El Forofillo
A casa por indolentes
No te pueden remontar un 0-2 en Primera División como te han remontado


Actualizado el 14/01/2026 a las 00:37
Qué penita de partido, qué penita de Copa, qué penita de Lisci y de estrategia segurola, por querer ir de Amarrategi y caer cuando lo tenías todo hecho. Osasuna dice adiós a la Copa cuando mejor lo tenía y se deja empatar por errores infantiles, como todos los partidos jugados lejos de Pamplona. Otra vez que el romano se queda sin ganar lejos de la capital navarra, pero esta vez el castigo es demasiado.
Demasiado hicieron los menos habituales con Boyomo y Moncayola al mando, este segundo abriendo la lata con un chicharrazo y sosteniendo a una Real que salía con Kubo, Soler, Oyarzabal y mucho titular. Y eso que las caras de los rojillos en el túnel de vestuario antes de salir eran un poema, indescifrables cuanto menos.
Porque no se sabía si estaban indolentes, si estaban acongojados, si estaban aburridos o desganados. Eran rostros inescrutables, de esas caras que le dice Loles León a Juan Cuesta en 'La que se avecina' que las grabe. "Las caras, Juan, las caras". Vaya tela marinera...
Y eso que Osasuna, a la chita callando, hilvanó un primer tiempo de lujo, con el mencionado caracol de Moncayola abriendo la lata y el autogol de Oyarzabal en propia meta que ampliaba la diferencia. Sin apenas sufrimientos atrás, controlando el tepo del encuentro y sin sufrir.
Luego vino la segunda parte, donde todos sabemos que bajan enteros. Y vaya si bajaron. Porque sin sufrir, llegaron al minuto 75 con la ventaja de dos goles para caerse y estrellarse por indolentes, por segurolas, por sacar mucho defensa y olvidarte de dar cancha a gente como Víctor Muñoz o Aimar Oroz, que con la ventaja te pueden reventar para bien el partido. Un gol de Turrientes que Aitor ni la huele, y uno en las postrimerías, con un despeje de propio meta rojillo con las piernas que no lo hacen ni en juveniles para dar el cuero a Zubeldia y empatar sobre la bocina.
Luego ya con el culo prieto llegas a la prórroga, luego ya te pitan un penalti por una conejada de Galán que se deja comer la tostada por el veterano Odriozola y sacas el muñón a pasear y claro, hay VAR. Y aquí se te ven las calvas. Aunque en este caso el que no tuvo un pelo de tonto fue Aitor, que si había hecho dos paradones antes del empate aunque en la última jugada la pifiara, esta vez acierta y niega el tanto del capitán txuri urdin desde los once metros.
Pero ser Amarrategi te condena a no tener ocasiones. Y eso que Budimir estrelló un cabezazo en el larguero, pero nada, el croata está a otras cosas. Ya dirá a cuáles. Porque el equipo aguantó hasta los penaltis, pero ahí Aitor no olió ni medio cuero. Y eso que Zakahryan nos dio una vida extra fallando el que les clasificaba, pero ahí estaba Catena, que ya me dirán qué hace lanzando los penaltis, para tranquilizar a la grada local y darles el pase a cuartos. Vaya tela.
Indolente eliminación, otra vez Lisci dando muestras de cómo no hacer los cambios o, en su defecto, hacerlos mal. Y lo peor de todo es que han vuelto a negarle al abuelito Sabalza una eliminatoria copera en El sadar, jopelines, que hace muchos años que no ve la afición rojilla una y tenemos ganas y ya saben lo que es esto, clinc, clinc. No hay honra en la derrota, pero esta vez por lo menos han sido eliminados sin perder. Y Lisci sigue sin saber qué es ganar lejos de Pamplona.
Y ahora, ojo al dato, el Oviedo. Con los kilómetros extra de la Copa, con el cansancio, con la bajona de la eliminación , sin Moncayola, que es el único que tiene pulmones. Semana que pintaba clave, pero si se gana el sábado se pueden salvar muebles. Eso sí, si se pierde... Madre cómo se pierda la que puede venir. Aquí no está Vini Jr. para cargarse el técnico, él solito oposita a hacerlo. Esperemos que la indolencia se ausente de El Sadar y que al quedar sólo una competición, el equipo demuestre que tiene mimbres para ir hacia arriba. Porque pueden hacerlo. Pese al romano...
¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!