Fichaje
Los detalles del fichaje de Becker
Osasuna no paga cantidad fija a la Real y deberá abonar entre 250.000 y 500.000 euros en variables por curso si se clasifica para competición europea y el jugador tiene una determinada participación


Publicado el 03/09/2025 a las 05:00
Osasuna y Real Sociedad acordaron el traspaso de Sheraldo Becker mediante una fórmula de traspaso sin coste que contempla variables en función de hitos deportivos, concretamente que los rojillos participen en competición europea con la premisa de que el jugador tenga una determinada participación.
La Real aceptó darle salida sin ingresar una cantidad fija, pero se han incluido esos bonus relacionados con la presencia de Osasuna en Europa mientras dure el contrato del futbolista. Según ha podido saber este medio, en caso de caso de clasificación para la Conference son 250.000 euros, 350.000 euros por el billete a la Europa League y 500.000 por la Champions. Para que se activen debe alcanzar un número concreto de encuentros en Liga.
EL AÑO OPCIONAL
Sheraldo Becker, al que le quedaba un año de vinculación en la Real, ha firmado por dos temporadas y otra adicional, que entraría automáticamente en vigor si disputa al menos 20 partidos (por lo menos 45 minutos) en el segundo año del contrato (2026-27).
El atacante nacido en Ámsterdam tendrá una ficha dentro de la horquilla media de la plantilla, lo que en conjunto dibuja un movimiento asumible, entienden en Osasuna. Su cláusula es de 10 millones.
Operación contrarreloj
A las 23:58 pudo remitir Osasuna la documentación completa del fichaje de Sheraldo Becker en un final de mercado agitado por esta situación. Quedaban dos minutos para que se cerrara el plazo. Finalmente el club no reforzó la defensa porque las vías abiertas no encajaban, pero optó por lanzarse a por el atacante neerlandés en una opción que se abrió de par en par este lunes -el último día- a las 21 horas, cuando hubo luz verde del jugador y de la Real Sociedad para que su destino fuera Pamplona. Rayo y Mallorca también habían estado en la negociación. La dirección deportiva y el cuerpo técnico entendían que sus características -sobre todo la velocidad- encajan en el fútbol de Lisci y la compra era asequible en lo económico.
Entonces se puso en marcha la maquinaria para tratar de culminar con éxito el movimiento. El siguiente paso fue elaborar los documentos para plasmar por escrito un acuerdo que las partes ya habían acordado de forma verbal. Becker también estampó su firma. Se vincula dos temporadas y se contempla otra adicional en una fórmula de traspaso a coste cero, pero con bonus que deberá pagar Osasuna a la Real.
La entidad guipuzcoana tenía distintos frentes abiertos en el capítulo de salidas, lo que añadía dificultad a estos trámites, ya que su mirada no se centraba exclusivamente en Becker. A falta de media hora para que sonara la campana se desvinculó definitivamente de la Real, paso necesario para darle de alta como jugador rojillo.
La Liga que en ese momento aglutinaba un ingente volumen de trabajo, va publicando en su web las inscripciones de cada club, una vez analizada la parte legal y económica de cada contrato. El reloj marcaba las 23.50 horas aproximadamente. El escaso margen de tiempo no daba opción al error en el momento de subir los datos al sistema, lo que llegó casi sobre la bocina. LaLiga debía analizarlo a fondo, como cada movimiento, pero trasladó a Osasuna internamente que en principio no habría inconveniente en validar el fichaje. Media hora después del cierre de mercado llegó la confirmación.
BRYAN GIL, INVIABLE
Un escenario impensable días antes, cuando ni se había contemplado este movimiento. Los esfuerzos se centraron en un defensa que no llegó, pero de reojo el club también veía la necesidad de reforzar la parcela ofensiva y permanecía atento al mercado. Las pretensiones fijadas para dar salida a Becker disminuían con el paso de los días, cuestión que vio apetecible Osasuna. Y el lunes, en tres horas, remató el tercer y último fichaje del verano. Antes, se habían hecho gestiones para abordar la incorporación de Bryan Gil, quien finalmente fue traspasado del Tottenham al Girona por 6 millones fijos y 4 en variables. Osasuna no podía asumir la operación.