No hay Copa para todos
Vicente Moreno mantiene su bloque titular y apenas rota en Tenerife


Publicado el 05/01/2025 a las 05:00
La Copa del Rey es un torneo donde los equipos prueban su fondo de armario de cara a la competición doméstica. Una buena oportunidad para ver caras nuevas, probar otras situaciones de juego y gestionar un vestuario donde todos quieren jugar pero solo hay sitio para once titulares y cinco suplentes, como mucho. Es tiempo también para que los menos habituales desengrasen las piernas, se ganen la confianza del cuerpo técnico y así poder contar con más participación durante el fin de semana. Sin embargo en Osasuna la realidad es bien diferente.
El debate comenzó una hora antes del partido cuando se anunció la alineación. Repitieron hasta ocho titulares frente al Athletic de Bilbao en El Sadar: Areso, Boyomo, Herrando, Lucas Torró, Moncayola, Aimar Oroz, Rubén García y Budimir. Solo Aitor Fernández, Abel Bretones (teórico titular) y Rubén Peña se colaron entre las caras ya conocidas. Ni rastro de Unai García, Moi Gómez, Pablo Ibáñez o Raúl, que sí tuvieron protagonismo por ejemplo en Ceuta.
La afición navarra se alegró por ver un equipo reconocible y evitar sustos innecesarios en Tenerife, pero también echó en falta más rotación. Por su parte, los seguidores insulares también opinaron sobre un once lleno de estrellas. “Nos van a meter ocho”, “tener un poco de piedad con nosotros”, se pudo leer en las redes sociales.
Lo cierto es que Vicente Moreno sigue confiando en su alineación tipo, ahora también en la Copa del Rey. Es cierto que el siguiente partido liguero no será hasta el día 12 ante el Atlético de Madrid, por lo que no habrá problemas de descanso ni cargas físicas. Esa semana se antoja clave para la gestión del vestuario, ya que Osasuna afrontará tres partidos en apenas siete días. Después de enfrentarse a los colchoneros llegará entre semana el turno de los octavos de final del torneo copero y el sábado 18 visita El Sadar el Rayo Vallecano, también clasificado para esta ronda. Al cuerpo técnico no le quedará más remedio que repartir minutos en algún momento.
Dos cambios en el 92
La resaca de la eliminatoria en Tenerife, además de la felicidad por pasar de ronda, también abrió el debate de la gestión del vestuario. Curiosos fueron los cambios que se realizaron. Nacho Vidal, que termina contrato en junio, salió por Rubén Peña en el minuto 66. Eso hizo que Jesús Areso se colocara en una posición más adelantada.
La segunda ventana de sustituciones no se produjo hasta el minuto 79. El lateral de Cascante, muy cansado, dejó su sitio a Iker Muñoz. De nuevo el equipo se ordenó pasando Moncayola al perfil derecho. Los últimos cambios se produjeron en el minuto 92, a falta de dos para el final. Juan Cruz y Raúl García de Haro entraron por Moncayola y Budimir. De esta forma Pablo Ibáñez o Unai García, que también finalizan contrato el próximo mes de junio, se quedaron sin jugar.
De Herrando a Aimar Oroz
Entre los futbolistas que completaron todo el partido se encontró Jorge Herrando. El central, opción clara si falta Boyomo o Catena en el eje de la zaga, se estrenó como goleador del primer equipo de Osasuna. Apenas habían transcurrido seis minutos cuando Rubén García botó un saque de esquina desde el perfil derecho. El navarro saltó junto al exrojillo Enric Gallego. El canterano tocó el balón, que luego impactó en la espalda del delantero. Existieron dudas lógicas sobre el autor del gol, pero el acta arbitral se lo asignó a Herrando. Un tanto que allanó el camino para los rojillos. Más allá del aporte ofensivo, el defensor rindió a buen nivel con anticipaciones agresivas.
Otro de los destacados también lleva ADN navarro. Aimar Oroz fue titular por primera vez en esta edición de la Copa del Rey y disputó su partido oficial número 100 con Osasuna. El canterano celebró este hito como mejor sabe hacer: jugando a fútbol. Y vaya si lo hizo. En la primera mitad fue el director de orquesta. Se jugó a lo que él quiso. Conducciones, regates, cambios de ritmo... Todo un recital ante unos rivales que solo le pudieron seguir sobre el terreno de juego.
Oroz inició una gran jugada coral a la media hora que finalizó con un riguroso fuera de juego de Budimir. Hubiera sido el 0-3. El de Arazuri, tras marear a dos futbolistas del Tenerife, también puso un centro templado a la cabeza de Rubén García, ya en la segunda mitad. Su sonrisa fue la de todo el osasunismo.