Resaca copera
El vestuario de Osasuna cierra filas para enderezar el rumbo
El equipo no encuentra su camino, los jugadores hacen autocrítica y el técnico Alessio Lisci no da con la tecla


Publicado el 04/12/2025 a las 05:00
La resaca de la segunda eliminatoria de la Copa del Rey no fue ni mucho menos dulce para Osasuna. El Ebro, equipo que milita en la Segunda RFEF como el Tudelano o la Mutilvera, sacó los colores a un equipo mustio y sin apenas brotes verdes. El crédito del técnico italiano Alessio Lisci disminuye mientras restan apenas unos días para un partido crucial en El Sadar. Todo lo que no sea una victoria ante el Levante el lunes 8 y una mejora sustancial del rendimiento aumentará la ya de por sí existente crisis en el cuadro rojillo.
El billete a la tercera ronda copera no es más que un premio envenenado y casi inmerecido tras lo vivido en el estadio Ibercaja de Zaragoza. Un conjunto de tres categorías menos supo desarbolar una defensa que hace aguas ya sea par o impar. La fragilidad la plasmó el navarro Kevin Soeiro tras definir una contra de manual después de un saque de esquina a favor. Al equipo le cuesta correr hacia atrás en situaciones así. Pero tampoco se mantiene contundente en la estrategia, como se comprobó en los otros dos goles del Ebro. “Tenemos que mejorar muchas cosas, sobre todo, a nivel defensivo”. Así de contundente se mostró el bigoleador Raúl García de Haro que también fue autocrítico tras el heroico empate a dos en Mallorca: “En el vestuario estamos convencidos de que todos tenemos que dar más. No tenemos equipo para estar ahí, pero hay que conseguir puntos”. Mensajes claros que salen de un grupo que ha cerrado filas -y no lo han ocultado- tras los últimos compromisos ligueros.
"EL VESTUARIO SE HA JUNTADO"
La primera muestra pública de ello se produjo tras el partido contra la Real Sociedad en El Sadar (1-3). Los jugadores, sin el técnico Alessio Lisci, se quedaron un buen rato en el terreno de juego para recibir el ánimo de la grada. Fue el capitán Sergio Herrera quien propuso formar un círculo en una de las imágenes más icónicas de la temporada mientras de fondo se escuchaba con fuerza: “¡Osasuna nunca se rinde!”. Fue un “gesto espontáneo” como confesó en la zona mixta Alejandro Catena.
Más veterano todavía y con experiencia en situaciones así es Lucas Torró. El centrocampista alicantino no dudó en desvelar una reunión privada en Tajonar: “El de Mallorca era un partido muy importante. El equipo se ha juntado como ya hicimos los años anteriores cuando teníamos malos momentos. El vestuario ha tirado”.
UN ESTILO SIN DEFINIR
El pobre bagaje de 2 puntos sobre 18 posibles también salpica a la planta noble de El Sadar. “No hay ultimátum”, zanjó el presidente Luis Sabalza en la asamblea del pasado 23 de noviembre. No ha habido más declaraciones de los rectores del club para dar confianza a un entrenador que pierde crédito en la recta final del año.
Preocupa el estilo de juego, todavía sin definir en muchas fases de los partidos, o el bajón del equipo tras el descanso. Sin ir más lejos, el Ebro anotó dos goles en la segunda mitad. Son 14 de los 18 encajados en Liga. Números que han hecho volar muchos punto para un equipo de Champions en el primer acto de los encuentros.
La lupa también se pone sobre el rendimiento de algunos futbolistas y la Copa del Rey no fue más que otra prueba de ello.

