Osasuna
Un Sadar ‘antiapagón’
Desde la reforma del estadio en 2021, existe un sistema interno que actúa en 10 segundos en caso de caída del suministro


Publicado el 29/04/2025 a las 05:00
¿Qué pasaría si de repente de produjera un apagón durante un partido de El Sadar? ¿Habría que esperar a que volviera la luz? La respuesta a esta última pregunta es “no”. El estadio rojillo está preparado para esa supuesta emergencia gracias a un sistema interno que se implantó con las obras de reforma en 2021.
Dos grupos electrógenos son los salvavidas en esas situaciones de caída. Cuentan desde el club que la iluminación, la megafonía y el videomarcador se recuperarían en escasos segundos, diez en concreto, de forma casi imperceptible. Los aficionados que estarían en las gradas seguirían disfrutando del partido con normalidad, lo mismo que los espectadores a través de la televisión. No habría problema ante una posible evacuación.
HABRÍA LUZ CONTINUA
En el profundo cambio que se planteó en El Sadar hace cuatro años, se valoró en otras comodidades y ventajas la de contar con ese sistema que no existía. El estadio estaba anticuado y necesitaba disponer de otro tipo de prestaciones. El recurso era externo. Un camión se presentaba en el estadio cada partido para esa labor. Es un método anticuado que todavía se emplea en algunos campos de Primera.
En su día, el equipo de infraestructuras de LaLiga estuvo en El Sadar supervisando la instalación. En efecto, obliga a disponer de un sistema de reactivación en los estadios, aunque no al nivel que presenta Osasuna en este aspecto. Atrás quedan esas imágenes de estadios en los que se iba la luz y había que esperar un tiempo indeterminado con los perjuicios que suponía.
ASÍ SON LOS DOS GRUPOS ELECTRÓGENOS
“Desde la reforma, disponemos de un sistema de alimentación ininterrumpida basada en dos grupos electrógenos con motores diésel”, explica David Corroza, responsable de operaciones de tecnología en Osasuna.
“Uno es de 800 kilovoltio amperios por si hay un apagón como el de hoy que afecte a la retransmisión del partido. Es capaz de suministrar la corriente eléctrica necesaria a los diez segundos: luces de competición al cien por cien, suministro eléctrico para las unidades móviles de televisión, videomarcadores, megafonía, etcétera. De tal manera que el corte es inapreciable para el espectador”, expone sobre el primer grupo.
El segundo es más pequeño, de 450 kilovoltio amperios, “que cubriría las necesidades internas, una serie de enchufes de línea eléctrica y el alumbrado de grada si fuera necesario por una evacuación”. “Tarda también diez segundos”, detalla Corroza. “Al ser motores diésel son capaces de suministrar energía eléctrica continúa. Estaríamos cubiertos ante cualquier apagón”.
Osasuna ha querido contar con un sistema lo más actualizado posible en este sentido. Desde la reforma de 2021, no se ha dado ninguna incidencia que haya obligado a activar ese plan B. Sí se han producido apagones pero provocados por cuestión de mantenimiento para comprobar que todo está en orden.
SE PARALIZÓ LA ACTIVIDAD EN EL SADAR Y TAJONAR
Por lo demás, el apagón afectó ayer al trabajo de los empleados de Osasuna tanto de El Sadar como de Tajonar, como no podía ser de otra manera. Se paralizó bastante la actividad hasta que el sistema eléctrico se recuperó pasadas las cuatro de la tarde. El primer equipo y el Promesas no tuvieron ningún tipo de afección pues ambas plantillas contaban con jornada de descanso programada.