Eurofobia

Se sale con caraja, se logra remontar dos veces el marcador, se cree que se controla el partido y... ¡Plaf!

El Forofillo
AmpliarAmpliar
El Forofillo
El Forofillo

CerrarCerrar

Fran Pérez

Publicado el 02/03/2025 a las 23:23

Osasuna está cogiendo un color anaranjado, a lo cheeto, con pelo rubio y flequillo ondulante al viento. Este equipo se nos está Donalizando, convirtiéndose en Donald Trump con esa fobia a lo europeo o a todo lo que huela a historia, a pasado longevo, en contraposición con la corta y exigua vida de los EE UU de América. Osasuna padece de Eurofobia, odio a ir a competir por el Viejo Continente.

Debe de ser una especie de pandemia que aqueja a varios equipos de la zona media de LaLiga de las estrellitas, ya que cuando tienen ocasión de asomar la cabeza en esas plazas que te dan el billete para dar un garbeo internacional la próxima campaña, ¡zasca! Arreón y soplamocos que decía mi tío Eusebio y vuelta a la realidad. Y esta vez no fue distinto. Contra el Valencia, ojo, que estaba más hundido que las acciones que el menda tiene en bolsa... Igual que Mallorca, Rayo, Girona...

Hemos de ser sinceros y reconocer que con esta defensa, tal y como jugamos, no podemos ir a Europa. Casi diría que no vamos ni a la Copa Orbaiceta. Catena se quedó en evidencia tratando de emular a los Cubarsí y compañía tirando el fuera de juego como lo tiran los equipos de caracoles. Tarde, mal, con bochorno incluido para permitir el 0-1 de un Valencia que, repito, anda en horas bajas y empeñado en bajar por segunda vez en su historia a la Segunda División. 

Y otra cosa, que si no se pone las pilas Bryan, para rato se da la vuelta al marcador. Porque el chaval rubio platino movió la maraca para agitar un poco su banda y de ese lado llegó el empate, con un no remate de Budimir que le dejó, sin querer queriendo, una asistencia a Aimar Oroz que sólo tuvo que acomodar el cuerpo para cruzar el cuero al palo más alejado. Sólo. Si lo intento yo me rompo el tobillo por cuatro partes. Y todos sabemos que Bryan, en Osasuna, es efímero...

Que la cosa se enderezaba, hasta que volvieron a pillarnos la espalda, esta vez por el otro lado y el pase de Javi Guerra acabó en el 1-2 de Sadiq, un gigantón que ha pasado de no servir a la Real a marcarlos a pares. Y a todo esto, Sergio Herrera bien. Media llegada y dos goles. Ni olerlos el pobre...

Como la cosa estaba de alternancias, esta vez fue Areso el que colgó un melón desde su banda. Y ahí que estaba el de Arazuri, el Pajarillo Oroz, para soltar una volea de esas que dirige el cuero al suelo y cobra una curva endiablada que entra por la escuadra. Menos mal, empate de nuevo. Si es que este Valencia está mal, hay que aprovechar la ocasión, meterles 12 puntos y mirar a Europa, que se puede.

Se puede tanto que Mosquera regaló el penalti. La sombra del error de Budimir, precisamente contra el Valencia la pasada campaña, precisamente desde los once metros, precisamente ante Mamardashvili, sobrevoló El Sadar. Pero el croata no sabe de nervios, y ahí que cogió el balón, ahí que lo plantó, ahí que pilló carrerilla y, sin paradas ni historias raras, vio por el rabillo del ojo como buen muslari que el meta caía a su izquierda y puso la bolita al otro lado. 3-2, zaragozana, Europa cerca, descenso lejos...

Osasuna volvió a vestirse de Osasunil, la pastilla que renace al equipo moribundo. "Si su gente no marca, no puntúa, está en crisis de resultados, señor, señora, denles Osasunil Una pastillita de 90 minutos y se acabaron los problemas. Este anuncio es de un medicamento. Lea detenidamente las alineaciones antes de su uso. En caso de duda, consulte a Vicente Moreno". Y de eso se encargaron los rojillos en la segunda parte.

Los chavales creían tenerlo controlado, y se olvidaron de buscar el cuarto. Y el quinto, si hiciera falta. Creían que la falta de puntería de los de Corberán les iba a servir para que el 3-2 fuera el marcador final. Pero somos Osasuna, y hasta el último segundo hay que dejarse la vida. Más teniendo enfrente a un equipo necesitado, capaz de lo mejor y de lo peor.

De lo peor fueron en el primer tiempo, con las remontadas rojillas. De lo mejor, al final. Cuando más duele, cerca del minuto 90. Con una genialidad, un taconazo de Sadiq casi de espaldas que dejó en evidencia a un Sergio Herrera que apenas si atajó cuatro balones, tres de ellos en el calentamiento. Y remate de circo que dejó a la zaga rojilla a la altura de Gabi, Miliki y Fofó. Una pena que nos condena al duodécimo empate, ahí es nada la sangría de puntos que hay en esas tablas, a casi un empate cada dos encuentros.

Eurofobia. No hay más. Y vaya usted ahora a mojarle la oreja al líder, el todopoderoso F.C. Barcelona. Yo voy con los chavales del filial y me guardo a la gente para el choque contra el Getafe, que es donde vamos a tener que empezar a batirnos el cobre. Ese casi odio a los puestos europeos nos va a poner en un brete, pero yo por si las moscas empiezo a teñirme el pelo de amarillo platino. ¿Por Bryan Zaragoza? No. Por Donald Trump, que a él tampoco parece que le guste mucho Europa...

¡Hasta la muerte, Forofillo hasta la muerte!

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora