Entrevista
Fran Mérida: "Osasuna me marcó mucho y Pamplona me parece el sitio idóneo para vivir"
De la retirada del fútbol a representante y de Barcelona a Navarra, donde se ha instalado con su familia. Mérida, ex de Osasuna y Espanyol, valora además el momento de los rojillos


Actualizado el 13/12/2024 a las 11:03
Nació en Barcelona hace 34 años, ha pasado por una docena de equipos y comienza una nueva etapa en Pamplona tras haber colgado unas botas que pisaron destinos como Inglaterra, Portugal, Brasil o China. Fran Mérida, que defendió la camiseta roja cuatro temporadas (2016-2020), ha encontrado su hogar mientras despega como representante de futbolistas en la agencia de Antonio López. En la semana del Espanyol-Osasuna tiene muchas cosas que decir porque, además, le entrenó Vicente Moreno en su etapa en Barcelona. Mérida se abre en una amplia charla.
Ha pasado de ser futbolista a agente en pocos meses.
He tenido poco tiempo. Todavía debería estar en esa transición, pero he tenido la fortuna de que prácticamente antes de retirarme ya tenía las puertas abiertas en la agencia con Antonio López. Ya estoy ejerciendo. Lo llevo bien, intentando ayudar en lo que me piden y aprendiendo mucho.
¿Por qué se ha quedado a vivir en Pamplona?
Se vive muy bien. Para nosotros, hablo por mí y mi familia, es el sitio idóneo, nos encontramos a gusto. Osasuna me marcó mucho. Aquí estaremos muchísimos años, esa es la idea.
Vayamos al origen. El fútbol se ha transformado desde sus primeros pasos en el Arsenal.
Ha cambiado muchísimo. Antes era impensable que nosotros entrenásemos con GPS o que nos dijeran la alta intensidad de un partido o que se controlara tanto la nutrición. Yo lo veo bien. De hecho, por eso los jugadores de hoy en día al 99% son atletas. Si no, no te da. Por suerte pillé otra época (ríe).
¿No le gusta el contexto actual?
Podría ser políticamente correcto y decir que el fútbol actual me gusta. Pero me parece que los datos son buenos y te ayudan, sí. Pero creo que se ha perdido el fútbol de la improvisación. El jugador talentoso ahora además tiene que correr 12 kilómetros. Entiendo que vamos en esa dirección y ya está.
Fran Mérida, a nivel nacional, se asocia con su paso de La Masía al Arsenal. ¿Estaba preparado?
No, no, es imposible. Me fui antes de cumplir 16 años. Estaba asustado. Obviamente iba a cumplir mi sueño, me iban a cuidar bien. Pero dejas a tu familia y cambias de país. Fue un gran cambio.
¿No fue feliz?
Allí no renové porque no era feliz en cierto sentido… Sin querer dar pena, ¿eh? Estaba de maravilla en un sitio perfecto. Fui muy feliz en cuanto a que estaba cumpliendo un sueño al llegar a la elite con 17 años. Pero sí es verdad que me faltaba algo. Mi día a día en Londres era entrenar e ir a casa. Estaba solo. Pude renovar cuatro años y dije que no porque prefería volver. Prioricé mi salud. Además iba al Atlético, no era un sitio cualquiera.
Con 24 años (en 2024), tras regresar de su etapa en el Paranaense brasileño, se quedó sin equipo.
Hacía siete años que había debutado, pero seguía siendo joven. Me quedé sin equipo y me di cuenta de que, si quería seguir, había que mirarse al espejo, cambiar de hábitos y hacer las cosas mejor. A raíz de ahí, he tenido diez años de carrera muy buenos.
Fue un punto de inflexión.
Sí, vi las orejas al lobo. Me sentía joven, sentía que podía dar más, pero también entendía que muchos clubes no me quisieran. Entonces entendí que tenía que empezar de cero. Por eso asumí el reto de ir a Huesca y fue bien porque a los dos años estaba jugando en Primera con Osasuna. Me siento orgulloso por ser capaz de darle la vuelta siendo positivo. Disfruté muchísimo, independientemente de los números y las estadísticas que están de moda hoy en día. Dejemos los números a un lado. Esos años he disfrutado muchísimo y eso para mí no tiene precio.
¿Recuerda su fichaje por Osasuna?
Me llamó Antonio López mientras se estaba jugando el playoff de ascenso entre Osasuna y Girona. Esto creo que no lo he contado nunca. Me dijo que los dos estaban interesados en mí, pero sobre todo Osasuna. El Girona me estaba valorando y me veía con buenos ojos, pero no había movido ficha. Osasuna sí que había tenido una conversación más avanzada. El 21 de julio estaba en Pamplona.
Hablemos del ascenso con Arrasate. Se ha comentado mucho de la unión de aquel vestuario.
Por poner en contexto, hace mes y medio estuvieron aquí De las cuevas, Xisco y algunos que no podían y vendrán en verano. Tenemos muchos grupos de Whatsapp... Con Rober (Torres) tengo seis grupos ya. Estoy por bloquearle en alguno… (bromea). Somos como una cuadrilla de amigos. Quedamos para hacer planes y para estar con la familia.
¿El Sadar deja huella?
Jugar allí era una sensación muy bonita. Recuerdo el partido contra el Barcelona tras el ascenso, que empatamos 2-2. Intentaba hablar con los compañeros y era imposible por el ruido que había. Es indescriptible. Para el futbolista es espectacular. Me gustó desde el principio, ahí me di cuenta que era un sitio especial, es que prácticamente daba igual el resultado. La afición quería ver que su equipo se dejaba el alma.
¿Se disfruta en el momento?
Sí, muchísimo. Osasuna ha sido el sitio que más me ha marcado. También destaco el Huesca, pero estuve menos tiempo. Era un contexto parecido y te sientes importante para el club y tus compañeros. Pamplona y Osasuna, sin duda, es el lugar más especial.
¿Cómo definiría lo que es Osasuna para un jugador llegado de fuera?
Es evidente que Osasuna es distinto porque hay muchos canteranos por los que ha apostado el club. Luego si están ahí es por sus cualidades. Después siempre se busca quizás lo que no se ha podido sacar de Tajonar. Yo detecté que había valores cien por cien intactos que no se podían negociar: cómo se tiene que entrenar y aspectos sagrados. Aquí se puede ganar o perder, pero hay que salir al cien por cien siempre y tener una buena cultura de entrenamiento diaria. Y eso es lo que te inculcan la gente de aquí.
¿Quién le marcó en sus inicios?
Pues los Flaño, Oier, Roberto Torres... Fueron los capitanes. Te lo explican pero te vas dando cuenta. De hecho, luego he estado en diferentes equipos y te das cuenta de lo bien que se entrena aquí. No me refiero a hacer cosas bonitas, hablo bien en cuanto a la intensidad que hay desde que sales hasta que terminas.
Vicente Moreno le dirigió en el Espanyol. ¿Cómo lo ve en este Osasuna?
Muy bien. Creo que todos teníamos en mente la palabra transición. Veníamos de unos años muy buenos con Jagoba. Cuando se va alguien que ha dejado el listón tan alto, la verdad es que Vicente Moreno tenía una papeleta importante. Ahí están los números ahora y ahí está el equipo compitiendo contra todos y en casa siendo muy fuerte. Veo al equipo muy enchufado y muy bien trabajado. Creo que hay que darle mérito a Vicente, a Dani Pendín, a Dani Pastor y a Ramón Alturo. Los equipos de Vicente Moreno son buenos tácticamente y saben a lo que juegan. Todos teníamos la duda del cambio de entrenador tras la época de Jagoba, pero viniese Vicente Moreno o Pep Guardiola.
¿Aprecia mucho contraste entre Arrasate y Vicente Moreno?
Hay diferencias. También creo que Vicente es un tío inteligente y se ha sabido adaptar a lo que tiene. En el Espanyol éramos un equipo que quería tener más la pelota, combinar por dentro, no ser tan vertical quizá. Lo que pasa que aquí, por los jugadores y por lo que le gusta a la gente, me parece un acierto que, desde su método, ha sabido adaptarse a los jugadores que tiene y al contexto.
¿Ve al equipo en la pelea europea?
Me gustaría creer que sí. Hay equipos potentes y otros que empezaron regular y van mejorando. Obviamente, si yo fuera parte de la plantilla diría que “vamos a pensar en el siguiente domingo”. Si pierdes el foco y miras muy lejos, igual te la pegas en el siguiente. Entonces ese mensaje creo que debe seguir ahí, pero yo desde fuera sí lo veo peleando en esa zona media hacia arriba.
De Osasuna se marchó al Espanyol. Ambos se enfrentan este sábado. ¿Qué recuerdo tiene del equipo perico?
Terminé el contrato. Firme para dos años y estuve los dos. A nivel colectivo se ascendió, que era lo que el club sí o sí pedía, y luego nos mantuvimos. Yo en el primer año jugué mucho y después jugué diez ratos. Es un pedazo de club, pero es cierto que en un contexto diferente al de Osasuna. Conocí a muy buena gente.
Como padre, exfutbolista y agente, ¿daría algún consejo a los jóvenes que están en sus comienzos?
No sé si me atrevería a dar consejos. Por poner un contexto personal que yo viví, en este caso de un chico joven que se marcha al extranjero. La decisión la tomé yo con mis padres. Si yo hubiera dicho “oye, que prefiero quedarme”, me hubiera quedado. Lo que sí que haría es decirle lo que yo pienso, pero dejándole a la persona que decida. Es decir, no imponiéndole nada. Y la segunda parte, la más importante para mí, sería acompañarle.
Su despedida ha sido discreta, sin grandes alardes. De hecho no ha podido decir adiós en el césped.
El último partido que jugué no sabía que era el adiós. Pero cuando lo decidí no lo podía cambiar. La única espina que me queda es que ese día estaba solo. Fue el último partido de Liga el año pasado (con el Lugo). Mi familia se había marchado a Barcelona ya de vacaciones. Y de haberlo sabido hubiesen estado. Pero que no me quita el sueño para nada. Lo anuncié por redes sociales y ya está. Sí que hablé con gente de Osasuna que se ofreció a que diera una rueda de prensa. Se lo agradecí un montón, pero por como soy yo... No era el contexto, ¿no? Prefería un perfil bajo. Un vídeo dando las gracias y ya está.