Osasuna
¿Qué hay de lo mío?
La llegada de un nuevo presidente a la RFEF abre la puerta a pedir por fin explicaciones sobre los gastos de la final de Copa. Osasuna tiene previsto mantener una conversación con Rafael Louzán para reclamar lo que considera que es justo


Publicado el 11/01/2025 a las 05:00
Es un asunto que Osasuna lo ha colocado en su lista de prioridades ahora que se ha nombrado un nuevo presidente de la Real Federación Española de Fútbol. Pasó en mayo de 2023 y el tiempo no lo ha hecho borrar de la memoria del club, que va a pedir explicaciones de los gastos desorbitados que se le imputaron para restar sus ingresos de la final de Copa de Sevilla.
Osasuna tiene previsto dirigirse a Rafael Louzán, que hace escasas fechas constituyó su junta directiva, para reclamar lo que considera que es justo.
La inestabilidad institucional de la entidad con sede en Las Rozas era un obstáculo importante, pero ese deshielo permite ahora abrir ese debate para abordarlo en una reunión.
Por refrescar lo sucedido, se obtuvo un beneficio neto de solo 975.000 euros cuando los socios se habían dejado en la taquilla más del doble. Queda por saber qué pasó con el dinero que los aficionados rojillos pagaron por unas entradas con precios desorbitados. Entre 100 y 221 euros sin contar las de visibilidad reducida en un estadio de complicados accesos para llegar y salir.
En aquellas fechas, el club transfirió esos ingresos (2,1 millones) a la RFEF. La Federación se repartió con Osasuna y Madrid la recaudación de 6,1 millones (publicidad y entradas). De ahí se restaron gastos por la organización, fijados en nada menos que 3,2 millones, justificados de forma fría y que se dividieron a partes iguales entre los dos finalistas y el organizador. Ahí es donde se quieren recabar las explicaciones.
El club fue ajeno en las contrataciones en aquella época en la que Luis Rubiales era el presidente. Por ejemplo, el dinero dirigido a los conciertos en el estadio de los grupos musicales, a la limpieza de La Cartuja o a la cena oficial, sin pasar por alto que la RFEF obtiene 1,2 millones de la Junta de Andalucía por llevar allí la final.
Osasuna no quiere que este tema se demore, siendo consciente de que se puede producir otro paréntesis a partir del 5 de febrero. Ese día, está previsto que se conozca la resolución a un recurso de casación de Rafa Louzán por una sentencia en contra por prevaricación. Podría haber consecuencias, pero de momento hay una cabeza visible electa con la que hablar.
LA PELEA DE ARABIA
El club navarro nunca ha querido quedarse de brazos cruzados en estas situaciones donde considera que no ha salido bien parado. Hace un año por esas fechas, consiguió que la Federación Española de Fútbol le abonara por jugar en la Supercopa de Arabia una cantidad bastante mayor a la que se le había asignado inicialmente para cobrar al final, cerca de 2 millones de euros entre derechos de participación y comerciales.
Fue un dinero superior a la que por ejemplo ha trascendido estos días que se embolsará el Athletic (1,5 millones) o, con más distancia en el reparto, el Mallorca (1,2 millones, tras la concesión de 200.000 euros cada uno de Real Madrid y Barcelona).