Historia de una amistad: el internacional de rugby Ángel Bozal y el rojillo Jesús Areso

“Jesús es mi amigo de toda la vida, estoy muy orgulloso de él”, afirma el jugador de los Leones7 sobre el cascantino, con el que fue al colegio La Compañía de María y a Jesuitas, en Tudela, y sigue manteniendo una gran relación

Ángel (a la izda.) y Jesús Areso, en el comedor de La Compañía de María, cuando tenían 8 años.
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UNA AMISTAD DURADERA. Ángel (a la izda.) y Jesús Areso, en el comedor de La Compañía de María, cuando cursaban 5º de Primaria
Ángel (a la izda.) y Jesús Areso, en el comedor de La Compañía de María, cuando tenían 8 años.

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María Vallejo

Actualizado el 12/12/2024 a las 11:42

Dos críos compartían juegos y amistad en el colegio de Tudela La Compañía de María. Ni ellos ni nadie imaginaban que unos años después uno de ellos, Ángel Bozal, iba a ser internacional con la selección española de rugby, y el otro Jesús Areso, iba a triunfar en Osasuna y llamar a las puertas de otra selección, la de fútbol. Su amistad sigue firme y tanto uno como el otro tienen palabras de cariño para su amigo.

“Jesús es un amigo de toda la vida, desde infantil íbamos a La Compañía de María juntos, después en Jesuitas. Hemos jugado al fútbol, hemos estado en el comedor... De pequeños, yo jugaba en el Tudelano y él en el Aluvión. Ahora, seguimos siendo muy buenos amigos. Cada vez que le puedo ver a un partido, voy. Cuando yo vivía en Madrid, fui a verle la primera vez que le convocaron contra el Real Madrid. Estuve esperándole con sus tíos y su prima. Al principio, Jesús no quería salir a saludar, porque era más vergonzoso, pero al final salió. También he ido a verle en Sevilla siempre que he podido. Me encanta verle. He tenido la suerte de que me ha dado un par de camisetas. Soy un privilegiado porque está muy solicitado, normal”, apunta Bozal.

De Areso son todos buenas palabras, es buena persona, buena gente. A ver si lo veo más, porque entre que él está todo el día jugando o entrenando y yo paso mucho tiempo fuera, casi no lo veo, pero hablamos bastante. Es un máquina”, continúa el pilier de la selección.

Los dos jóvenes deportistas tienen alguna foto juntos en el comedor del colegio. “Lo recuerdo como una de las épocas más felices de mi vida. Sólo pensábamos en terminar de comer rápido para ir a jugar al fútbol con los colegas. Nos lo pasábamos de locos”, afirma con nostalgia.

Consciente del cariño que le tiene Areso y lo orgulloso que está el cascantino de sus logros, añade: “Yo también estoy muy orgulloso de él, porque le está yendo muy bien en Osasuna. A ver si Luis de la Fuente espabila un poco y le hace una llamadita”.

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