Osasuna
¿Puedo hacer prácticas en su club?
Lisci vuelve al Ciudad de Valencia, donde debutó en 2021 precisamente contra Osasuna. Su llegada al Levante unos años antes fue gracias a una carta que mandó desde Italia. Ahí comenzó su historia


Publicado el 06/05/2026 a las 05:00
Va a ser una jornada especial para Alessio Lisci en su regreso a Valencia. Será la tercera vez que lo haga como rival tras su paso por el Mirandés en Segunda. Esta vez, a lo sentimental se une lo que hay en juego: la permanencia para el Levante y Europa para Osasuna.
Hace 15 años que allí comenzó todo. Había sido un futbolista de poco éxito en Italia, pero con unas ganas tremendas de cultivarse como formador. Licenciado en el grado de ciencias y técnicas del entrenamiento, optó por inscribirse en el programa Leonardo para unas prácticas en el extranjero tras un breve paso por las categorías inferiores del Lazio.
Su mente estaba en España y tuvo la feliz idea de buscar la dirección de los 20 clubes que estaban en Primera en el año 2011 para ofrecerse. Seguro que su propuesta habría llegado a Tajonar. Solo contestaron dos a las cartas. El Levante para integrarse en el cuerpo técnico del Juvenil A y dirigir a un equipo de fútbol 8, y el Atlético para uno de sus conjuntos de fútbol 8.
“Tuve una beca de estudios para hacer prácticas. Intenté encontrarlas así, mandando correos. El Levante me ofrecía estar de ayudante en el División de Honor, era un equipo más importante. Tomé una buena decisión”, explicó hace cinco temporadas .
En Valencia, a sus 26 años, Lisci tuvo que ganarse la vida con otro trabajo porque su dedicación no era profesional. Mientras se curtía en los banquillos, vendía productos italianos a los restaurantes de la ciudad.
Alessio volvió a Roma, pero el club le reclutó porque había valorado el trabajo con la base. Tuvo éxito en la cantera del Levante. De ahí pasó al filial y de ahí al primer equipo en poco tiempo. Su debut, curiosamente, fue contra Osasuna en el Ciudad de Valencia. Un 0-0 a finales de 2021 contra Jagoba.
Tenía solo 36 años y era el técnico más joven de la Liga. No pudo evitar el descenso tras coger un equipo en el pozo aunque dejó su sello. Aquel joven apasionado que siguió un camino diferente y nada sencillo para llegar a ser profesional es hoy el técnico de Osasuna, donde ha cuajado un curso creciente después de dotar al equipo de la identidad que se echaba de menos en la primera vuelta, añadida a sus conocimientos tácticos.