente el fallo incomprensible en el segundo. Catena la dejó pasar, Herrera no estaba listo y Roberto siguió pescando en río revuelto. Antes también había aprovechado el mal posicionamiento de Rockson. El Espanyol detectó la grieta y aprovechó la autopista que encontró en la banda de Diego Rico.
En esta foto cabe recordar que dos de los jugadores de la defensa tenían sus primeros minutos como titulares. El dispositivo defensivo, endeble y desajustado, fue muy castigado desde el inicio, cuando lo que necesitaba Osasuna era sentirse cómodo en el punto de partida. Pues 0-1 en el minuto dos y otro golpe al cuarto de hora.
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A Ramis se le acumula la tarea porque después quedó en evidencia la ya conocida falta de fútbol en la construcción. Cierto es también que al festival de errores se unió el árbitro -y el VAR- no señalando un penalti clamoroso a Raúl que pudo cambiar el partido. Pero bastante tiene Osasuna con lo suyo.